lunes, 27 de marzo de 2017

Pentagrama

 El cielo parece un pentagrama. La tarde murmura nombres en alquiler. Decir  María, Bibiana o Sofía. Afirmar a Jairo, Augusto o Daniel. Sentir cuan cerca están los nombres. Cuan temprano es para empezar a vivir, qué cerca se está de una aventura, qué lejos la reflexión a no ser que el pasado resurja y convide a añorar lo que el tiempo quita. María es una víbora. Jairo un asesino. Augusto futbolista y Bibiana enfermera. Sofía vendedora y Daniel, abogado. Los seis están detrás de mí, esperando que los nombre, que les de voz. --Guantes a dos mil, tres a cinco mil--. ¡La billetera ya, pásela o lo chuzo! Le voy a cauterizar una vena, flojito. Y vos si creíste en lo que el te dijo, vos sos muy ingenua, no ves que tiene otra... Liga Pony Malta, campeones, no está mal. Apelo al recurso de muerte líquida (el recurso no existe pero a la creación le sonó interesante). Seis comienzos, seis intervalos, seis sucesos. Del pentagrama caen ligeras notas sobre la grama. La contaminación se ha dicho, ha disminuido. Los personajes emergen de un aire viscoso. El viento sopla a favor de nadie. Se me complicó la entrada pero estoy contenta. De repente Jairo intentó chuzar a Daniel quien terminó en la clínica atendido por Bibiana mientras María le habla a Sofía y esta la ignora para atender a Jairo. Muy forzado. Recordemos que es tan solo, un ejercicio.     

No hay comentarios: