lunes, 23 de enero de 2017

Si p entonces no q


¡No puede ser! El basto infierno que no fuimos, la cama destendida que dejamos esperando, el ocaso triste sin nuestras risas, mi tatuaje sin tu caricia. Encallada, desnudo el día en que nos conocimos. La perezosa noche de compromisos y alter ego con mi mirada desconociendo la tuya. Mirada virgen sin ti, mirada sosa,  mirada declive. No puede ser que nos perdimos al reconocernos amigos. No habría de sospechar tu sabor ni tu olor. No habría de anhelar tu humor diurno. Estaríamos confinados a la noche y los sueños. A las cartas y a los versos. ¡El infierno que no fuimos! Aquel postulado de lógica contradiciendo una unión como la nuestra. Si p entonces no q. ¡La cama destendida! Nos espera en una fría maleza. Llegues tú, llegue yo, llegaremos ambos. Y el musgo de tu despedida será almohada para mi lecho. ¡El ocaso triste! sin nuestras risas, sin nuestro pálpito, sin nuestro juego de referencias y citas, sin nuestros nombres de mujer bañando la literatura. ¡Mi tatuaje! cicatriz marina de una cruz náutica que no vive cerca de las olas. Añoranza infinita de una tarde en que infierno, te conocí.   

No hay comentarios: