jueves, 20 de octubre de 2016

Plegaria

Hazme reír. Mira que todo ahora es lúgubre. Todo mi cuerpo, su escaso esplendor, sus formas mal hechas, sus cicatrices expuestas. Hazme reír, dime que ya se fue el día, que ya no me acosa, que dejó de preguntar por mí. Vamos, saca del bolsillo uno de esos chistes jóvenes e ingenuos, cuéntame una aventura fantástica, léeme en voz alta, invítame a un parqués y déjame llegar al cielo. Camufla mi dolor en una caricia. Trátame con cariño vos que estoy muriendo. Obsérvame pintar un paisaje viejo. Ponme una cita. Hazme hablar. Mejor bailar. Exorcizar con danza una tristeza antigua. Y ni hablar de ella, de la tristeza, no darle el lujo de la palabra. Renegarla al silencio. Dale, hazme reír. Si es necesario acudí a cosquillas. Dibuja en mi rostro una sonrisa. Veinticuatro horas sin ella son insufribles. Con tus ojos y tu voz me basta el mundo. Ya no muero. Me da pena que me veas morir por poco. Porque no soy lo que quería. Porque no logré lo que esperaba. Y gracias por vos. Por existir. Por soportar mi lúgubre. Por confiar en mi alegría. 

4 comentarios:

David Sánchez. S. dijo...

Dices plegaria, te leo... llevo días pensando qué me recuerda esa palabra. Lo acabo de recordar.
Se la compuso U2 a la persona que tengo en forma de afiche en mi habitación.

También se llama plegaría, así que unamos las plegarias.

https://www.youtube.com/watch?v=F-eOFcpUmmo

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

a Mandela...
Me gusta eso de unir plegarias.
Gracias David.
Un abrazo,

David Sánchez. S. dijo...

A Mandela le admiro también, pero es Martin Luther King. La canción fue un homenaje de U2 para él. Es una contradicción, no pertenezco a ninguna religión, pero admiro más a Luther King que a Jesús, mucho más a Jaime Garzón que a Jesús. Admiro a los que asesinan. Bueno al que más admiro, es a Eduardo Galeano, y no lo mataron, por fortuna. A ellos les prendo velas, les hago plegarias, entre otros. Aborrezco los "santos" que fabrica El Vaticano.
Un abrazo Claudia, las gracias son para tí, que no tienes idea cuán vivo estoy gracias a ti.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Un abrazo David