lunes, 7 de marzo de 2016

Gin&Tonic

Ginebra, tónica y tú. Un trago incomparable. Sin excesos. Ni ebria, ni ebria de ti. ¿Prendida? Gozosa. Con tu sabor en mi lengua... miles de pupilas celebran. ¿Cómo inventar el beso cada que te beso? ¿Cómo no inventarlo? No cedemos a la costumbre. No renunciamos a vivir. Tú haces imágenes con tus pasos, yo escribo los míos. No te pregunto por Eugenio Recuenco ni me preguntas por Dostoievski. Sabemos que tenemos nuestras pasiones que por suerte, no son las mismas, aunque tú escribas y yo, haga maromas por un retrato. Gin&Tonic y tú. Un hielo se desliza en mi boca. Burbujas refrescantes me devuelven la ventura de tu mirada. Escucho Bésame mucho y es justo lo que quiero pedirte. No te canses. No desistas. No renuncies. Bésame y honremos nuestro pacto. Déjame besarte y te inventaré el infinito. Bien me valió de pretexto la ginebra para volver a tu boca. Tu boca: cueva, guarida, nido, rancho, hogar. Tus besos me cebaron. No importa que tan lejos emprenda mis cruzadas, siempre regreso a ti. No importa cuántas veces nos separemos, nunca dejo de fantasear con tus labios. No importa si arde el delirio o sucumbo a la oscuridad. Tu boca me salva, me das aire en el aire, aliento en el aliento, determinación en el beso. Déjame asirme de las esquinas de esa boca tuya para no perder el equilibrio.

No hay comentarios: