viernes, 25 de marzo de 2016

Caer con arte

No me llames aún que está temprano. No quiero ver series ni acalorarme bajo las sábanas. Quiero deslumbrarme como lo hizo Framb, el poeta, con un puñado de mundo. Quiero volver a caminar por cementerios desiertos, pararme en la Q de algún apellido, Quijano o Quintero, no desprestigiar al segundo. Quiero honrar con palabras a los muertos, ya bastante han tenido de silencio. Leer en voz alta un poema de Breton, y reconocer que me falta emoción porque mi favorito de memoria es Conjugaciones de Bonnett. 
Quiero mirar el mundo como a un crisol baldío. Tener sólo palabras para fundir y mi vientre para sentir. Acudir al Arte Universal y volver a caer en Dance at Bougival de Renoir. Decir que sí, que es cierto, que Caravaggio me perturbó con el drama de la luz pero la alegría le pudo a mis nostalgias. No dejé que la oscura en mí escogiera. La deje mirar, contemplar fines de mundos, masacres y expiaciones. La dejé mirar y la obligué a bailar, con Renoir. 
Y no, no me llames aún que es temprano, marzo aún no se agota, no he vuelto a ver llover. Un calor insoportable me quema las mejillas y mata a un cucarrón –qué digo, escarabajo–. No me saques de aquí que a esta hora apenas comienzan a llegar las voces. No he prendido el incienso y ya puedo sentir cómo se amotinan. O llámame y déjame invitarte a este desorden, a este caos insatisfecho, a este vientre dispuesto. 

1 comentario:

Alejandra dijo...

http://youtu.be/EI132HpLCL4