lunes, 31 de agosto de 2015

Taxi

Ya viene, móvil 273, tres minutos. Qué rápido se fue la tarde. Qué clara se hizo la noche. Sí, cálzate. Me quedan tus huellas desperdigadas por la sala. ¿Me dejas el vino? Me embriagaré pensándote. Minuto y medio. Que espere. Préstame tu boca. Sí, como si no la hubiera tenido toda la tarde. Con la premura sabe distinto. Gracias por haber venido. Ya olvidé en qué esquina dejé a mi soledad. Espero no recordarlo cuando partas. El teléfono. Es de la portería. No quiero contestar. Sí, ya sé. Un minuto, va para allá. Recuérdame ¿quieres? Es solo una carrera mujer. No te angusties. Lo sé. 273. Ve. Espera... dejas tu suéter. No sería mala idea para abrigarte. Tu mirada me abriga. Coqueta. Tú me hiciste así. ¿Y qué tal si te quedas esta noche? No puedo. Madrugo a trabajar. El taxi... el taxi me va a dejar. 

2 comentarios:

Alejandra dijo...

Tres bellos últimos poemas. Recogidos, llenos de amor. Con música, con un ritmo muy propio, muy tuyo.
Qué gusto entrar a la bitácora del Cuerpo.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Qué bueno Aleja, que haya música...