miércoles, 5 de agosto de 2015

Presencia




Por Nubia Mesa

Yo sé que existes. He visto tus ojos brillar entre la penumbra. Sé que tienes alas pero las retraes para posarte muy cerca y escuchar mi canto en las mañanas. He sentido tus pasos livianos de pájaro acompañando mis largas caminatas por el campo.

Yo sé que existes. La otra noche, al entrar al cuarto sentí un olor a flores silvestres y el leve movimiento de la cortina delató tu huida. Si hasta he tenido la sensación de que has velado mi sueño acomodado entre las ropas que dejé a un lado de la cama. Y en la mañana, cuando fui a buscar el libro que dejé empezado había una marca nueva. Era un punto insignificante, aunque no a mis ojos que saben que existes.

Hoy he decidido verte. Me instalaré en el sillón de la sala atenta a cualquier señal. Sé que tarde o temprano, si uno tiene paciencia, las incógnitas se despejan. Esta vez no podrás ocultarte. Todo parece quieto, pero al mover mis ojos también las sombras cambian de lugar. Las hojas del bambú se mecen y algunas caen como gotas de lluvia silenciosa. ¿Vendrás camuflado en este vientecillo de verano que se cuela por debajo de la puerta? Cerraré los ojos para percibir mejor su caricia. No, no debo hacerlo, qué tal que en ese segundo pases raudo y te ocultes de nuevo. Hay tantos rincones donde puedes hacerlo. ¿Será por eso que no podemos ver tantas cosas? ¿Porque no hurgamos en los rincones? Allí se han quedado atrapados muchos secretos. No quiero moverme, solo repasar con mis ojos cada objeto y esperar, tarde o temprano podré verte.

Nubia Amparo Mesa Granda. Comunicadora Social-Periodista. Docente universitaria. Hace parte del Grupo Literario El Aprendiz de Brujo de Medellín. En 2014 publicó su primer libro de cuentos Las voces que trae la brisa, editado por la Fundación Arte y Ciencia.

1 comentario:

juglaresa dijo...


Nubia, tu texto tiene la expresión de lo posible. Excelente.

Ángela Penagos Londoño