domingo, 16 de agosto de 2015

Indecisión onírica

Fotografía: Daniel Efe Restrepo
Es apenas lógico que no quiera ir, que no quiera encontrárselo, que no esté segura del sí. En sueños besó su futuro y se encontró con un hombre diferente. Uno con ojos grises y boca plateada. Así como se ven los recuerdos, casi a blanco y negro. Ese hombre la besaba y sentía el cosmos en el cuerpo. El recuerdo de una noche que no paso aún. Y los preparativos: algo prestado, algo azul, algo robado. No logró robar algo. ¿Será por eso? ¿Pero quién era? ¿Quiénes eran ambos? Gorda ya está tarde. Estás lista. El liguero. Aún no mamá. ¿Te ayudo? Pero mira si no te has vestido... ¿Lo piensas dejar esperando? No. Y los ojos grises... ¿lo conocería a pesar de? Estás elevada. ¿Qué pasa cariño? Te ves hermosa. Eres la novia más bella que he visto. Soy la única que es tu hija mamá. Pamplinas. Tu padre ya llamó. Viene por la Transversal, y ya recogió a los pajes. ¿Mamá? Sí. ¿Algún hombre aparte de papá te hizo sentir como con el cosmos en el cuerpo? Qué cosas dices Maribel. Ven te pongo el tocado. Lista. Mamá, ¿David si será así? Tú mejor que nadie sabes como es. Llevas un año planeando esta boda. ¿Qué pasa hija? Ah, nada. Mejor me retoco los labios, estoy por besar el resto de mi vida. 

2 comentarios:

Alejandra dijo...

Preguntas, en el momento de más dudas, o en el más certero. Poema bellísimo, qué forma de describir ese último instante antes de....y la foto blanca sobre blanco.
Saludos Claudia.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Gracias Aleja. ¡Qué bueno tenerte de vuelta! Un abrazo,