lunes, 13 de julio de 2015

Marañones con yogur

La receta es tan sencilla como deliciosa. Picar fruta, pera y manzana roja. Ponerla en un par de recipientes de vidrio. Verter yogur de melocotón y rociar con pasas y marañones al gusto.  La media mañana ideal.
No me mires así que me asusto. No soy marañón aunque en las madrugadas, acurrucada, parezco uno. ¿Qué tal está? Me sigues mirando así y tomas la media mañana solo. Ah, es tu manera de decir que te gustó. Me gusta que te haya gustado. ¡Qué exceso de gustos por Dios! Ahora... déjame mirarte así. Mi marañón. ¿Para qué me dices cursi si sabes que no me importa? No tengo forma de prepararme para tu amor. No eres receta sencilla. No prometes larga vida como una manzana ni te dejas rodear por mis palabras. La acurrucada soy yo velando tu calor. Quizás la receta sea yo. Pero hasta tanto no me demuestres que puedo confiar en ti, no diré el ingrediente secreto, ni la temperatura... ¡ay que calor! ¿Por qué me haces cosquillas? Conoces mis debilidades. No las explotes, no hoy. Mira que estoy siendo fuerte a pesar de tus ojos que me encandilan. Marañón, voy a masticarte como un marañón, así no tendré que temerte y te tendré en mí todo el día o al menos lo que dure su digestión. Ah, no te gustó. Eso nos pasa por andar compartiendo recetas. 


4 comentarios:

Alejandra dijo...

Me gusta tu receta. Tiene el sabor, el color, la textura de un momento irrepetible.
La imagen del blog es agradable y tiene algo primaveral.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Gracias Aleja. En el blog seguimos en remodelación.
La receta te la recomiendo...
Un abrazo,
Claus

Alejandra dijo...

Honestamente no recordaba que eran los marañones, así que miré en el diccionario del uso del español de María Moliner y me aclaró que es una especie de anacardo. La palabra me era familiar más no la asocié con el fruto. La definición me pareció muy literaria así que te la copio:

Anacardo: nombre aplicado a varias especies de árboles tropicales, la más conocida el "Anacardium occidentale", de flores pequeñas cuyo pedúnculo se hincha como una pera y es comestible, y cuyo fruto, llamado también "anacardo" tiene una almendra dulce y un jugo acre; su madera es la caoba de acajú o leño de acajú; el jugo de las ramas es la goma acajú; y del mesocarpio se obtiene un jugo oleoso llamado "cardol".

También recordé el hermoso artículo de GGM sobre María Moliner, por si no lo has leído es hermoso también.
Saludos.

http://elpais.com/diario/1981/02/10/opinion/350607617_850215.html

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Bellísima descripción la de Moliner. Me refrescaste el artículo. Maravilloso.