lunes, 20 de julio de 2015

Descalza

Fotografía: Daniel Efe Restrepo
La noche en tus labios me supo a pecado. La risa, las bromas, mi cuerpo vencido. Ahora te veo dormir y no quiero llegar a casa. ¡Cuántos suspiros! Me estoy aprendiendo de memoria tu cuerpo. Tu plácido rostro que intenta despertar. Un exceso de luz se cuela por la ventana. Las toallas gastadas sin cisnes aglutinándolas, conversan en un rincón. Mi nuca te extraña. Mi rostro se agacha, te beso antes de que abras los ojos. Digo tu nombre en voz baja. Arqueas la ceja, será que te preguntas cómo amaneció tu mundo. Por fin me miras y me descubres mordiéndome el labio. Buenos días. Buenos días. ¿No te has vestido aun? Estaba esperando verte despertar. ¿Y valió la pena? Toda. ¿Nos duchamos o prefieres que te lleve a casa? Nos duchamos. Bajo el agua tu dorso es más bello. ¿Decías algo? No... y no sé por qué siento que me llevarás a casa y esto será todo. Eso es todo. Nada más puede ser. ¿Te vas a ir descalza? Sí. 

2 comentarios:

Alejandra dijo...

¿Descalza de zapatos rojos o de ausencias? Un poema y una foto que se encuentran para que sea posible la metáfora.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

De ambas sin duda.