lunes, 29 de junio de 2015

Una puerta



Mi cuerpo es una puerta que mira al infinito en una estación de tren, hermosa y desierta. Sobre mí el firmamento coquetea y no para que cuente estrellas. Se espera de mí que cuente letras y aglutine frases a veces sobre la fealdad, a veces sobre la belleza. ¿Qué es la fealdad sino otra forma de belleza? ¿Qué es la belleza sino la crueldad de la armonía? Mi cuerpo es una puerta con grama en sus cimientos. Por mí pasan versos y hombres y en mis paredes sangra el llanto del tiempo. Aquí, en Samacá, los rieles son de flores y los árboles están inclinados a la espera de ese último tren que jamás llegó. Y si mi cuerpo es una puerta, te invito a pasar por ella. Seré tú en el instante que acaricies mi bisagra. Tus dedos se apoyarán en los muros de mi pasado y tus ojos buscarán en mi vacío una butaca donde sentarse. Con poca o nula etiqueta te diré que el viento sabe que estás aquí, te diré que el sol juega a dibujar tu sombra sobre mi superficie y que los insectos me habitan como no me ha habitado nadie. Soy esa puerta a la intemperie, soy ese incendio con marcas de humo por el olvido. Una puerta no más para atravesarse en tu camino.   

3 comentarios:

Alejandra dijo...

Decía Platón que si hay algo por lo que la vida vale la pena de ser vivida es por contemplar la belleza; entonces ¿qué es tu poema sino ese instante para contemplar en silencio la naturaleza, sus cosas, la mente, el sentir, la voz, el amor? Y tus palabras que vuelven a la Bitácora para que podamos contemplar la belleza de la belleza, el color del color, el pasadizo de la luz que es la puerta. Entonces está lectora se alista para la contemplación.
Buen día.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

"El pasadizo de luz que es la puerta" o de oscuridad Aleja. Siempre es un riesgo. Tengo el hábito de levantarme de noche a la cocina. En ese tránsito cruzo dos puertas. Nunca prendo la luz, tiento al tacto. Me siento en la sala, medito ajena al tiempo. Sé que son las tres y ¡la cocacola sabe tan rico a esa hora! Vuelven las palabras a la bitácora. Estamos en remodelación porque mi PC sacó la mano. Espero sorprenderlos pronto con otra tanda de fotografías de Daniel Efe.
Un abrazo,
Claus

María Carolina Ruiz Molina dijo...

Como saboreo y disfruto cada pensamiento que plasmas en este blog, para mi tienes la capacidad de hacer sentir al lector metido en la narrativa y eso para mi se llama sencillamente "Genialidad", linda escritora