lunes, 4 de mayo de 2015

Entre lecturas te busco

Reconcentrada huyo de mí por el sendero que me lleva a tu nombre. Salto vocales y consonantes. El teléfono timbra dos veces. Hola, ¿cómo estás?
Hola, bien y tú... Bien... No sé qué más decir, quería saludarte/escucharte. Tu voz me transporta a las nubes y voy sin paracaídas. Alguien más me llama y me baja a tierra y con suerte me sube a su bus. Es algo laboral lo que propone, me suena, me suena. Un momento dejé en línea de espera Luego te llamo. Es de una revista, alguien me propuso para un artículo semanal. Suena grandioso y oportuno. Siempre y cuando no pierda el texto guía como me ocurrió con  Lord Jim. Lo vi en la habitación, en el comedor, en la sala y luego desapareció. No podré saber más de Jim y Conrad tiene la culpa. Sino hubiera sido por El corazón de las tinieblas, no estaría tan picada. Y también están Nubia y Álvaro que me tienen releyendo por separado: Las voces que trae la brisa y Una danza contra el viento. El aire me lleva de uno a otro. Un gato me corta el paso y mira con antojo las palomas que parecen haber aterrizado en mi patio. Reconcentrada, huyo de mí y cada lectura, cada gesto me lleva contigo.   

2 comentarios:

Abraham Quintero dijo...

Una imagen sí dice más de mil palabras.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Bienvenido Abraham por estos lares.