domingo, 1 de febrero de 2015

Rutina



Todavía amanece sin ti. Lo recuerdo cada vez que abro los ojos. Cada vez que escribo la palabra Ausencia. Cada que escucho Dos Almas de Ibrahim Ferrer. Entre sombras hemos crecido. Sombras somos. La mía carga un morral con poesía y una foto roída de las veces que la he acariciado con tiempo. Una foto de ambos en la Universidad. Pronto diré dos décadas y sólo tu barba blanca dará fe de mi ruleta de años, algunos rojos, otros negros. Todavía amanece sin ti y busco migas tuyas junto al televisor, en el control remoto. Me levanto sin prisa y trato de adivinar cómo estará el clima. Magnífico y soleado, nublado o lluvioso. Quizás los tres. Y se me ha vuelto muletilla esto del clima pero ¿qué más hago para evitar pensar en ti? Nunca escribo sin bañarme. Ya voy por un café. Miro el estudio de lunes y reparo el desorden visual que dejé la última vez.  Enciendo el computador y leo titulares en la prensa virtual, doy click en un par que me llaman la atención y abro el blog. Leo las últimas tres entradas. Busco a Aleja. Ya busco a Aleja. Me alegra leerla. Pienso en mi personaje de hoy, en sus últimas sensaciones, en la música que escucha, en si es ausencia o presencia, en la locación: si hay mar nos zambulliremos. Y me pregunto si estás entradas algún día también se convertirán en libro como sucedió con Bitácora. Quizás, ¿por qué no? 

2 comentarios:

Alejandra dijo...

Y también la poesía llena de ausencias es la que nos reconforta de esas ausencias. ¿Qué pasaría si los poetas no nos dijeran, no nos hablarán, no susurraran en nuestro oído sus estrofas, sus prosas? Tal vez la vida sería aún más vacía de lo que es, a lo mejor el silencio implacable nos destruiría poco a poco.
Leer la bitácora ha sido un encuentro con una palabra fresca y joven.
Hay únicos y excelentes poetas en Medellín, y un increíble festival de poesía, no conozco los muy jóvenes pero te menciono por si no lo has leído a Carlos Vasquez Tamayo, un grande.
Y de verdad, es un regalo descubrir las páginas de otro futuro libro.

Claudia Restrepo Ruiz dijo...

Carlos Vásquez, lo voy a buscar.
Por lo pronto seguimos en la cruzada de la palabra.