jueves, 10 de julio de 2014

Litio

Siempre me ha gustado el dulce. Es paradójico que una sal sea responsable de mi bienestar. Litio. Azul o blanco tirando amarillo. Tiza en la lengua. Dificultad para tragar. Una sola dosis. 750 gramos para una mañana u otra. Sin garantías. Sin promesa de venta. Litio... en la voz de Nirvana está bien porque alguien rapó su cabeza y promete no flaquear, con amigos imaginarios hace su travesía más liviana. En Evanescence cae como nieve y es ella quien no quiere olvidar cómo era sin él. Litio, sana la oscuridad y haznos libres. Sin embargo, tú, molécula natural, nos haces presos de un hábito. Es a las nueve, no a las diez. Kay Jaminson pierde una pastilla en una alcantarilla de Londres. La caja está vacía, hay que correr a comprar. Es el litio o la locura. ¿Quién prefiere la locura?

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