miércoles, 16 de abril de 2014

Con un poco de suerte


Tuve la suerte de amarte. Podrás llevarte las palabras, privarme de tu presencia, silenciar mis intentos de comunicación pero ese pasaje sigue siendo mío. Sólo yo tendré paseos oníricos contigo. Y las catedrales me verán llegar una y otra vez con la misma gracia pedida por triplicado. Y los parques me verán escribir en el diario que lleva tu nombre. Una mujer silente con escasos recuerdos pintará paisajes con bienvenidas sin necesidad de reconciliaciones. Los árboles... recibirán mi mensaje y lo pasarán entre copas y follajes. En dos días y medio el  árbol que te ve trabajar tendrá mi voz entre hojas corriendo por su tallo. Con un poco de suerte tal vez, una ninfa escuche mi llamado y con más suerte todavía, se arrime a ti, mientras duermes con un sueño donde me escuches decir: te amo. Y entenderás entonces que nunca te he dado  la espalda, que mi lealtad ha sido inquebrantable. Y comprenderás tal vez que mi juicio no es el mejor, que tengo mis temporadas, que a veces soy clara muy clara y a veces, en proporción de mis temores: oscura, muy oscura. Y quizás esté de buenas entretanto no me juzgues y veas el ocho en la horma de mi zapato. 


No hay comentarios: