lunes, 14 de octubre de 2013

Un trueno por un té

Pasemos juntos el frío de esta tarde. ¿Te parece bien si te invito a ver llover? Podemos contar también los segundos entre trueno y rayo. Vamos, qué dices... ah, eso era antes. Cierto. Verás tengo problemas de conjugación verbal. Contigo olvido que existe un después. Después de ti es como el apocalipsis con un año de retraso. Después de ti es como... ves, ni siquiera sé cómo se conjuga eso, con qué queda bien. He de pasar el frío sola. Ya entiendo, de eso se trata, de volver a mí, uy pero es que es tan rara esa mujer... se había aprendido a ser a tu lado. Ok, ya que no vienes, al menos tengo la lluvia. ¿El frío? Nada que no se solucione con un buen té. ¿Qué desde cuándo me gusta el té? No lo sé. Nuevas cosas he de aprender a disfrutar, entre ellas el té. Es tarde, está pitando la tetera. Uno, dos, tres... ¡Trueno! 

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