martes, 8 de octubre de 2013

Si la noche sabe a ti, perdona

Si la noche sabe a ti, perdona. Si el insomnio huele a ti, perdona. Hay tantas cosas tan buenas en mi ayer contigo que mi hoy sin ti siente escalofrío. Por lo pronto, resolví encerrarme en el closet para no ver tu imagen en esta habitación vacía, resolví apagar la luz antes de entrar a la cama para que el vacío sea sólo uno. El frío es otra cosa, no sabía lo que era con tu cuerpo tibio haciendo de la cama una madriguera -con televisión- la misma que ahora parece más una cueva y yo tengo tintes de Platón dibujando sombras en sus paredes. Estoy encadenada a esta tristeza... Si mi melancolía tiene tu nombre, perdona. Tengo que inventarme día a día y el palo de rosa del rubor no da cuenta del proceso. Es ahora cuando tenga que desmaquillarme que todo se vendrá abajo otra vez, mi cara limpia dirá que estar sin ti y estar desnuda es como lo mismo, que ya me había aprendido mi ser contigo y que me cuesta, me cuesta mucho volver a ser... 

No hay comentarios: