lunes, 30 de septiembre de 2013

Una coleta de fuerza

Todo está ahí, reunido en una coleta. Ella lo sabe, por eso va por cortes cada vez más insignificantes de mes en mes. "Las puntas por favor" -le dice a la estilista y confía en que las puntas no sean 3 tres dedos porque eso equivale a una trasquilada. Y es que la fuerza está en el pelo; no es que sea Sansón ni mucho menos pero los años le han servido para descubrir que cada vez que osa de pelona... su percepción de fuerza disminuye. Es mejor tener una coleta que acariciar, cabello para coser una trenza, mechas para agarrar si se trata de una pelea y melena para escurrir los dedos y aparentar una coquetería inocente.Una coleta de fuerza que alguien más decida mirar y tomar y deshacer y demostrar con ello, que tan débil se es cuando te toman con ternura por la superficie del lomo. Es entonces cuando se deshace la coleta y aflora una mujer nueva. ¿Quién dijo que tenías que ser fuerte? Sé mujer, sé niña, sé amiga, sé compañera, sé amante y para ponerte de nuevo en tu sitio, está bien, arma tu coleta.

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