jueves, 19 de septiembre de 2013

Hechizo

Un cañamazo, cuatro velas: una blanca, una azul, una roja y una morada, tres fósforos; dos ovillos de lana: uno rojo, uno azul; una aguja de cabeza grande, una docena de botones de cualquier color; esencia de vainilla, seis varas de canela. Sin fotografías... por favor. No hacemos hechizos de amor y tampoco tenemos antídotos para el desamor. Ofrecemos clases de costura para hilar con palabras fragmentos de la huidiza emoción. Instrucción: encender una vela por cada fósforo; la cuarta encenderla con la vela encendida inmediatamente anterior. Pasar la aguja por el fuego de la vela roja y ensartarla la lana del mismo color. Soplar hasta que enfríe. Si es necesario sumergirla en un vaso con agua y hielo. En punto de cruz, escribir en el cañamazo la palabra deseada: salud, bienestar... -en letra cursiva, por supuesto- ¿Dónde se consigue el cañamazo? Este no es momento para esa pregunta. Si no tiene cañamazo, tome una toalla facial blanca. Continuemos. Realice el nudo en la última letra y corte. Libere la lana roja y busque la azul. Dibuje tres nubes (pasado, presente y futuro) después de haber repetido el procedimiento de pasar la aguja por el fuego azul. Es muy importante que cada vez que cambie de color caliente la aguja en la vela correspondiente. Su costura ahora tiene su deseo surcado por tres nubes. No piense en lluvia porque eso nos obligaría a rellenar una nube de gris. (¿Quiere gris en su anhelo?) Demasiado tarde, deberá insertar los botones. Por cada duda, un botón. Es cierto lo que piensa... sin embargo no olvide que me pidió un hechizo y eso es lo que estoy suministrándole. Agradezca que mi trabajo es con palabras y no le he pedido un corazón. Para qué un músculo en permanente movimiento cuando a veces, lo mejor del deseo está en su inercia... Ahora bien, en cada nube, escriba algo, no sea tímido, aprenda a pedir. Si es pasión o deseo vale, si es humor, también, sea creativo. Nadie sino usted sabe lo que necesita. ¿Soledad? No me diga. ¿Pretende usted que lo dejen tranquilo? Como dije, estamos fabricando hechizos no cumpliendo pedidos a domicilio. Más bien vamos a la parte dulce, tome la canela, póngala al baño María, échele diez gotas de vainilla y procure mojar el cañamazo con la infusión resultante. Luego póngala a secar y duerma... al día siguiente, tome el cañamazo y construya con él el frente del cojín. ¿Lo encontró feo o desagradable? Me alegra. Los hechizos... son así. 

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