jueves, 22 de agosto de 2013

Interferencia

Escapémonos cerca de aquí, no hay necesidad de ir lejos. Dime que puedo pasar por ti. No me preguntes adónde vamos. Vamos. Déjame conducir bajo la influencia del capricho y terminar en un lote abandonado. Sí, a la vista de todos y de nadie. Préstame tu boca, regálame tu olor, pásame las manos. No me mires tan fijo que me asustas. No he dejado de ser yo, ¿recuerdas? Dime otra vez cómo y cuándo fue que nos conocimos porque yo tengo la cuenta de tres primeras veces diferentes. Allá tú, aquí yo; allá ambos, Allá yo, tú... sí, no importa. Acércate más. Tengo la piel de gallina. No, no hagas eso, no aún. Apenas estoy reconociendo tu lengua. Sí, mi lengua, me gusta cuando dices que es mía. Otra vez. Desarma mi cuerpo como si se tratara de un lego. Pero no te quedes con ninguna pieza, mira que después sin ti, no sabré cómo recuperarme. Sin ti... no me gusta como suena eso. Calla mi boca. No me dejes pensar. Di mi nombre otra vez. En ti suena tan rico... espera, me falta el aliento, no puedo creerlo, ¿estamos juntos? Todas las coordenadas de mi vida nos pintaban en mapas con puntos cardinales opuestos. ¿Te gusto? Siempre creí que no. Tú me fascinas. Pero que digo, mis besos te lo dicen todo. ¿Por qué continuas de ese lado del auto? Voy o nos pasamos para atrás. Atrás. Buena elección. No cabremos. Ay que necia. Deja de pensar. Sí amor aquí estoy. ¿Le dije amor? ...de repente te da por volver a sentir... y hubo alguien que se encargó de darme todo cada tarde, que se moría por llenarme de detalles y palabras amables, y hubo alguien... no he tenido sexo con salsa de fondo, será que cambio la emisora, por qué no la apagué. Pausa, estás con el hombre de tus sueños y estás pensando en la salsa de fondo. Besa delicioso. Pero no voy a poder. Pero sí fui yo la de la idea. No puedo dejarlo así, sería un crimen. Debí tomarme un guaro. Golpeame. ¿Qué? No me concentro, necesito dejar de pensar. ¿Puedes enseñarme a sentir?

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