martes, 25 de junio de 2013

Wiliam Rouge

Los viñedos susurran tu nombre. Las uvas se afanan en ser vino para llegar a ti; les han dicho que un poeta se bebe sus raíces y con palabras las protege de la vendimia. Les han dicho... que gustas más del tinto y el rosé; que escribes durante la madrugada y que estás preparando un libro con abono suramericano sin nitrógeno, porque tus manos son hijas del volcán. He tenido que darles la razón, no he osado mentirles, les he dicho de tu voz en magras caricias, de tu olfato agudo para decantar la fermentación. Me han preguntado cuándo pueden verte y les he dicho que los lunes en Lunamoré. Es así como las importaciones de vino se han incrementado sin un mayor consumo aparente y  un camión diferente, se parquea todas las tardes para inundar con botellas el bar. A duras penas hay por dónde caminar. Miriam ya no sabe qué hacer con remisiones que vienen con sellos finísimos o en pedidos de cajas de cartón.  De dónde el origen del vino, no lo ordenó. Y mientras tratan de abrirle paso a la gente entre las botellas, llega la noche y se descubre el telón, oídos y corchos filtran tu voz. Hablas de Neruda y los chilenos no caben en sus botellas. Citas a Borges y los argentinos brindan con puros ches. Entonces haces un paréntesis y regalas un verso propio:

"Ver
es olvidar lo que tocamos
mejor inventar lo visto
Danzar la locura no vista
en la página donde nadie nos lee

Quedar ciegos
Encender el vacío lo más blanco más rojo"


Y lo próximo que veo es un altercado donde los vinos blancos quieren salir y los rojos revientan en carcajadas. Ambos discuten por quién preparará ese verso. Quién ira a casa con tu paladar. ¡Con lo que mancha el tinto! y los manteles, las faldas, las blusas, todo está impregnado de tu color. No has levantado los ojos, no has visto el caos consecuente, sigues regalándote a una noche ebria de retratarte: 

"Su cuerpo
ciudad viñedo
balsa centelleante
casería del ojo
casa de naufragios

Su cuerpo está hecho de ojos
enjambre de miradas
flota de navíos
jardín de navajas

En ella me galopan ojos no vistos
cardumen de sabores por verse

Todo su cuerpo es mirada
osamenta que es follaje 
música tiznada de soles
rojo y ronco cuerpo
donde vine a hervir mis viajes a destiempo
racimos de voz y carne
cocción de adioses

Torbellino de latinos por verme un día 
por primera vez
sin más ojo que el corazón"


-"Me mencionó a mí" -dice una cepa 2008
-"No, se refería a mí" -contesta molesta una 2006
-Para qué se afanan, yo soy jardín de navajas.

-¿Qué ocurre aquí?
-Un botín de bayas. 
-¿Motivo?
-Es el poeta del vino, del amor...
-...¿Cómo? Puede usted firmar mi etiqueta.


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