miércoles, 9 de enero de 2013

Haber sido yo


-¿Quién es ella?
-Dice haber sido yo.
Es extraño. No entiendo por qué dice: haber sido. ¿Ya no es?
-Dice que no.
-¿Cómo dice?
-Me habla sobre el pasado.

Esa mañana se había despertado ansiosa por una cita que no calificaba en laboral, ni de amistad, ni de nada. Una cita artística por así decirlo. Conocería a un fotógrafo que le haría un par de retratos que a su vez servirían para una bitácora corporal que en ese entonces tenía nombre de cocina y orientación difusa. Una novela estaba por escribirse y ya los personajes tenían nombre, voz, figura y temperamento. Ella estaba repleta de muchos y quizás por eso es que me dice que un momento pudo haber sido yo.

Ahora que miro la foto creo que no soy  yo ésta que posa aquí. Creo que es otra que me habita y que está haciendo de todo, menos posando. El vacío que mira mientras el lente la captura, tiene el nombre de su soledad. Con el hombro pretende decir: no me importa y con esa risita esconde el pudor. Sí le importa y sí siente pudor. Luce algo aprehensiva esta mujer. Piensa en no querer soltar lo que no le pertenece. El reloj en su muñeca fue un regalo de su padre que no se quita ni para dormir y el anillo... debió tomarlo minutos antes de recibir su visita.

¿Retrato? Hasta donde sabía los retratos eran fotos de postura recta y caras agrias, casi siempre de frente a la cámara; no este ejercicio de mirar lejos y pretender estar sola. "Es ridículo" -se dice a ratos. Pero le da pena con el recién conocido amigo por la seriedad con que asume su trabajo. ¿Cómo fue que la contacto? Ah sí, la amiga de una amiga. Ahora piensa es si será acertado incluir fotografías en su trabajo. A ratos lo hace pero se pasa ratos en internet antes de encontrar una que se ajuste a lo que está buscando. Además el proceso es inverso, primero escribe, luego busca una imagen compatible. Ahora quiere que sea viceversa, que la imagen también le sirva para moldear una historia.

-Ya te puedes parar.
-¿Ya?

Una en mí se queda con la cabeza recostada en la almohada mientras otra hace las pocas posturas de yoga que conoce para que él retrate... mi espalda.



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