martes, 15 de mayo de 2012

Generación X

He sobrepasado el límite de una coca-cola diaria, al café le agregué un poco de Amaretto y creo que eso responde la pregunta de mi hijo: ¿Mami tu sangre porque es tan negra? No es potasio amor... está teñida por la coca-cola, la tomo desde que el líquido se servía en tetero. Sí, pertenezco a la generación que comprende la frase "Se cree la última coca-cola helada en el desierto" Generación X sino estoy mal, nada de colores ni atributos especiales, no fuimos catalogados como índigos y mucho menos como cristal. Fuimos el sanduche entre el libre pensamiento y el moralismo al cuadrado. Nuestros padres tuvieron que rezar rosario más de una vez mientras nosotros ni mayúscula le ponemos a la palabra. Creo eso sí, que durante muchos años nos tocó ir a misa los domingos y la primera ve que nos negamos fue toda una calamidad doméstica. Hemos sido participes de muchas modas, desde el copete de alf  y los pantalones pitillos hasta los jeans con rotos en la nalga. Zapatos todos, desde converse hasta el tacón según lo exiga la etiqueta o labor. Vaya generación flexible, moldeable, influenciable, adaptable. Nuestro primer computador fue un IBM y aprendimos programas como fox, hoy algunos somos reticentes a utilizar blackberry porque no traemos el chip digital, somos más bien como una pieza del engranaje que por más que cambien los sistemas se conserva. Quizás somos del material de un cálculo renal: resistentes a todo uso. Tenemos memoria país y los 80 fueron la materia prima de nuestro primer estado consciente. Si alguien quiere ver un movimiento de X´s pronto, le sugiero se asome al concierto de Madonna. No voy a ir, pero sé que muchos irán quizás porque recuerden sus primeros videos en un MTV que sí transmitía música.

La X es como en tiro al blanco, el lugar cero. Nosotros incrementamos el interés por la sigla OVNI (UFO), vimos V en su versión original con los trajes rojos y los alienígenas comiendo ratones y seguimos de cerca a los Expedientes Secretos. Somos consumidores de ciencia ficción. Desde El Hobbit hasta Duna. Algunas podemos caer en clichés como Crepúsculo (pero nada más en película) y eso porque tuvimos que desaprender el romanticismo. Los novios de época llevaban papayera o serenata, daban flores y chocolates e incluso te abrían la puerta del carro. No voy a decir cómo son los de hoy pero usaré sólo dos palabras para describir su comportamiento: se degeneraron.

Y tú, ¿de qué generación eres?

3 comentarios:

Maryu Varon Gaviria dijo...

Oh Claudia ya me dejas sin cosuelo, creo que soy de la degenerada!!!

Maryu Varon Gaviria dijo...

Claudia, creo que ya soy de la generación degenerada tristemente!!!

Claudia Restrepo dijo...

Maryu... la invitación entonces a describir tu generación, dame algunos datos.