miércoles, 30 de mayo de 2012

Sin temor al fuego


Las historias que guardo desde niña sobre el volcán, tenían como final un humano como sacrificio adentro. A excepción de una canción que tarareaba mi padre y que era un chiste en contra de los indios. Los volcanes de mi tierra tienen el componente de altitud que me impedía conocerlos más allá de la distancia; de un Ruiz que no sé porque tiene apellido de familia después de lo que le hizo a Armero y la eterna visión de Omaira. Y de los volcanes del mundo solo conocía al Vesubio. Caminé por Pompeya y sus casas. Vi aquellas figuras humanas calcinadas y eternamente conservadas y ese museo viviente de una tragedia antigua me había impedido encontrar belleza alguna en los responsables directos de la vida en la tierra.

Hoy tengo una visión fresca. Caminé hacia el volcán Poas y mi único sacrificio fue llegar hasta allí. Pude apreciar sus lagunas, la belleza de su vegetación circundante, el silencio magnífico de su no tiempo. Y pensé que su lava y mi sangre no estaban tan lejos de ser la misma cosa. Temperatura o por Dios, claro que sí, pero qué pequeña es la variación de naranja a roja.

Entonces me dije: el sol pasó por aquí.

Ya les hablé de la vegetación pero no les he contado de la fauna. Había ardillas también naranjas. Y aves pequeñas en árboles sin fruta. Tal vez si había bellotas y yo no las vi. Me confieso demasiado maravillada para poner atención a tanto detalle.

Sé que me gustó el volcán. Sé también que muchas profecias hablan de ellos como villanos que harán erupción simultáneamente... Pero también sé que han estado entre nosotros por más de dos mil años, pacientes, tolerantes, haciendo su función en contacto con una profundidad de la tierra que nosotros ni siquiera imaginamos.


lunes, 28 de mayo de 2012

Un día más




No sabría decir si el celsio o el rubidio, si el mercurio o el radón. El caso es que para él lo esencial era tan claro como lo elemental y sólo un lugar era el salón y el recreo de aquellos pequeños átomos que agrupados, nos hacían población: la tabla periódica. Muchas veces se dijo que el oxígeno era el primordial pero a él le bastaba ir al mar para reconocer que una molécula sola es una molécula triste y que las dos de hidrógeno restantes no sólo eran necesarias sino infinitamente hermosas. Su mirada se perdía entonces, en ese horizonte azul y el sol incandescente le recordaba un Au. Sus lentes apenas si podían soportar las sumas y restas de metales, de gases nobles e innobles; de pesos y sales; y quizás por eso la pregunta del magazine sobre lo esencial le resultaba obvia… se bañaba con cloro, tomaba agua con litio, comía bananos ricos en potasio y adoraba las ostras con zinc. Todos ellos eran esenciales, elementales como bien lo habrían descrito sus Padres, desde Mendeléyev hasta Werner. Pequeños fragmentos del cosmos que un día encontraron por hogar la Tierra.

¿Qué sería de la edad de bronce sin él? ¿Cómo habrían sido las guerras sin el oro? ¿Habría existido la leyenda del Dorado? No. Lo esencial tenía un tinte indiscutiblemente brillante. Así como la arena se vuelve espejo y en él nosotros nos transformamos conforme pasa el tiempo.

Ahora Martínez observa su hall de la fama en una pequeña cuchara de plata. Científico: sí. Pero de esos que nunca descubrió nada. Se pasó la vida maravillado estudiando los descubrimientos de otros. Agachado frente a un microscopio; haciendo maromas en el laboratorio y enseñando a los chicos a estudiar los ciento tres elementos planos que cobraban vida en tubos de ensayo. Sus manos revelan la manipulación de ácidos. Sus canas demuestran la despigmentación y todo lo que para otros es un proceso ajeno para él tiene el bello antecedente de: natural.  

Es su primer día con un grupo nuevo. Dibuja de memoria un átomo en un tablero blanco y luego sonríe para decirles: Muchachos, todo es química; elemental y sencilla. Vamos a aventurarnos.

 Publicado en El Pequeño Periódico




jueves, 24 de mayo de 2012

A quién inventó el tacón

A quién invento el tacón tengo serias quejas que hacerle. El pavimento hoy en día viene hasta en cuadritos. Es un verdadero peligro. Cuando el suelo era grama... quizás. Hoy en día es un atentado caminar en cualquier calle capital. No sé si a otras mujeres les pasa pero a mi el vértigo se me incrementa con los centímetros. A ratos veo a unas pasar con aurículares, lentes oscuros y un swing que se destacaría en las pasarelas y me pregunto: ¿cómo carajos lo hacen? Lo único que puedo imaginar es dolor, el arrume de dedos morados e indispuestos. Y es entonces cuando no veo el momento de llegar a casa para bajarme de las plataformas y dejar que los dedos respiren; estirarlos, regresarlos a su posición natural, caminar descalza y tal cual meterme en la cama; en una cama que no puede tener tendido de hotel, anoche casi me asfixio de la cintura para abajo cuando mis pies no encontraron salida por el forro de sobresábanas que tenían encima. -no estaba en casa por supuesto-

Por fortuna no he padecido el síndrome de la pantufla. Ese que era un síntoma más de Jack Nicholson en As good as it takes. Para mí es todo un síndrome porque he visto personas que jamás oigase bien, caminan descalzas. Si tienen que ir al baño en la noche: pantufla. Si deben atender el timbre: pantufla y así. A mí las pantuflas se me parecen a las sobresábanas.

Wikipedia no habla nada del creador del tacón. Tiene una breve reseña de este zapato como fetiche y de las enfermedades de pie asociadas a su uso. Nada más. Increíble.
Recuerdo entonces un zapato prehistórico que vi en un museo de Toronto y me pregunto en qué momento de nuestra evolución los pies se hicieron tan sensibles y me río de pensar que quizás su aparición tuvo que ver con el frío de la nieve y que sus creadores jamás pensaron deformarlos al punto al que han llegado. ¿Qué diría una mujer de aquel entonces con un artificio tan doloroso? Posiblemente ablandaría la carne o lo tendría por arma contra intrusos.



viernes, 18 de mayo de 2012

Pinta un bosque y piérdete en él

Consciente de los efectos de la entrada sobre la Generación X, me veo en la obligación de contar un poco sobre las generaciones subsiguientes. Indigo y Cristal, Y y Z. Como podrán notar, el alfabeto se agotó con las dos últimas generaciones... efecto quizás del deterioro en la capa de ozono y la amenaza constante del fin del mundo al que han sido sometidas. Estas generaciones son ecologistas de pensamiento y drásticas en acción. Viven la vida a millones de revoluciones por minuto y gozan de la tecnología como ninguna otra. Ellos sí poseen el chip digital. No tienen que leer las instrucciones de ningún celular. Bajan ringtones y suben videos hechos por ellos mismos a Youtube. Son lectores de culto. Muchos son anarquistas y tienen serios problemas con la educación que el sistema quiere venderles. Son críticos y análiticos. Algunos se agrupan en cardúmenes y se hacen llamar Emo, adoran el negro, el morado y el rosa (por suerte no son monocromáticos). Gozan parejo con la Pelota de Letras, no se ofenden si en su delgadez les dicen Zancudo y a los más mayorcitos a veces nos cuesta diferenciar a unos de otros... es que.. ¡se parecen tanto!

La Generación Y es hija de la tecnología, conoció el televisor con control remoto y fácilmente no entiende que significa un LP. Domina todo lo que tenga el signo @. Sabe qué es un trino y tener seguidores es algo a lo que simplemente, está acostumbrado de manera natural. 

Su música es electrónica. Pueden asistir a conciertos de 12 horas y mantenerse bailando sin cesar. Son una gerenacion de borde, de abismo, de riesgo. No temen experimentar y eso los puede llevar por caminos y movimientos muy diferentes a los de sus abuelos en los 60´s.

Esta generación creció en medio de los realities, desde Robinson hasta el factor X. Las novelas no los atraen como Dexter o CSI. En lugar de coca-cola muchos corren peligro con el Redbull y si algo nos es común es  que nos guste el bom bon bum.


Son pacíficos la mayor parte del tiempo. Evitan la confrontacion y cuando esta sucede te responden con: pinta un bosque y piérdete en él.

...hecho

martes, 15 de mayo de 2012

Generación X

He sobrepasado el límite de una coca-cola diaria, al café le agregué un poco de Amaretto y creo que eso responde la pregunta de mi hijo: ¿Mami tu sangre porque es tan negra? No es potasio amor... está teñida por la coca-cola, la tomo desde que el líquido se servía en tetero. Sí, pertenezco a la generación que comprende la frase "Se cree la última coca-cola helada en el desierto" Generación X sino estoy mal, nada de colores ni atributos especiales, no fuimos catalogados como índigos y mucho menos como cristal. Fuimos el sanduche entre el libre pensamiento y el moralismo al cuadrado. Nuestros padres tuvieron que rezar rosario más de una vez mientras nosotros ni mayúscula le ponemos a la palabra. Creo eso sí, que durante muchos años nos tocó ir a misa los domingos y la primera ve que nos negamos fue toda una calamidad doméstica. Hemos sido participes de muchas modas, desde el copete de alf  y los pantalones pitillos hasta los jeans con rotos en la nalga. Zapatos todos, desde converse hasta el tacón según lo exiga la etiqueta o labor. Vaya generación flexible, moldeable, influenciable, adaptable. Nuestro primer computador fue un IBM y aprendimos programas como fox, hoy algunos somos reticentes a utilizar blackberry porque no traemos el chip digital, somos más bien como una pieza del engranaje que por más que cambien los sistemas se conserva. Quizás somos del material de un cálculo renal: resistentes a todo uso. Tenemos memoria país y los 80 fueron la materia prima de nuestro primer estado consciente. Si alguien quiere ver un movimiento de X´s pronto, le sugiero se asome al concierto de Madonna. No voy a ir, pero sé que muchos irán quizás porque recuerden sus primeros videos en un MTV que sí transmitía música.

La X es como en tiro al blanco, el lugar cero. Nosotros incrementamos el interés por la sigla OVNI (UFO), vimos V en su versión original con los trajes rojos y los alienígenas comiendo ratones y seguimos de cerca a los Expedientes Secretos. Somos consumidores de ciencia ficción. Desde El Hobbit hasta Duna. Algunas podemos caer en clichés como Crepúsculo (pero nada más en película) y eso porque tuvimos que desaprender el romanticismo. Los novios de época llevaban papayera o serenata, daban flores y chocolates e incluso te abrían la puerta del carro. No voy a decir cómo son los de hoy pero usaré sólo dos palabras para describir su comportamiento: se degeneraron.

Y tú, ¿de qué generación eres?

A Carlos Fuentes lo encontró la muerte

Habría querido que no fuese tan pronto pero qué podía hacer yo, una lectora anónima contra un pronóstico inevitable... lo cierto es que tampoco lo sabía enfermo y  ni chance tuve de encenderle una vela a la Virgen de Guadalupe por su recuperación... lo vi en enero tan vital... Supongo que así es la hoz, indiferente con el intelecto o la vitalidad.   No sé a qué edad Carlos Fuentes escribió Aura pero su manera de narrar en segunda persona aún me atrapa. No he visto líneas iguales a esas. Y sé también que no soy la única, he sabido de quienes recorren el Distrito Federal en busca de la Casa y se sorprenden al encontrar que la nomenclantura existe. ¿Será posible? se preguntan; y llegan allí como Felipe Montero sin más anuncio que la voz de la curiosidad. Fuentes dio el paso hacia la inmortalidad. Ahora sus textos continuarán hablando por él. Algunas Chac Mool obsesionarán a coleccionistas ingenuos y otras muñecas querrán ser reinas... Con suerte algún Naranjo lo transformará en flor; y él y sus palabras, encuentren el descanso que se imaginaron.

Pienso entonces en cómo será el descanso de un escritor y hay ocasiones en las pienso que estamos tejiendo nuestra propia trampa. Si sobrevivimos a los años y a los anaqueles, seremos entonces por siempre pronunciados en voces que jamás conocéremos. No habrá silencio para el escritor. Siempre rodeado de sílabas, de afirmaciones,  y de descripciones al por mayor. Eso si la continuidad existe. Si algo verdaderamente pasa cuando todo lo orgánico y lo eléctrico se apaga. De no ser así. Para qué preocuparse por una coma mal puesta o un lector que lea de corrido. Cada quién hará con la obra lo propio, incluso darse calor en un callejón perdido.
¿Habremos de morir tantas veces como nuestros personajes lo hayan hecho? ¿Cómo entonces sangrar sin sangre o llorar sin lágrimas? Será un laberinto nuestro propósito.

Quizás esta reflexión no sea más que el resultado de una breve esquizofrenía, frente a los fantasmas propios y ajenos que vamos dejando en un obra que jamás estará concluida. La vida nos cobrará el peaje de pronto y el escritorio de nuestro computador sabrá en qué estábamos trabajando, qué personaje estaba a punto de salir a la luz, cuál había sido sepultado para siempre y que idea estaba apenas comenzando en nuestro quehacer.

Buen viaje para Fuentes donde quiera que él se encuentre.




lunes, 14 de mayo de 2012

Carta de mi abuela Rosina

Cartagena Septiembre 7 de 1988


Niña
Claudia Patricia Restrepo
Medellín


Mi querida nieta:
Unos días de atraso, pero con todo mi cariño, te mando este pequeño aderezo como expresión más de mi afecto. Al cumplir tus once años quiero que lo luzcas en mi nombre esperando que te guste mi detalle.
Desde hoy te digo que estás invitada a pasarte todas las vacaciones a mi lado ya que a ti linda, te sienta muy bien la costa con su calor y el mar.
No me has contado mucho pero por lo que sé y lo que cuentan tus papás te va muy bien en el estudio espero seas una estudiante brillante ya que Nuestro Señor te dio el gran don de la inteligencia y la madurez para pensar y actuar.
Claudia, todavía haces tus poesías? algún día dedícame una a mí que tanto te quiero, mi poetiza nieta.
Sigue siempre piadosa y buena como hasta ahora, y en tus oraciones encomienda mucho a tus padres que son tan adorados, responsables y esmerados en su trabajo.
Ayuda a tus hermanitas pra que ellas también progresen como tú; a todas las quiero no como nietas sino como tres hijas más.
Me contó tu mamá que el día de tu cumpleaños invitaste a tus mejores amigas, eso me encanta porque así pasas momentos muy agradables. ¿Te regalaron muchas cositas?
Si quieres puedes escribirme unas lineas o darme una llamada. Me encanta oir tu voz dulce y cariñosa.
A tus papás y hermanitas besos muy cariñosos y especiales.
Tú recibe besos y abrazos de tu abuelita que cada día te quiera más.
                                                                                                                 Rosina

PD: Ojalá pudieras venir para la primera comunión de Eudardo Vicente que va a ser el 25 de Septiembre y se la festejarán en el Hilton.
                                                                  Vale



Abuelita: llevo tu carta en mi agenda. No te he escrito un poema porque apareces repetidamente en entradas de este blog, desde Zapote hasta una que lleva tu nombre el día que partiste.
Te pienso mucho... ayer día de madres, almorzamos la receta de lasagna que era parte de tu saber.
No tuve que llamarte para desearte un feliz día. Mi corazón te tuvo presente gran parte del tiempo.
Gracias por todo lo que me enseñaste.




viernes, 11 de mayo de 2012

Carta de madres

A mi hermana Caro
Me duele el vientre con tu pérdida. Con el reventar de tu fuente se me han secado los ojos. He tenido el corazón en vilo... e imaginarte mirando aquella pequeña figura, ha hecho añicos mi corazón. He estado allí con el transcurrir silencioso de las horas. He estado allí cuando el teléfono sonó para darnos la noticia y allí sigo a tu lado a pesar de está distancia que me impide acariciarte el pelo y decirte al oído que todo estará bien.
Sis, me duele el vientre del vacío. Casi podría enumerar con detalle la ilusión que hacia Sebas en tu escalofrío. Me parece verte rezando porque todo saliera bien y ofreciéndote tú a cambio de él. Así de tanto te conozco. Sé que extrañarás su saludo en las mañanas. El despertarte a las cuatro sin poder volver al sueño. Lo sé... sé también que podrás recuperarte. Conozco la fuerza de tu espíritu, he sido testigo de tu templanza. Vamos. Ten fé.

Sé que ahora todo duele. Que el cuerpo llora y que nadie parece comprender. Sé que no entiendes por qué se fue. No tienes que entenderlo. Estuvo contigo cuando otra pérdida arañó tu corazón. Fue tu ángel. ¿Lo ves?

Yo apenas puedo sentirlo y para este día de Madres quiero decirte que sé que tus brazos no estarán por siempre vacíos. Que tu ternura es tan grande que ya dos seres han hecho colita para acompañarte así sea por unos cuantos meses. Has sido madre de tus amigas, de tus hermanas, de papá y sin duda de mamá. Ahora mismo espero seas consciente de todo el apoyo que brindas para que te lo des a ti misma.

Tu costa es rica... ¡Contigo estoy!.    

martes, 8 de mayo de 2012

A mis marcas, lista y !Fuera!


Pico y Placa. Quieta. 2 es mi número de inscripción. La autopista es el tapete. Palmas el sofá. Pronto levantaré los pies para soñar. La lluvia me dice que es bueno estar en casa, aunque la calle contigo suene atractiva y violar leyes de moralidad se me haya vuelto costumbre. Querías convertirte en una fijación. Lo lograste. Eres un dolor insoportable. He querido ubicarlo para darle tratamiento pero el dolor migra como una hormiga por mi cuerpo. A veces me arde el cuello... me rasco y no puedo quitarte de encima. Como un escarabajo egipcio saliste de no se qué momia para meterte en mí y punzar dolores que antes no conocía. Ahora estás tan lejos como la luna que ayer se vio cerca. Un cráter quizás es lo más parecido a ti. Duermo... no sueño, simplemente siento que caigo en un abismo sin fin. Mi cuerpo actúa la caída... la padece. Tus brazos me soltaron a esta incertidumbre de martes en la tarde. Quiero partir de ti. Quiero olvidar que fui.

Dueles. Ahora es mi hombro quien lleva tu peso. El horizonte es una sala cuadrada y fría. Mis ojos buscan tus zapatos como un caficultor su siembra. No hay semillas. Pudo ser la roya. La roya fue una palabra, una frase, una conversación mal dicha.

He vuelto a este punto retóricamente y la solución sigue sin gustarme. Quizás sea el dolor. Quizás la distancia. De seguro la ausencia, la falta de tu confianza. He muerto en tu silencio. No existo para tu mirada.

No sé perder. Es evidente que estoy perdiendo. Tu alfil se comió a mi reina. Tu torre a mi caballo. Estoy en jaque y me molesta estar pendiente de un rey dependiente y flojo. De vuelta al tablero, al tapete, a mis marcas. Así no esté lista debo ir afuera. Otros me esperan. 

lunes, 7 de mayo de 2012

Una mano más


I.   Esta es la mano que camina todas las tardes hacia un teclado cuya letra más gastada es la N.
No se asusten por el color de las uñas... la temporada anterior utilicé esmaltes como Fiesta, Loca, y Dichosa (todos rojos) después aprendí a disfrutar del Sangre de toro (casi negro). Ahora el turno es para Magenta o para morados que vienen en números sin nombre.
Me gusta el morado en los dedos porque es una sutil forma de morir sin dejar de respirar.

II.  Una mano es todo lo que se necesita para salir de un apuro. Lo único que se da cuando nos estamos presentando a alguien. Lo primero en querer recorrer lo que el ojo ha amado y, un mapa directo de nuestros años.

III. Tus manos tienen escrita la palabra caricia en 7 dedos. Los otros tres los utilizas para marcarme distancias y con ellas silencios. C es a pulgar lo que A es a anular.  Entre corazón y meñique te guardas los secretos que no son para mí. Mapas de otros cuerpos que descubres y que seguramente también haces felices.

IV.  Mi mano está triste hoy. Hace rato no ve la tuya.

V.  Vengo entonces semi-muerta a decirle al mundo que vos marcaste una herida y el mundo se parece a esos tres dedos tuyos que no me dicen nada. Tal vez es mejor así, no faltará quién me grite que coja oficio cuando mi oficio es éste: traducir en palabras emociones dispersas y discordantes que no siempre son gratas ni edificantes.

sábado, 5 de mayo de 2012

Sin agua en el parabrisas

El invierno se mudó a Medellín y desplazó lo eterno de nuestra primavera. Las quebradas han hecho de las suyas desbordándose a más no poder; las piedras han salido de las profundidades para jugar a ser canicas que apuntan a los carros. Qué divertido es su juego pero qué molesto resulta cuando el tiro se aloja en el bomper que vamos conduciendo.

Provoca vestirse de negro cuando el tiempo es así. Leggins, vestido y tacones son mi indumentaria de guerra venusina. Coqueto el escote, el cabello recogido y el maquillaje humo me permiten también jugar a ser un personaje de la Matriz. Sin más arma que mi mirada, recorro el territorio donde nací y me doy cuenta que morí hace poco en una boca de hombre que me tragó... en un beso viajero.

He estado entonces recorriendo su interior. Palpé sus amígdalas, bajé por su tórax y me alojé un rato al lado opuesto del corazón. ¿Me tragó por odio o por dolor? Las venas comunicantes no quisieron contarme nada, iban muy contaminadas de carbono así que preferí no insistir. Me moví. Bajé hasta el píloro y descubrí una gastritis de la que jamás se quejó. Tal vez comió algo irritante, tal vez la irritante fui yo. La bolsa del estomágo me recordó esa que llenan con sangría cuando la fiesta es taurina: una bota fuerte en la que no me detuve por mucho tiempo. Nueve metros y seis centimetros de intestino me esperaban como casa embrujada llena de sonidos y sorpresas. Tuve miedo pero seguí. No quería ser desalojada, entonces me adherí a otro sistema. Un nervio bondadoso me regalo asiento hacia tu espalda. Y aunque pude causarte un pequeño dolor, estuve segura que no era nada que no se pudiera curar con un analgésico común.

Punto y aparte.

Tus nervios me sedujeron por completo. La gama de colores, la intensidad, la fuerza de tus impulsos... tú médula espinal. Por poco olvido mi identidad. Yo era una mujer que fue succionada en un beso y ahora viaja en su huesped con los cinco sentidos despiertos.
-No. No quiero irme.
Estar dentro de ti es más maravilloso que verte desde afuera. Tu sistema es mágico y eso que aún no he ido a tu materia gris. Un momento, quizás es mejor que no vaya. ¿Qué tal que tus pensamientos sean en voz alta y que tu odio por mí se haga manifiesto? ¿Podré llorar aquí adentro? Tal vez sólo me convierta en un coágulo que sale por tu nariz.

Sí, debo subir. Debo saber qué pasa contigo desde que tu grito me dejo sorda y la memoria de tu beso me trajo hasta aquí. La mayor violencia es el desprecio. Vaya sorpresa. No piensas en mí. No puedo llorar, no hay agua en el parabrisas. Es entonces cuando me vuelvo sangre y tu manga recoge el coágulo que se asoma en tu ventana.




martes, 1 de mayo de 2012

Trying to understand Jane Austen

I am sorry for my english but I do prefer to do this entrance in Austen´s language than in mine. I am looking thru her biography and I find very interesting the combination between social classes that she suggested in Pride and Prejudice. I do know writers that actually search the world trying to find a couple that challenge the prejudices without success. Then I remember and ancient story about the daughter of a Sultan that falled in love with a simple man. The father didn´t say no in first instance, instead, he challenged the daughter to live 40 days with the man she loved in a room without going anywhere else. The first days in fact where the happiest ones, passion an love was in both with strenght but then they started recognizing that too much time together make them unhappy. At the end, when the doors where opened, each one continue his life without the other. This story is the opposite to what Austen proposed. Mr. Darcy and Elizabeth finally stayed together. ¿Do we know until when? Romantic stories are always incomplete. The Forever Happy endings belong more to Disneyland than to life. We all have been happy but just for instances, with luck, for periods.

What happen when you are pride is that you exclude. Austen life was like that. She was an author that never knew her real potential. Probably she wrote about herself in a way to understand what she was living. Probably not. It´s rare cause I read she lived isolated of literature world; she never met her contemporary authors, not by letter, not in person. Few of his readers actually knew her name and certainly none knew more than that.

I wonder if her attitude correspond to her search of truth in words because I understand that search and I also have isolated myself when the shadow has been bigger than what I could manage.

Movies have been made, movies about the movies have been told, and I continue trying to imagine this writer. Trying to figure her pen in candle lighted nights and what prejudice was for her more difficult to understand.







Lacerado el corazón

Tengo lacerado el corazón y no es por Maná con su son espinado. Tengo lacerado el corazón porque un cariño decidió marcarme ausencia. No he intentado olvidarlo. Es muy pronto para eso. Ay Ay Ay cómo me duele que no haya sido amor. Tengo el puño de su adiós alojado en el estómago; su rostro adherido a un retrato que intenté hacer y terminó arrugado en el rincón y su boca en el ideal del beso que fue y sigue conmigo como un post-it del que no quiero desprenderme...

Quise ponerle una curita al corazón y no fue suficiente. Era sólo un rasguño pero vaya si sangraba. Busqué gasa e hice gala de mis escasos conocimientos en primeros auxilios. No fue suficiente. Quise ignorar el dolor y la herida pero terminé en urgencias. Necesité tres puntos: pasado, presente y futuro con él. Ya no habría dos de tres y la primera P era la responsable de la profundidad de la herida.

Un voyeur. Me sentí atraida hacia un voyeur. Me dejé llevar por la atracción y ahora no tengo sus ojos espiándome ni su voz hablando de Usted haciéndome reír. No tengo más que tres puntos de un corazón que los absorverá también.  Soy una paciente juiciosa; de lo contrario, volvería a abrir la herida sólo para sentir de nuevo el dolor de su ausencia.  Mazoquista tal vez: aprovechar la anestesia para mirar de cerca este dolor nuevo.

He salido a mi simulacro de invernadero a preguntarle a la Orquídea si su miel puede sanarme.
Una abeja celosa no quiso que me acercara mucho. Lo que para unos es alimento para otros es medicamento. Hice entonces una imagen...
                                                    





 I  I
 I

Continúa lacerado el corazón
los ojos lo dicen... casi todo.