lunes, 30 de enero de 2012

A las olas les viene bien el mar

Hace mucho no disfrutaba tanto el mar como ayer. Lo visité sin prisa, escogí con detalle el lugar, dejé mis zapatos en una montañita con pareo y sombrero incluido y me dispuse a dejar que el agua jugara conmigo. Hice superman con las pequeñas olas, eso que los más osados y adultos llaman surfear. Me zambullí, me mecí al son del viento, disfruté de la vista de una costa cariñosa y tranquila; y hasta le lancé un beso a un barquero hermoso que traia gentes a estas costas. Cartagena.

Me es inevitable disfrutarte. Añorar tu sal. Querer tus mangos. Probar tus postres. Deleitarme con tu bello pan.

Compré tres pargos en la playa a unos pescadores dorados por el sol. Me dieron uno más "la ñapa" y se la entregué entera a los pájaros que se conformaban con las bisceras que los pescadores iban sacando y lanzando al viento como desperdicio que para otros es alimento. Una de esas garzas blancas de ojos amarillos, se saco la loteria conmigo porque le di el pez completo, no tuvo que pelear por su ración. Me recordó enseguida a Juan Salvador Gaviota... "tiene que haber algo allá afuera más que pelearnos por el alimento" Al menos una y sus crías no tuvieron que pelear ayer por un derecho de cualquier habitante de esta tierra.

Estuve en el Parque de Rafael Nuñez, "Parque Apolo" y entré dos veces a Iglesia. El padre Augusto quedó encargado de dar una misa el 9 por el descanso de mi abuela Rosina. Mientras yo me comprometí a hacer llegar 4 bolsas de avena a la Iglesia del Perpetuo Socorro, donde mi abuela descansa. Mi parte está al día al menos en encargo.

No me había despedido de mi abuela, una gripe en Noviembre me impidió venir a sus exequias. Ayer sólo encontré su nicho y desde allí le di mi amoroso adiós.

A las olas... les viene bien el mar. Y el mar no sería lo mismo sin las olas, sin su va i ven de acordeón, sin su lira de corazón.

Cuando vengan a Cartagena, disfruten del aire, de este viento tierno, de su arena dorada y su mar con su marea linda. Vengan donde vengan que eso sea lo que puedan sentir. Caminen sobre la muralla bajo la luna y si es posible, descalzos, arropen las piedras que tanta historia tienen para contar.

Si están de buenas, escucharán el murmullo de las voces que se amaron aquí. Son las más hermosas.

sábado, 28 de enero de 2012

Mis impresiones desde el Hay Festival

La magia se me quedó en el primero, en el 2010.
Cuando vino Mario Vargas Llosa como invitado central, antes de haberse ganado el Nobel.
En ese momento asistí a cuanta charla pude con oídos nuevos. Todo se escuchaba tan maravilloso...
Los creadores que tuve la oportunidad de escuchar en ese momento, tenían una voz pulcra, lejana de la vanidad que he percibido por estos días.
En aquellos días Gabriel García Márquez estaba en la ciudad, y apesar de no asistir directamente al Hay, recibía en su casa, en compañía de Mercedes, a los escritores y políticos que querían un consejo suyo o el mero placer de gozar de su compañía.
La charla de entonces de Vargas Llosa fue magistral como su persona, como su esencia y la logística que lo acompañaba.

Hoy, lamento decir que me desilusioné de esta versión del festival. Tal vez los egos reunidos este año fueron más. Tal vez, la estudiante en mí se hizo más crítica. No sabría decirles con exactitud cuál es mi molestia. Pero lo claro es que... en dos años una ciudad puede respirarse distinta en torno al mismo motivo de Festival. Hay letras eso sí, de todos los tamaños y tonos. De todas las descendencias y aspiraciones. Y la cámara leal de Mordisnksy extrayendo lo mejor de cada rostro ilustre.

Mi amada Cartagena en un sólo mes es escenario musical, literario y abre el Cine. Por fortuna ya no hay Fiesta Brava. Al menos eso creo. De niña, fui en compañía de mi padre a un espectaculo taurino y ese sí que me gustó menos. Tema de debate por supuesto.

Al menos hay cosas que no cambian, como la brisa, los atardeceres, el mar... como el pan piñita, el pargo frito, el postre de leches y el agraz...

Y el sol que no mengua para que no falte el pulso, para que se diga lo que es, para que las pieles se doren armónicamente o se ardan flamantemente bajo cada atardecer.


(Foto de Archivo del Blog Oficial)


viernes, 27 de enero de 2012

Sombras de Humo

A aguel muchacho
en aquel semáforo


Mi sombra de humo se perdió
y fue otra sombra quien la robó.

No recuerdo nada
sólo sé que cuando la tenía
otra sombra me seguía

y al ver que en ella
yo guardaba
las doradas llaves de mi alma
la tomó
sin haberle sido prestada

transurrieron horas eternas
que se hacían llamar meses
en que mi sombra de humo
no era más que un lindo recuerdo
que ocupaba todos mis pensamientos

Y hoy, el extraño de la otra sombra
regresó a traérmela
con la mirada en el infinito
en un infinito bajo tierra
cabizbajo y avergozado
arrepentido y desolado

Y yo, en lugar de arrebatar la sombra de sus manos
dejé que el humo se desvaneciera sobre él
porque si un día reclamé mi sombra con descaro
ahora soy yo
quién se la regalo.

-.-.-.-.

lunes, 23 de enero de 2012

Wonder Wonka

I still remember the first time, perhaps not the first, but the first version of Willy Wonka Chocolate Factory...
It was quite different from modern version with Johnny Deep as main character.
In one, Wonka shined.
In the other, Wonka cried without tears.
In one, Wonka didn´t mention his childhook, ¿Did he?
In the other... seemed to be the only thing that really matter to him... and making new creations of course.

I like both Wonkas.
I like both Charlies.
I love the Grandpa´s

They used to work there, ¿do you remember?

Ilussion, magic, music, feelings, are everywhere. Lumpa Lumpa...

¿Which version do you preffer?


sábado, 21 de enero de 2012

Di Pietro, e amor de los comensales

 La mejor pizza de Colombia se come en Di Pietro. La atención es impecable. En la Carrera 3a, aquí en Cartagena hay un hotel / restaurante atendido por su dueño. Da gusto ver a una familia reunida por amor haciendo lo que más le gusta. Qué culinaria exquisita, qué pizzas...
Uno se la pasa buscando en hoteles caros y lujosos un confort que no existe. Comida empacada al vacío, sabores sintéticos, atención de robot.
Y de repente, encuentra un oasis cerca al mar... un sitio chévere dónde pasarla bien con los niños. Un lugar para reflexionar con el atardecer y si se está de buenas caminar al centro para ver la luna entre adoquines.

http://www.tripadvisor.es/LocationPhotos-g297476-d549836-Hotel_da_Pietro-Cartagena.html"> alt="Fotos de Hotel da Pietro, Cartagena" src="http://media-cdn.tripadvisor.com/media/photo-s/01/b3/ef/d9/dormitorio.jpg"/>
Esta foto de Hotel'>http://www.tripadvisor.es/Hotel_Review-g297476-d549836-Reviews-Hotel_da_Pietro-Cartagena.html">Hotel da Pietro es cortesía de TripAdvisor

jueves, 19 de enero de 2012

No sé dónde está, no sé dónde queda

He perdido la dirección del amor.
así no más.
o está en todas partes
o no está en ninguna.

Me di cuenta que no supe mirar.
Escuchar fue lo último que aprendí.
Siempre quise tocar.
Y todo era tan bello...
... que mi piel descascaraba en cada caricia.

Mude de piel.
Cambié de ojos.
Me teñí el cabello
y olvidé el cerrojo.

Mi tocador
tenía tres ventanas.
era blanco como la madera que le gusta a papá
y yo me sentaba allí,
horas
a contemplarme.

Nunca me gustó mi perfil
hasta que me lo cambiaron a la fuerza.

Nunca me gustó mi voz
hasta que hice una grabación con amor.

Mi letra... se parece a mí.
A veces cursiva
A veces idealiza la recta.

He perdido la dirección del amor
Seré yo el amor
nunca sé quién me necesita más
ni quién me anhela menos...

He de vivir bajo dos preceptos:
confiar y esperar.

¿Qué afán hay después de todo?
es sólo una dirección.




martes, 17 de enero de 2012

Dos libros recomendados

Uno tras otro, llegaron a mí, La luz difícil de Tomás González y El llamado del silencio de Helena Iriarte.
Uno para finalizar el 2011, otro para comenzar el 2012. Una voz masculina, una voz femenina. Ambos hermosos y brillantes. ¿Y cómo es un libro brillante? se preguntaran ustedes. Mi respuesta tiene que ver con los efectos que produce durante y después de la lectura. No hablo de un antes porque los libros cobran vida en el momento que nosotros como lectores le damos sonido con los ojos. ¿Dar sonido con los ojos? ¡Exacto!

No es mi objetivo compararlos. 

Son dos autores que apenas se me revelan y con ambos quiero profundizar más. Conocer otras obras de su creación.

Cada obra es única, irrepetible, mágica, dolorosa, alegre, puntiaguda, angular... 

La luz difícil me fascinó porque me pareció estar viendo la vida de una familia en torno a un dolor casi insufrible, que es el dolor de unos padres frente a la impotencia de ver sufrir a su hijo. La pureza con que se describen los personajes es impecable. El manejo del tiempo, de la remembranza. El ir y venir de la vejez al presente, del pasado al futuro. Magistral. La compenetración en la relación de pareja que propone es bellísima. El ojo con que David describe a su mujer, las palabras con las que la acaricia, los pensamientos con que la cela...  Puedo extenderme pero les dañaría la obra. Los invito a leerla, a dejarse conmover.
Tomás González Nació en Medellín, en 1950. Estudió Filosofía en la Universidad Nacional de Bogotá y trabajó como barmana en la discoteca El Goce Pagano, que publicó su primera novela de 1983. Ese mismo año partió a Estados Unidos donde escribió gran parte de su obra.

El llamado del silencio que a mí me sonó como a El abrazo del silencio, es una obra también ligada a la pintura. En ambas obras, olvidé decirlo, los personajes eran pintores. Casualidad tal vez. 
El inicio: "Duró apenas un instante, pero retumbó en la mitad del pecho como si la cuerdita que me sostiene el corazón lo hubiera dejado caer y a mi alrededor se hubieran hecho añicos los vidrios de todas las ventanas, mientras una voz me llamaba con la urgencia del repicar de una campana; sin pensar y antes de comprender lo que ocurría, miré a mi alrededor para saber si era la entrada o la salida de un sueño o de dónde venía ese tropel desconocido que irrumpía después de tanto tiempo en el sosiego de mi casa; entonces, como cuando era pequeña y al anochecer buscaba el escondite de los miedos, traté en vano de hallar el origen de aquello entre la primera claridad del amanecer donde comenzaban a recuperar su forma los objetos, en el vaso de agua casi vacío, en el libro entreabierto sobre la manta, en la percha donde colgaba el bolso; sin embargo el entorno estaba en calma y no se oía más que el silencio..."
Qué prosa más maravillosa, confieso, no pude soltarlo. Tuve que saber pronto quién hablaba así, qué le ocurría, por qué el corazón había caído, por qué había sentido que su cuerdita se había aflojado, cómo era eso de las ventanas y cuál voz, cuál voz era quién llamaba. 

Helena Iriarte Nació en Bogotá en 1937. Realizó estudios de Filosofía y Letras en la Universidad de los Andes y se especializó en el Seminario Andrés Bello del Instituto Caro y Cuervo. Desde 1964 está dedicada a la docencia en el campo de la historia y la literatura española y latinoamericana. 

Danza...

http://www.youtube.com/watch_popup?v=cWIhXzZT8dE&vq=largeS

lunes, 16 de enero de 2012

Historia Sufi

¨Es hora de que dejes de buscar fuera de ti mismo lo que te haría feliz. Mira hacia adentro¨ OSHO
Esta es una famosa historia Sufi:
Un emperador estaba saliendo de su palacio para dar un paseo matutino cuando se encontró con un mendigo. Le preguntó: ¿Qué quieres?
El mendigo se rió y dijo: ¨Me preguntas como si tú pudieras satisfacer mi deseo¨
El Rey se sintió ofendido y dijo: ¨Por supuesto que puedo satisfacer tu deseo ¿Qué es? simplemente dímelo
Y el mendigo no era un mendigo cualquiera, había sido el Maestro del Emperador en una vida pasada. Y en esa vida le había prometido: ¨vendré y trataré de despertarte en tu próxima vida. En esta vida no lo has logrado pero volveré. El rey lo había olvidado por completo: ¿quién se acuerda de vidas pasadas? Insistió: Te daré cualquier cosa que me pidas. Soy un emperador muy poderoso ¿qué puedes tú desear que yo no pueda darte?
El mendigo le dijo: Es un deseo muy simple ¿Ves esta escudilla? ¿Puedes llenarla con algo?
Por supuesto - dijo el emperador. Llamo a uno de sus servidores y le dijo: Llena de dinero la escudilla de este hombre. El servidor trajo un poco de dinero y lo echó en la escudilla... y el dinero desapareció. Echó más y más y apenas lo echaba desaparecía. La escudilla del mendigo estaba siempre vacía.
Todo el palacio se reunió. El rumor se corrió por toda la ciudad y una multitud se reunió allí. El prestigio del emperador estaba en juego. Les dijo a los servidores: estoy dispuesto a perder mi reino pero este mendigo no debe derrotarme.
Se vaciaron todos los tesoros, la escudilla parecia no tener fondo, todo lo que se colocaba en ella desparecía. Al atardecer, el rey aceptó su derrota y le dijo al mendigo: Has ganado, pero antes de que te vayas, satisface mi curiosidad ¿de qué esta hecha la escudilla?
El mendigo se rió y dijo: está hecha del mismo material de la mente humana. No hay ningún secreto... simplemente está hecha de deseos humanos."


Ahora les solicito amablemente soltar todos sus deseos. Yo haré lo propio con los míos. ¿Qué nos queda luego del ejercicio? ¿Un extraño vacío cierto? Nos sentimos ligeros, gaseosos o etéreos. Podemos darnos el lujo de no esperar nada, ver sencillamente todo lo que pasa. Asomarnos a la ventana y oler el pan que pasaban vendiendo en el Centro de antaño, en canasta, para que cada casa consumiera lo que quería para el día. Atención el día... no esas provisiones exageradas que hacemos ahora. 
¿Cómo vamos a oler el pasado? Exactamente igual a cómo creemos ser capaces de oler nuestro futuro.
Prospectiva, Perspectiva y Planeación son las palabras que quedan mal paradas conmigo hoy. En una entrada muy antigua de este blog, creo haber mencionado que la mayor esclavitud es al tiempo. Desde que se inventó el reloj... no hemos parado de vivir en torno a él y gracias a él es que existe la escudilla. 

Tal vez estoy equivocada. Me disculpan aquellos que crean que El Control es absolutamente necesario. Tal vez lo sea. No olvido mis lecciones de administración, ni las principales funciones de un buen administrador:
1. Planear.
2. Dirigir.
3. Ejecutar.
4. Controlar.
En palabras más, palabras menos. Veo Exceso de Deseo en todo ello. Hay quienes se vuelven adictos al deseo de control, otros al deseo de ejecución, algunos al de dirección y los planeadores sin quienes el mundo no sería como es. 
El equilibrio de las cuatro funciones sería ideal, ¿pero quién logra estar en todo al tiempo? Sólo delega quien confía, solo confía quien es libre. 


domingo, 15 de enero de 2012

Un pie adentro, uno afuera


Me gustaría que la vida se detuviera. Que la tierra no girara por un día. Que hubiera una especie de transbordador y uno simplemente se pudiera bajar. 24 Horas para decidir dónde y con quién estar. Seguir en la pobreza, la enfermedad, el miedo y el dolor o buscar el ideal de la felicidad y la espiritualidad. Me gustaría ser de las que da el paso y se baja de la tierra tal y como está. Sin influir en nadie, sin llevar a nadie conmigo.

Hacia adónde se dirigiría ese transbordador sería lo de menos. Quizás tendría hasta la suerte de no ver a los otros que tomaron la misma decisión. Cada uno saltó al vacío y el espacio es ahora el límite de cada imaginación. Seres más etéreos que corpóreos o tan conscientes del cuerpo como de lo demás. Llevaríamos una vida en pausa, sin tiempo. Una agenda en blanco como las moleskine, abrazadas por una cinta para que ninguna letra salga sin una intención noble. Aliento contenido. Veríamos la tierra desde el espacio y jugaríamos a pintar formas con la tierra como si fueran nubes fijas.
Tengo que ser franca y decir que el 2012 me inquieta. Como oráculo presente sé que lo que creemos realidad es apenas un espejo de la realidad misma. Una ilusión creada por nosotros y los demás para un propósito o para ninguno. No hay certezas. El universo es in-cierto.

La duda vendría si me permitieran llevar a alguien conmigo. ¿Cómo sacar a otro de su realidad con la mera excusa de un permiso para acompañarme? Eso sería injusto, tiránico. No sabría a quién escoger ni por qué. Tal vez alguien que se sienta sin hogar como aquella mujer que el habitante de K-pax llevo consigo. Pero ni así. Preferiría darle mi boleto y entonces dar un paso atrás. Quedarme. Seguir girando a  una velocidad  media de 29,8 km/s (siendo máxima en el perihelio* 30,75 km/s          y mínima en el afelio**       28,76  km/s).  Creyendo que estoy en cero, que no voy montada en una esfera ardiente de lava, agua y sal. Lanzaría manzanas hacia arriba sólo para ensayar un número de circo casero. Algo que nadie me verá hacer. Me quedaría...

Y me seguiría preguntando si el espacio es cómo lo sueño. Si los agujeros de gusano en algún punto se convierten en crisálidas y si alguien que viaja por ellos no es lo que nosotros llamamos mariposa.

Me seguiría preguntando hasta cuándo vamos a malgastar el agua y tres minutos en la piscina serían suficientes para comprender que no viviríamos cubiertos de ella. El deshielo en los polos podría ocurrir en cualquier momento y estar al margen del Ecuador, no sabemos qué ventajas o desventajas nos traería. Si el hielo se derrite es la tierra la que se desangra. Todas las especies sin excepción estaríamos en peligro. Con el agravante de que la más indefensa al nacer es la más peligrosa en potencia: nosotros.


Ven cómo hago burbujitas.
Ni siquiera me atrevo a mirar.
Con los dos pies adentro es una de dos cosas: comprometidos o embarrados.
Yo sé que prefiero ser.
Yo siento qué tú también.



sábado, 14 de enero de 2012

Nunca he tenido miedo a amar

Vamos a dejarlo claro por sí existen dudas de mi procedencia: nunca he tenido miedo a amar.
Lo anterior me ha llevado a estados fractales, necrósicos e hiperventilados. Me he sentido morir pero jamás he muerto. He dado mi vida a favor y nadie la ha tomado a cambio. También, me ha faltado el aire no pocas, sino en muchas ocasiones. Por eso mi asma no desapareció al crecer; por el contrario, se acentúo. Pero los síntomas son lo de menos. El temor es lo de más. He escuchado de personas que se pasan una vida entera y son capaces de decir que jamás se enamoraron. A mí me cuesta creerlo. O hubo mucho miedo o estuvieron muy ocupados haciendo otras cosas.
Bataille me tiene fascinada por estos días con su estudio profundo del erotismo. También una novela u obra de teatro de Margarite Duras: El Mal de la muerte. Parte de la selección de Sonrisa Vertical que les recomiendo buscar.
Y el libro del año en Colombia, La Luz difìcil, de Tomás González para quien aspiro hacer una entrada aparte es... absolutamente hermoso.

Este año no podré dedicarles entradas diarias. Procuraré venir a ponerles algo de música de géneros variados. Y sí quiero es dejarles un mapa de navegación por si desean recorrer el blog en las entradas que se perdieron. Algún risco empinado pudo estar de por medio. Esta tecnología no me ha ayudado en muchos casos porque les pongo los links en facebook o twitter y descubro luego que abren a la entrada del día y no a la que estaba destinada para ustedes. Tal vez he ido muy rápido, no lo sé, nadie me ha dicho nada. Sigo sin creer que un blog sin comentarios es un blog muerto. No importa el gurú que me lo dijo. Poesia Culinaria ha estado en coma. Con los cuatro o cinco comentarios cada seis meses suficientes para no desconectarlo. Además los motivos de la escritura trascienden el silencio. Yo confío en mi voz. En su eco dulce. En esto que soy yo y he querido compartirles. En el faro que puedo ser o la espada que puede atravesarlos. Confìo en eso como confìo en ustedes. Hace poco una conocida de facebook me dijo que le encantaba el blog. No sabemos quienes somos. Y eso me animó mucho. Se lo agradecí enormemente. Fueron las primeras palabras anónimas en los cinco o seis años que tiene este espacio.

Espero que ustedes tampoco tengan miedo a amar. Que sean atrevidos, intrépidos, galantes, divertidos, escurridizos, nómadas y que hagan lo que hagan, lo hagan con convicción.
Pareciera que me estoy despidiendo. No, No... no me he rendido, ni me rendiré. Sé que mis contenidos tienden a ser desfachatados como yo. Pero sé que somos muchos así. En medio de los formalismos de este mundo llamado moderno, la irreverencia es una virtud más que un defecto.
Les dejo mis mejores deseos otra vez para este 2012 y gracias.






viernes, 13 de enero de 2012

Problemas con Blogger

Les pido me disculpen, los que han venido al blog motivados por el título de una entrada y se han encontrado con otra. Tuve que regresar del formato de vistas dinámicas porque no está terminado de inventar y me estaba presentando más dificultades que beneficios. Espero que nuevamente bajo el esquema de picture window con el risco constante no nos perdamos. Voy a tratar de mantener la imagen constante y los contenidos diversos.
También quiero dejarles un mapa de navegación por temas de lo que ha sido el blog, considerando que no uso etiquetas. "Las emociones no son etiquetables" o como diría Oscar Wilde, No pueden pedirme que repita dos veces un sentimiento, eso es para los sentimentales...
Espero saber de ustedes. Quiero romper el mito de que un blog sin comentarios es un blog muerto. Será un blog en  Coma pero nunca muerto. Los lectores no necesitan expresarse siempre aunque es delicioso cuando lo hacen a veces. 





Que ciego fui. Mark Anthony

martes, 10 de enero de 2012

Venus, vientre de alquiler

El 15 de agosto del 2010, Patricia fue invitada a la casa de su primo a ver la película Venus. Sólo la amiga con que viajaba pudo concentrarse en la película. Patricia seguía repasando los eventos de la tarde: la feria del libro, sus pasos en Corferias, los libros, los autores, las fuentes de agua, los conversatorios, la gente... Habían planeado el viaje con una antelación mínima y Carolina, su amiga, que era experta en los recovecos de la capital la llevo de la mano en ese recorrido del universo capitalino que para ella era casi nuevo. Se hospedaron en un hostal cerca del teatro de la Candelaria que tenía el delicioso gusto de ser atendido por sus dueños, pocas habitaciones de una casa agradable con patio, y chocolate casero en la mañana, una ganga para la calidad de atención que brindaban. No se vieron con más inquilinos. Tampoco hizo falta. Pero Patricia sí reparó en una niña, sobrina, o pariente lejana de la dueña, su nombre era Gabriela; tendría unos 12 o 14 años, quizás menos. Sus ojos tenían una luz que no recordaba haber visto nunca en otra parte. Parecia que la galaxia brillara a través de ella. La sorprendió espiándolas un par de veces. Eso le causó risa. Se preguntó entonces si aquella niña era como el pájaro de un poema de Alejandra Pizarnik y sí estaba ahí para recordarle el: "¿Qué haré con el miedo?, ¿qué hare con el miedo?"

Todo sucede tan rápido en Bogotá, que los trancones se justifican, sólo para darle una pausa a los acontecimientos. El Dorado. El hostal. La Feria. Y ahora... una película llamada Venus. Pablo, su primo, notó la ausencia de Patricia en la sala cuando se paró con el pretextó de ir al baño. Pasaron los minutos, diez, doce, veinte y no salía. Los otros tres cinéfilos se dieron cuenta que era demasiado tiempo y él fue a tocarle la puerta:
-Hey, ¿estás bien?
-No.
Era su cumpleaños y por primera vez en 33 años su padre lo había olvidado.

Ustedes dirán que, qué importancia tiene eso si estaba en el lugar exacto dónde quería estar, con quién quería compartirlo y a una edad donde ya el cumpleaños no debería importar. El asunto era más profundo. Era el miedo. El miedo al olvido. El miedo al alzehiemer. El miedo a vivir y ver morir. La costumbre de sus años era el amor.  Creció en el amor. Tanto su padre como su madre la cobijaron desde niña con ese manto de ternura que era caricia en la voz, en el trato, en los cuidados, en su pelo liso que no soportaba las hebillas de flor. Ahora ella tenía que ser el amor. Encarnar el amor. Y lo hacía bien para con su hijo pero seguía esperando la ternura oportuna de sus voces paternas. 

Venus, resultó ser una película sobre una joven que queda en embarazo muy pronto y decide darle su bebé a una pareja que no ha podido concebir. -sería el resumen que sus amigos le harían, para que le cogiera el hilo-

Todos los vientres son de alquiler.

Somos las madres las que pensamos que poseemos lo que cargamos.


jueves, 5 de enero de 2012

Predicciones de un sentido no común para un mundo sin sentido

El colapso del sistema




El sector bancario está diseñado para no fallar. Sin embargo la falla es inherente a todo lo que administre el ser humano y puede llegar a ocurrir, que colapse el sistema. Un pequeño virus de información puede ser depositado en las transacciones de Wall Street y en menos de 24 horas estar infiltrado en todas las denominaciones del sistema financiero del mundo. El comando: borrar los ceros. De tal manera que la cúspide de la economía mundial sea la primera afectada y de manera  radical.
Todos los proyectos sobre compra de acciones se irían al piso, no habría compradores y el mundo se vería obligado a frenar en seco, a clausurar el libre juego de oferta y demanda hasta tanto los datos fueran reestablecidos.  Pero no, no es tan sencillo.

Los contadores del mundo tendrían no tendrían un minuto libre, tendrían como trabajo  ir hasta el último balance efectivo y dicha suma, por debajo o por encima de la real al momento del siniestro, no tendría manera de ser respaldada.
El colapso sería monitoreado por las cadenas de noticias. Varias cadenas de noticias estarían a la salida de Wall Street con el micrófono en mano esperando decir que el problema se solucionó, que todo ha vuelto a la normalidad. Palabras que ningún director se atreverá a decir.
El fallo podría resultar irreparable. El dinero líquido existiría en las denominaciones circulantes y en las bóvedas...Ninguna tarjeta de crédito sería aceptada por los datafonos. Los habituados al dinero plástico entraríamos en pánico.  La realidad mundial sería la incertidumbre. Ocurrirían entonces saqueos como los registrados en las grandes capitales pero en todas partes y simultáneamente. No habría fuerza pública porque también estarían presos del miedo y habrían huido para garantizar los víveres para sus familias.
Entre tanto los gobiernos seguirían intentando rastrear de dónde provino el virus y la respuesta podría ser tan insatisfactoria como un fenómeno atmósferico con potestades impredecibles en una lluvia de rayos que quemó los sistemas más importantes de manera simultánea.
La gente comenzaría a pensar como habían sobrevivido a la crisis de 1929 y la idea de hacer la Guerra como pretexto no tardaría en aparecer.


Las fábricas quedarían estáticas y los seguros no podrían cubrir el lucro cesante. Los  habrían dimitido y en un fenómeno nunca antes visto, las ciudades se volcarían hacia el campo con la esperanza de que una familia rural los acoja mientras aprenden sobre labrar y a cuidar animales para alimentarse.


El método de intercambio habrá muerto. La moneda habrá de declararse obsoleta.
El problema entonces será qué hacer con los egos del poder. Habrá que inventar algo y rápido. Los economistas no podrán explicar los alcances de  la falla. En parte porque no tienen una solución práctica. Decir que el mundo se quebró es decirles a todos que
quedaron en la calle. A todos aquellos que precisamente se sentían protegidos por hacer parte del sistema. Lo estuvieron. Ya no. Cayó un alud de voltaje que cegó las transacciones para siempre. ¿Volver a empezar? ¿Cómo y desde dónde? Los casinos… serían una respuesta transitoria si sus dueños no se hubieran fugado...
El trueque… podría volver a ser protagonista.
Ahora sólo sobraría una palabra: ESTADO.

Continuará...


Los ángeles sonríen


Fotografía: Jose Luis Ruiz

Dudo cuántas veces he creído verlos, pero sé que si los he visto, ha sido sonriendo. No son niños. Se camuflan entre nosotros y sólo hablan cuando el motivo de nuestro corazón es grande. No leen nuestra mente, leen nuestro miedo. Escuchan nuestro pensamiento. Hay colonias con cientos de ellos. No consumen recursos, regalan sociego. No tienen sombra... son luz en todas sus formas. Son juguetones con el vestuario, quien lo creyera, van a la moda. ¿Alas? Si las tienen, no se las he visto, más allá de un estampado curioso en la espalda. Pero eso sí,  he escuchado su voz diciendo: "Ya viene..."

Creo en ellos, no sobra decirlo. Creo en la oración del corazón. Tengo motivos que me reservaré. El mundo está poblado de escépticos, agnósticos, ateos y todas las manifestaciones religiosas vistas y por venir. Para mí, no es una cuestión religiosa. Es algo superior a lo que no necesito concederle favor de religión alguna. Ellos son, como nosotros somos. Sólo que con propósitos diferentes y en planos paralelos de consciencia.

Es agradable sentir que alguien escucha lo que pienso. Todo el ego se derrumba según esto. No hay yo, sólo un nosotros. Hoy me sentía infinitamente sola y pregunté en voz alta si en realidad lo estaba. En ese momento mi celular timbró con un mensaje de mi primo. Sonreí. Creo en la causalidad y muchas veces lo he dejado manifiesto.

Dudo que los ángeles no sientan dolor. Debe ser triste estar condenados a la sombra. Que de la noche a la mañana dejen de creer en ti, y que no existan más plegarias ni conversaciones nocturnas. Pero siempre están los niños llenos de sorpresas... no necesitan pruebas para creer. Si me preguntan, diría que los ángeles aún existen porque los niños han querido que así sea: "Ángel de mi Guarda, de mi Dulce compañía, no me desampares, ni de noche ni de día, hasta que me pongas en paz y alegría con todos los Santos, Jesús, José y María." Es en el último renglón donde el rol del Ángel se hace complejo. Ya no son sólo dulce compañía sino responsables del último trance. Del abrazo hacia el abismo.

Qué vaina esto de los ángeles. He querido publicar esta entrada muchas veces pero siempre la siento inconclusa. Simple quizás. Tal vez es porque así resulta. Pero es Enero y algo en mí quiere rendirles un pequeño homenaje. Una caricia corazón, porque cuando no he creído en mí, alguien ha tenido del valor de creer por ambos; y ese fenómeno no se daría sin un intermediario digno.

Gracias.




Lisa Gerrard & Marcello De Francisci - The Secret Language Of Angels

miércoles, 4 de enero de 2012

Sin tildes, con ellas.

Son varios los escritores que prefieren un uso del lenguaje mudo de puntuaciones. Hoy me les sumo. Cada vez que se desconfigura mi teclado o por afan meto el dedo donde no debo... se van mensajes importantes sin las tildes debidas; o peor aun, se van sobrecargados de palitos entre verticales y horizontales.
Con los puntos y las comas, me ocurre otra cosa. Los punto y coma, ni se diga. Me resultan imprescindibles. ¿De que otro modo pausaria un pensamiento metralleta, o le daria animos a una idea que apenas sale de su cascaron?

Las cartas... que maravilla son. En el afan de recibirlas poco importa si vienen o no con puntuacion. Mientras digan te extrañe o te quiero, lo que se haga con el contenido es casi irrelevante. Eso sí, mientras no traigan malas noticias. Nadie gusta de enterarse de un muerto por un correo. Es como abrir la página social y ver con amarillismo la noticia.  Las cartas se reservan la intimidad que les ha permitido sobrevivir como genero extraño dentro de una literatura cada vez mas bizarra.

Mis cartas son largos monologos que preparo como un orfebre su pieza. Por lo general van en pluma, asi que los errores de caligrafia se quedan. Las tildes de mas tambien. Las de menos, espero que no brillen por su ausencia.
...mis cartas suelen tener un nombre propio que me acompaña por temporadas. Estaciones. Incluso años. En algun momento me da una pataleta y el cuaderno termina tirado en algún lugar publico. Tan lejos ya de mi o de su destinatario. Asi soy. No puedo cambiarme. Me pesa. Claro que me pesa... pero es inevitable soltar las amarras al mar una vez no puedo con el peso y debo continuar.

No escribo cartas de despedida. Es preciso aclarar. Y si las escribo debe ser porque estoy ebria de presencia o ajena a todo instinto de conservacion. Mas tarde me recriminare aquel impulso y nada lo salva a uno de uno mismo.   

Me he marchado eso si, sin decirlo y sin cartas. Peor aun, he dejado que el otro se marche, sin decirlo, sin cartas y creyendo que el fue quien tomo la decision de marcharse y todos, toditos, todos los metodos me parecen algo crueles. Decir No te vere mas; es anticipar el dolor y creernos amos de algo que no nos pertenece: la indiferencia o el dolor del otro. A veces podemos ser una cosa, a veces la otra, y algunas contadas excepciones: ambas.

Las tildes van ligadas a la distancia lo lamento por hoy. Quería escribir sobre el capricho de ponerlas o no y me desvie como es comun en mi. Tal vez porque la imagen siempre me trae otras cosas. Senti de repente que el palito oblicuo se sentiría desplazado, que la despedida seria cruel asi no mas. Años de lenguaje juntos para que un dia cualquiera una fulana como yo, tirara todas las tildes de un diccionario vacio bajo una banca de esas que miran al rio (afortunada si mirara al mar). Y asi comenzamos el año, con un capricho escrito que no se dará. 


domingo, 1 de enero de 2012

Katy Perry - Firework



Índice izquierdo
                   Corazón Derecho

La actividad de los dedos corresponde a sus nombres. Anoche, en companía de mí Tía Cecilia hicimos unos juegos pirotécnicos caseros algo tecnológicos mientras eran las 12. El resultado: las dos imágenes que observan arriba. No voy a regalarles mis interpretaciones. Cada quién ve lo que prefiere. Quiero es darles la bienvenida a este 2012.

Procuraré continuar puntual con las entradas. Les daré eso sí, un poco más de magia.
Quiero regresar a mis orígenes. He estado leyendo mucho. Y les confieso que estoy bastante inquieta. No puedo separar la escritura de la magia y como Maga, quiero trazar una senda que se parezca a una paleta de acuarela, con un vaso de agua, dos pinceles y tres lienzos. Eso quiero.

Verde y morado fueron los colores que mi aura eligió anoche. Ojalá así sean las transmutaciones que tengan origen.