lunes, 24 de octubre de 2011

Mentí al decir que te extrañaba, no estás aquí

Soy experta mintiéndome. Quería decirte que te extraño porque sabía que no estabas aquí. No lo estás, no lo has estado. Es mi mente que juega conmigo y te eligió a ti como amigo imaginario. Prefiero el diablo que vivía en mi closet cuando era niña, a ti. Al menos a él podía verlo. Tallado en la madera con su trincho y sus cachos no tenía intención de ir a otro cuarto. Era mi monstruo y hablaba conmigo. Me defendía si era el caso. Y sólo bastaba que yo le compartiera un poco de mi comida para mantenerlo tranquilo y a mi lado. Tu monstruo es algo que desconozco. Si tiene las manos tan grandes como las tuyas, es un estrangulador bárbaro. Hoy un dedito suyo asomo por esta pantalla con palabras de abeja y casi me ahoga al entrar en mi boca.

Debo ser más cautelosa en los amigos imaginarios que elijo. Es más práctico tener a Woody de Toy Story o incluso a Buzz lightyear. De modo que uno se acerque a una tienda de juguetes y establezca la amistad con la certeza de que el juguete no irá a otro lugar. De ser posible, es mejor que el amigo haga reír, Mr. Potato, lograría hacerlo un par de veces pero y luego qué...estoy siendo materialista aquí. Ya luzco un poco como Mr. Evil con su mini-me. ¡Qué egocéntrica! 

Pero es que extrañé tanto a ese amigo imaginario. Le hable tantas veces que ya hasta me avergüenzo. Mensajes de celular que jamás regresaron. Llamadas que nunca contestó. Quería localizarlo fuera como fuera, decirle que aquí estaba, que seguía pensando en él. Como sí alguna vez el me hubiese pedido que lo pensara... No. Jamás lo hizo. Todo fue y ha sido terquedad mía. Lo soñé y eso fue suficiente para dejar correr el hilo de Ariadne. 

Reconozco que no sé invocar al Olvido. De saberlo ya lo habría hecho para barrer contigo la lluvia y sus predicciones. 

Algo más duele en mí y tú eres sólo la excusa. 

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