martes, 18 de octubre de 2011

La Novena Revelación en acción

Hace ya diez años que me leí La novena revelación de James Redfield y ayer pude verla en acción luego de entrar a una librería, comprar El libro tibetano de la vida y la muerte de Sogyal Rimpoché; y tomarle los datos a un amigo para hacerle de regalo su carta astral. Hasta ahí todo iba bien, cero coincidencias. Crucé el puente del Tesoro que separa a la Librería Nacional de Todo en Artes y justo ahí, me encontré con un viejo amigo astrólogo que al verme me preguntó sobre lo que estaba haciendo y demás. Le hablé lógicamente de la escritura y mientras me recordaba me dijo: sí, tú también lees tarot, deberías aprender astrología, yo te enseño. Y yo de inflada le dije que ya sabía. Me preguntó por el software que utilizaba y le dije el sitio web donde normalmente consulto para montar las cartas. Me dijo  Eso está bien pero debes estudiar... y me dio su número. Nos despedimos y a mí me agradó verlo. Bajé a hacer unas compras que me hacían falta y cuando llegué a casa quise buscar los datos de mi amigo para montar su carta como usualmente lo hago y no los encontré. Supe entonces que o bien estudiaba astrología en serio o continuaba el camino que me vengo trazando hace cinco años. Las cosas no terminaron aquí. Soñé con Mahakala.

"Mahakala es el dios de la muerte, una de las deidades protectoras del Dharma, Con su aspecto y forma airados protege a los discípulos de todo tipo de obstáculos en el camino espiritual.
Al igual que el negro absorbe todos los colores, todas las cualidades y las formas se funden en Mahakala. La ausencia total de color, simboliza la naturaleza de Mahakala como realidad última.
Mahakala de tez oscura representa trascendencia de todo tipo. Etimologicamente Kala, significa tiempo. Así, Mahakala simboliza la naturaleza cósmica de tiempo, en el que todos nos disolvemos."

Mi sueño fue así: me asomaba a la noche, y las estrellas dibujaban a Mahakala, de repente me lanzó un disco transparente, que asocié con una lupa y quedé acostada con el disco sobre mi rostro a una altura de 20 centímetros más o menos. Desperté. No sentí miedo ni angustia. Fue como jugar frisby con ella. Como si el disco me hubiese sido conferido para pasarlo a alguien más. El disco o el velo. Aún estoy interpretando. Hoy, gran parte de la mañana, la dediqué a leer el libro de Sogyal Rimpoche sobre la vida y la muerte; más sobre la muerte que la vida y siento que mi labor es clara. Asistir, con amor y armonía a mi padre en su proceso de enfermedad. No es fácil esto que les escribo. Aquí el blog se torna muy íntimo, pero sé que no está mal. Muchos de ustedes han pasado circunstancias más difíciles y aquí siguen. La voluntad de vivir con sentido es algo que debemos compartir. La muerte es más importante de lo que creemos. Algunos eludimos hablar de ella, otros la ignoramos, otros sentimos que es un accidente inevitable, y unos pocos, con devoción, miramos el más allá con respeto y dedicación.  Los occidentales no estamos familiarizados con los bardos y nuestra religión nos ha mostrado sólo aspectos fragmentados del ser. Lo que no ocurre en Oriente donde toda una vida se refleja en su muerte y por ende la importancia del sentido y la consciencia.

Les confieso que la muerte me ha tocado pero de manera tangencial. A mis casi treinta y cinco años, puedo darme el lujo de decir que aún estás vivos mis abuelos y mi hijo de 8 años ha tenido abuelos y tres bisabuelos. Mi abuela Rosina tiene 90 años y apenas se vino a deteriorar en los últimos 6 meses. Es la anciana más sensata y hermosa que he conocido.

Comencé hablando de James Redfield y terminé hablando de mi abuela, por qué. Por la vibración.
El ser humano resuena tanto con lo que tiene afuera como con lo que lleva adentro. Hay quienes persiguen el Shambala. Mi abuela sólo aspira llegar al cielo. Ya estamos en el cielo. La tierra siempre ha estado en el cielo. Quizás lo mejor sea no perseguir nada y sentarse a observar lo que acontece. Recibir el frisby y pasarlo. Oralmente, de una generación a otra, se otorgan los mejores legados: las anécdotas de vida. (el amor, la vida y la muerte).

Es Martes, decisiones importantes han de ser tomadas. Conversaciones profundas han de darse. Causalidades primordiales se sucederán unas otras para que tú, amigo lector, recuerdes algo que será importante. Recibí ese disco lunar plano y puede ser que sea para mí, pero me gusta pensar que es para compartir. Una bendición del Dharma, es para compartir.














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