lunes, 12 de septiembre de 2011

Escenarios, la intuición y el desdoblamiento

Hoy me enteré que existe una ciencia de "control" de las aperturas temporales. 
Jean-Pierre Garnier Malet es el padre de la teoría del desdoblamiento del tiempo.


Y para quienes apenas nos estamos familiarizando con la física cuántica es interesante revisar sus postulados. Según Garnier, siempre hay un doble nuestro anticipando nuestro acontecer. Eso que llamamos intuición no es más que ese yo multiplicándose a favor nuestro.



"Es preciso ser dos para intercambiar información: uno de ellos viaja entre su presente y su futuro. El otro entre ese futuro (que es su presente) y el futuro de ese futuro (que es su propio futuro). Así pues, las tres realidades presentes -del pasado, del presente y del futuro- son accesibles al mismo tiempo por intercambios de información en las aperturas temporales."

Les comparto algunos de los postulados:


  • "Nuestro doble es un explorador o mensajero. Está ahí para asegurarnos el mejor presente a cada instante. Está listo para darnos todas las informaciones necesarias en cuanto se lo pidamos. Puesto que “él” es “yo”, está siempre dispuesto a crearnos el mejor porvenir.- Cuando estamos seguros de recibir ayuda en todo momento y en todo lugar, esta confianza se vuelve un automatismo saludable.
  • Nuestro doble tiene la capacidad de explorar lentamente nuestro futuro, en un tiempo tan rápido que no nos damos cuenta de ello. En nuestro tiempo recibimos sus consejos en forma de sugerencias inmediatas, que crean nuestra intuición.
  • El hecho de estar desdoblados sin tener tiempo de darnos cuenta, nos da la sensación de saberlo todo intuitivamente, sin tener que pensar en nada.
  • Nuestro cuerpo es un receptáculo de informaciones necesarias que nuestro “doble” llena en cuanto puede. Todas nuestras células obedecen a la voluntad de este otro yo, que espera nuestro consentimiento para venir a visitarnos.
  • Su benevolencia es incuestionable porque “él” es “tú”, y siempre lo será puesto que te asegura la vida después de la muerte, en otro tiempo, pero como es imperceptible lo hemos olvidado. Es buscando y reencontrando el contacto con nuestro “doble” que podremos equilibrarnos y entender el objetivo de nuestra vida terrestre. 
  • ¿Cómo proyectamos nuestro futuro? La anticipación es un principio vital. Es con nuestros pensamientos que proyectamos nuestro futuro. Si vamos por la calle y alguien nos da un empujón y pensamos ¡lo mataría!, este pensamiento ya está abriendo un futuro potencial asesino para nosotros en nuestras aperturas temporales.Esto lo podemos modificar con un sencillo intercambio de información: con un pensamiento contrario y tranquilizador. Así reina la paz en el futuro. La ley de los tiempos es sencilla: “Si nadie en la Tierra pensara en matar, no existiría ningún futuro potencial asesino y la actualización de un asesinato sería imposible”.Todo depende, pues, de nuestro modo de vida y de nuestros pensamientos que crean el conjunto de nuestras posibilidades de futuro y eso durante los aproximadamente veinticinco mil años de nuestro desdoblamiento actual.Nuestro doble puede modificar los futuros que nosotros hemos creado, siempre a petición nuestra. 
  • Cuando le damos las gracias, él entiende que va por buen camino y no duda en seguir adelante con lo que ha empezado, en función de las informaciones que recibe de su pasado.  Restablecer un cuerpo enfermo o acallar una mente angustiada viene a ser cambiar el futuro y consecuentemente cambiar el mundo. El quejarse o lamentarse crea inmediatamente en el futuro algo del que poder quejarse o lamentarse."

En mi caso, diría que sí, la conexión entre el sueño y la intuición es enorme; al igual que el pensamiento y la enfermedad. Anticipar la enfermedad en manos del temor es caer en sus redes desde un principio. Ahora bien, ¿cómo pensar diferente? ¿Piensa mi doble por mí o yo creo pensar por ambos? Los que hemos vivido situaciones mentales extremas sabemos que hay un punto de quiebre en la consciencia donde el yo es difícil de identificar porque las ideas que asaltan son autodestructivas y ningún yo se autodestruye a menos que tenga mucho peso su viajero y quiera librarse de la responsabilidad de un presente determinado. Lo que quiero decir con esto es que los escapistas de realidad estamos negando la posibilidad de ser otros. Estamos enfrascados en el tiempo presente como un bicho en un experimento de ciencias. Y anhelamos liberarnos del cuerpo físico a toda costa. De alguna manera siento que abrimos el espejo del viajero y sabemos que es mejor ser el dos que el uno.



Ahora bien, por fortuna la corriente de pensamiento occidental no es la única a la que tenemos acceso. La filosofía y las prácticas orientales nos brindan la posibilidad de entrar en comunión con este cuerpo que elegimos para una misión que no por ser desconocida, es menos verdadera. Una misión que no es más que un viaje. El viaje por la vida en la nave corpórea. 


Lo interesante ahora es que mi otro yo quiere estar con tu otro tú, mientras yo veo la tarde transcurrir en quietud gris que en nada se parece a mi chakra raíz.




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