lunes, 9 de mayo de 2011

¿Qué estás escribiendo ahora?

Es la pregunta que más me hacen por estos días. Y la sensación es bien simpática porque me recuerda cuando uno va a buscar un hijo o cree que está en embarazo: uno sabe que pronto estará embarazado de alguien pero sin el tiempo preciso es imposible predecir si es hombre o mujer. Lo mismo ocurre con lo que uno está escribiendo. Se puede tratar de un embrión, o de apenas un óvulo expectante, o de un caballero con cola que quiere llegar a ser alguien si las carreras lo favorecen o su ruta es la acertada. Nunca se sabe. Lo único claro es que algo siempre se está escribiendo. Y se está escribiendo incluso cuando aparentemente no se está escribiendo nada en absoluto. En esos momentos en los que uno es descubierto mirando al vacío. O aquellos en sitios públicos donde la mirada se suspende para memorizar una luz, un rostro, una palabra o un gesto. Siempre se está escribiendo. Cuando no prediciendo, analizando el orden de los acontecimientos, buscando referencias...
Ahora te escribo a ti, y me pregunto que haces aquí, curioso y leyendo.

1 comentario:

tia nena dijo...

me gusra tu comentario siempre con tu forma de ver la vida