domingo, 24 de abril de 2011

Viajero Frecuente




Alguien está viajando mientras nadie lo espera. Comienza con una conexión larga y como no fuma, se aspira los pensamientos de los compañeros de viaje: hombres y mujeres ansiosas que desde que salieron sólo piensan en una cosa: llegar.
La comida en todas partes sabe igual por lo que resulta una complicación menos. Decidir dónde comer en un aeropuerto es como las terminales: A, B, o C. La temperatura si puede ser un problema, o mucho calor o mucho frío. Ponerse la chaqueta, quitársela. Y  está lo otro, el asunto de las pertenencias; estar cuatro ojos con la maleta, el pasaporte, los dólares, todo junto puede ser un dolor de cabeza. Eso y la altura, si viajas a la Paz no debe olvidar comprar Panadol, la pastilla anti soroche. Si es Mexico su destino, se debe tener cuidado con el agua y así... El botiquín del viajero es sinónimo de su experiencia.
¿Libro o revista? Ambas. Las horas dan para todo. ¿Souvenirs? ¿Si nadie lo espera para qué molestarse comprando detalles que nadie valorará? Inmigración.... una cola de muchos puntos suspensivos. No importa qué lugar se tenga en el avión, ni qué tan rápido se baje para buscar la fila; los demás siempre parecen más rápidos o el asistente de la cola en que uno está, el más ineficiente. Una cola, un registro, un vidrio y otra vez se está en casa. El afán de respirar el aire de casa; de donde uno nació. Es una experiencia única. Huele a lo que no puede oler nada de donde uno vaya. Cada sitio tiene su olor, aunque sea artificial como los tapetes gringos; o natural como el recuerdo del Támesis inamovible del paisaje londinés.
La cola se mueve lento y justo una familia de cuatro es lo que antecede a mi viajero frecuente. Cuatro sellos que poner, ¿cuántas preguntas qué hacer? Un momento, algo pasa, separan al muchacho del resto de la familia y se lo llevan, la madre empieza a gritar como loca que le permitan seguirlo, que qué es lo que pasa y no les dan explicaciones. Desde otra ventanilla, llaman a mi viajero: Señor, siga por aquí por favor. Él deja la curiosidad a un lado y entrega su pasaporte. ¿Cómo le fue? Bien. ¿Negocios o placer? Negocios. En realidad ambas, pero su temperamento no iba a darle explicaciones a un empleado mediocre. Recibe el sello y sale arrastrando su maleta de mano. Todo lo que usó cabe ahí. Todo está sucio pero cada cosa cumplió su función. Tan pronto el sensor lo detecta, el vidrio se abre y con un paso al frente el aire es suyo aunque la ciudad no le pertenezca. Se siente seguro otra vez.

jueves, 21 de abril de 2011

La perfecta composición


Existen varias maneras de pintar un bodegón pero no muchas de retratarlo. Mi hermana me envió esta foto -tomada por ella- y no pude evitar la tentación de subirla al blog. Los tulipanes son mi flor favorita desde que los vi por primera vez en Quebec hace años. Años después me paseaba por los mercados de Amsterdam, extasiada con la variedad de colores, con la pureza de su forma y la elegancia de sus hojas. Si observan bien, un rompecabezas está siendo armado y eso evoca los mejores momentos de mi infancia en casa de mi abuelo. Siempre había un rompecabezas de paisaje, muelles o animales para armar. Un ejercicio a la paciencia y un reto a la concentración donde muchas ocasiones la cabeza terminaba por rendirse al reto y el dolor era inevitable. Había que suspender hasta otro día o jugar con el perro para no aceptar la derrota. Maracaibo con Junin era el escenario. No Alicante ni España pero así son las tradiciones... viajan con nosotros.

lunes, 11 de abril de 2011

Lecciones para un beso




Una muestra de buen cine nacional.
Cuando mi primo Juan Pablo Bustamante me dijo que iba a hacer una comedia romántica para hombres me reí. Eso de comedia romántica y hombres no casaban juntos a mi modo de ver y menos en Colombia. Pero luego del lanzamiento del viernes debo darle la razón y mis felicitaciones.
El termómetro fue el público y hay que decirlo: en más de una escena el Teatro Heredia pareció reventar con las carcajadas de muchos. Y es que el humor es noble, no se necesita un gran tema o mucha gala para hacerlo latir. Un tiro buen puesto en boca de quien lo sepa decir como Salvo Basile es garantía de risas a borbotones.
Descrestó el elenco, la impecable producción, el sonido, la dirección, los detalles del lanzamiento y el que haya sido una película de familia donde desde el principio todo se planeo para que los participantes se sintieran a gusto durante el trabajo.
Felicitaciones a Juan Pablo, a Carlos, a mi tía Ceci y a todos los que hicieron de la producción algo posible más allá de un sueño.
Mi invitación obvia es a buscar la cinta en cartelera.

sábado, 9 de abril de 2011

Los besos no son como los vinos

No queda nadie a quién seguir. El rumor de la música ya sólo es un acordeón que se apaga. Los adoquines hacen que los tacones resvalen por fragmentos y el vino es una gran mancha en la ropa. El pelo enredado y sucio no reconocería los dedos que jugaron a besarlo, ni hoy, ni en el momento exacto en que dicho fénomeno ocurrió. Ahora es su turno. El de la soledad que le saca cuentas de hora día y lugar. Todos esos momentos en los que estuvo sin estar. Ella se declara Geminiana pero eso no la libra de ningún mal. ¿Quiere decir entonces que la besaron y se limitó a dejarse besar? ¿Cuándo ha sido ella, cuándo ha querido estar? ¿También la memoria la ha perdido o es cuento acabado de inventar? Tal vez los besos no son como los vinos y no está en ella eso de besar.

miércoles, 6 de abril de 2011

La lectora necia




Traga palabras como si fueran confites; de aquí su necesidad de comprar libros en todas partes, desde el supermercado hasta el sexshop, no importa de dónde vengan mientras los temas sean de su interés. No para de leer ni para comer, de tal suerte, que las migas de pan que quedan entre las hojas se hacen banquete de hormigas que devoran sin distinción alguna: sabe lo mismo un hoja con Sartre que una de Wilde. La lectora, no sabe cuidar un libro; jamás se ha abrazado a un cuaderno y aunque quizás sea un poco más cuidadosa con las fotografías, las olvida rápido si vienen en editoriales de revistas.
Su hogar puede hacer conato de incendio en cualquier momento pero nadie se lo ha dicho y nadie es lo suficientemente valiente como para acercársele y prevenirla frente a los morros de libros y papeles que tiene junto a las escaleras de madera. Así es la lectora necia cuando su pasión es leer. Cuándo no, es una lectora peligrosa a la que se le da por investigar a los autores tal y como le enseñaron en el colegio: biografía, bibliografía y lo último: actualidad. Caso en el cual, es mejor ser un autor póstumo; porque los autores vivos tienen la virtud de obsesionarla por pequeñeces o detalles tontos como aquel autógrafo de la feria del libro o la dedicatoria suave de aquel Festival. Ellos no lo saben pero ella los sigue como una madre orgullosa o una amante celosa. Siempre está buscando una oportunidad de hablar. Por desgracia, los autores se mantienen en ires y venires de palabras y de vientos y de eventos donde no hay espacio para ella diferente a una silla blanca de auditorio gris.
Cuando llegan los lanzamientos, se sienta y el aire de la feria le viene mal, le da vértigo, le dan nauseas, y hasta una culebrilla pareciera querer salir y defecar. Se pone pálida, a veces siente sudar las manos. ¿Señora se siente bien? y ella asiente mientras comienza a llenar con vino lo que fue a vaciar en palabras.

lunes, 4 de abril de 2011

Efervescencia

Camino descalza
perversa
mis plantas ahogan la tierra
mis pisadas anulan la vida
de hojas en efervescencia

Tu muerte me llama con tu aliento onírico
Voy
ya voy
con mi aliento inconsciente
con mi deseo en ascenso
con mi capricho de ti

Llego y no estás
pero al menos mi orgasmo
fue real