viernes, 18 de marzo de 2011

¿Es la literatura escrita por mujeres sólo para lectoras mujeres?

Yo diría que no. Hace poco escuché esta afirmación y me pareció inexacta. "El lector" a mi modo de ver no tiene un género definido. Es el misterio al cual nos enfrentamos todos los escritores: ese amigo que nos tiene esperando en la mesa de noche o que se siente cómodo con nosotros viajando en un bus. La elección de ese amigo(a) por nuestra obra muchas veces es impulsiva, otras deliberada por la atracción hacia el tema que proponemos y algunas, por referencia. Sin demeritar la labor de los medios por supuesto: la publicidad, la ubicación en el carrusel, la recomendación del asistente en la librería y así... muchos factores que confluyen para que un libro pase de ser papel a ser lectura.
Ahora bien, sobre la pregunta inicial, ¿escribimos las mujeres para un público femenino? tal vez muchas escritoras dirían que sí. Somos intimistas y nos gusta hacer alarde de ello. Creemos conocer a nuestras congéneres por compartir el efecto hormonal y pecamos en ese convencimiento porque queremos exaltar nuestros valores y nos cuesta reconocer nuestras falencias. Llevamos poco en el oficio dado que hasta el s. XIX se consideraba inadecuado para una mujer.
Hubo poetisas griegas, andaluzas, y participes de cancioneros en la edad media, también unas pocas en la época de oro y en el romanticismo. La mayoría escribía a escondidas y tenía acceso a la lectura por su posición . Pero no estaban dedicadas de lleno a la literatura. ¿O sí?
Si es cierto que el que escribe es porque tiene mucho que decir, los siglos de silencio nos amontonaron a todas sobre una corriente de palabras, hicimos fila en las universidades, entregamos a los niños y nos hicimos doctoras en filosofía.
Las estadísticas revelan otra cosa.
"En el libro Literatura y mujeres de Laura Freixas (2000) se hace referencia a la revista española Qué Leer, que en el año 1999, anunciaba en portada: <libros más vendidos de 1999 tienen firma femenina> Los resultados de la lista de obras de autores de lengua española publicadas a lo largo de ese año, enviados por las editoriales más representativas de cada género eran los siguientes:
– En narrativa, los porcentajes enviados por las editoriales Alfaguara, Anagrama, Destino, Planeta, Plaza y Janés, Seix Barral y Tusquets, es de
76% hombres y 24% mujeres;
– En poesía, los porcentajes enviados por las editoriales Hiperión, Lumen, Tusquets y Visor, es de 78% hombres y 22% mujeres;
– En ensayo, los porcentajes enviados por las editoriales Anagrama, Ariel, Crítica y Taurus, es de 85% hombres y 15% mujeres.
Por otro lado, unas palabras de la entrevista que ofreció Rosa Regás, nos dio la idea de buscar datos concretos y cifras sobre la presencia de la mujer en la literatura actual. Nos decía Regás: “(…) las editoriales no hacen ninguna diferencia entre hombres y mujeres. Lo que nos hace distintas es la visión de los críticos que siempre prefieren hablar de hombres, o de las instituciones que no nos aceptan como tales convencidos como están de que la literatura es cosa de hombres. Véase si no, la Real Academia Española de la Lengua y otras muchas reales Academias de este país.”
Las mujeres y la literatura, su literatura, los lectores y la crítica. ¿En qué momento se coló la crítica?

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