martes, 29 de junio de 2010

Es tiempo de Festival

La poesía ya comienza a sonar en nuestras calles. Medellín se prepara para el XX Festival Internacional de Poesía. Y yo quiero mentalizarme para asistir. En alguna ocasión, una lectura de Juan Manuel Roca selló sin saberlo mi destino y esa parábola de las manos es uno de los recuerdos más bellos que tengo.

Me sorprendo al ver la programación y encontrar poetas de países como Eslovaquia, Camboya y Siria. Una ola de oriente se anticipa y como un susurro sus voces tienen el efecto de una promesa.
La única vez que participé en un festival de poesía, fue en un concurso para jóvenes. Recuerdo bien la estrofa escrita en marcador sobre cartulina:
En el amor
mi error es ponerme
demasiado en sus manos
entregarme al instante
como abono anticipado
olvidando que es mejor por cuotas
regalitos mesurados...
Y el pequeño logro que para mí representó ver la estrofa exhibida. Esa noche, no hubo más premio que las estrellas, pero fue mágica. No leí pero escuché concentrada y regresé a casa con otra decisión afectiva tomada. El efecto de la poesía en mí, ahora es tan evidente que me da risa. Los versos eran señales y yo la encargada de descifrarlos. Fuerte ilusión con ingenuidad frente a las consecuencias.

La poesía es como el vino. Los versos se añejan y con el pasar del tiempo nos deleitan. Cambian los contextos y nuestros ojos descubren su madurez entre letras.

Los invito a revisar la programación en
http://www.festivaldepoesiademedellin.org/pub.php/es/Festival/XX_Festival/Programa/index.html

Y si el azar lo busca o es de nosotros encontrarnos: allá nos veremos.

lunes, 14 de junio de 2010

He vuelto a soñar

Y qué bueno es recordar lo que se sueña. Es un trance sin duda, primero llegan algunas imágenes que parecen no pertenecer a ninguna historia, después viene un diálogo o una sensación y finalmente la escena se recrea para dejarnos pensando en su significado. A veces uno se despierta con llanto, la almohada es testigo del trance y el susto nos hace levantarnos de un brinco para repasar que todo lo que nos importa sigue donde debe estar y nada ha sido violentado como lo creímos.
Algunas personas dicen tener sueños repetitivos. Yo el único que recuerdo así es el de la muda de dientes. Lo digo así porque es mucho más traumático.En ese sueño veo que se me caen los dientes, por lo general los colmillos, ¿o maxilares superiores?, y hay mucha sangre alrededor. Esta pesadilla es recurrente y por lo que me explicó mi maestra de literatura, está explicada en el psicoanálisis junguiano como la transición de la mujer de una etapa a otra: la joven que entra a la madurez, la mujer que está próxima a casarse y así... Creo que ya lo había mencionado anteriormente en el blog, no estoy segura, pero eso de perder los dientes, para mí es un asunto de supervivencia.
Pero ese es un sueño viejo. Los últimos dos tienen que ver, uno con una persona que conozco poco y otro con alguien muy cercano. No existe relación entre ambos sueños diferente a la continuidad en días, uno fue el domingo y otro hoy, lunes. Al amigo poco conocido le escribí mi advertencia, porque fue un sueño de alerta. Y a mi amiga cercana aún no le he hablado del suyo, curioso eso de decir el suyo, pero es que a veces parece que no me pertenecieran, que no hablaran de mi en lo absoluto.
De todos modos, valoro lo onírico, me fascina soñar, es como sentir que estoy viva mientras duermo y hago algo diferente de roncar.

miércoles, 2 de junio de 2010

Los regalos de Eykis

Hace poco más de un año, un amigo me prestó el libro de Wayne Dyer, Los regalos de Eykis. Por esos días yo lucía como una persona ansiosa y supongo él, en lugar de señalarme por ello, me regaló esta lectura, para que comprendiera de donde venía la ansiedad. En el libro, el personaje tiene contacto con un ser de Urano que lo invita a conocer sus costumbres a la vez que cuestiona amorosamente las nuestras. La ansiedad era el eje de discusión y el cambio de paradigma era el que en Urano la consideraban como algo externo, tanto que había reportes en las noticias sobre el grado de ansiedad esperado. Algo así como un reporte meteorológico indicando las influencias de la ansiedad por zonas. Hoy el amigo que me prestó el libro está cumpliendo años, y quizás por eso el libro viene a mi recuerdo. Quizás sea también porque en momentos de crisis como los actuales la ansiedad se dispara en muchos seres y con ella la enfermedad y a mi me gustaría un mundo sin tanto dolor.
Qué importa parecer ilusa, tal vez no pueda cambiar lo que ya está dado, pero si puedo cambiar mi programación: por un día, yo voy a regalarme serenidad. No voy a dejar de buscar soluciones a mis preocupaciones pero tampoco voy a permitir que esas preocupaciones nublen mi entendimiento y mis propósitos.
Y mi invitación para ti, también es la misma, por un momento piensa que esa ansiedad que llevas, no te pertenece, mírala como algo externo y déjala que se exprese fuera de ti. Regálale una mirada compasiva y amorosa y sumérgete en tu rutina como si fuera el mar más cristalino y delicioso. Imagina el horizonte que más te gusta y viaja hasta él con tu corazón. Abre tus sentidos y permítete reconocer la tierra bajo tus pies, el aire que respiras y el agua que también llevas dentro. Por último conéctate con tu corazón y escucha...¿no es maravilloso?