miércoles, 29 de diciembre de 2010

Sobrio y no elegante

Es posible combinar la palabra sobriedad sin su consabida elegancia. Es posible para mí  que como autora tengo de  referente para sobria una sombrilla negra o una aceituna del  mismo color y la elegancia me hace pensar en una elefanta muy preñada y no resuelta a dar a luz por temor a la dependencia de la cría y las responsabilidades que ello le genera, el cambio en su dieta y estilo de vida y demás.
Sé que puede sonar disparatada mi entrada de hoy, pero es tan necesaria como mis cambios de look en la plantilla inicial. Me recuerdan de la in permanencia de todas las cosas y me ayudan a continuar in permanente un día más. Siempre es un día lo que necesitamos para sentir que estamos vivos. El resto son proyecciones de nuestro afán de corroborarlo. UN SÓLO DÍA.Es increíble que así sea pero es fantástico. Y más aún cuando uno puede declararse feliz.
Gracias a la vida que me ha dado tanto...
Gracias a mis amigos que me han acompañado...
Gracias al amor porque nunca me ha faltado...
a tal punto que sé que es sobrio y no necesita ser elegante.

martes, 28 de diciembre de 2010

De soledades y brasas

Las mías queman como el hielo y no dejan huella para revelar su incendio. "La soledad también puede ser una llama" diría un poeta cuyo nombre no recuerdo o no quiero recordar. El día de los inocentes me sorprendió bien temprano, trabajando, habría preferido que me tomara por sorpresa, tarde y soñando.

He dejado de creer en tantas ilusiones este diciembre que me aferro a mi realidad de soledad como una ilusión más que tiene la propiedad de parecer ser: permanente. Es una bondad esto de la soledad. Eso de creerse uno en racha solitaria y andar por el mundo vagando sin causa. Es engreída esta soledad,  pero a quién le importa lo suficiente como para establecer o diligenciar un formato de reclamo. Nadie sabe aún cómo se grita en silencio. Y si lo sabe se lo calla para no encontrársela y por ende encontrarme.

También me gusta mascar hielo, es como un vicio incurable. El hielo y el fuego son dos elementos que llevo conmigo como el aire y mi pensamiento. ¿Habrá alguien tan loco o un cuerdo tan necio? Si es así, quiero conocerlo. Quiero que me hable de la galaxia, de los cielos, de aquello que no veo ni siento y sin embargo cree en mí como un barco en alta mar. No llevo pasajeros. Yo soy el pasajero. También digo ser, mi propio barquero. Por aquello de la muerte, y es que, la he visto tantas veces bajo el cielo finito que sus intentos de llevarme aquí en esta tierra bendita, han sido nulos hasta el momento. Supongo que ya llegará el momento. Por lo pronto tengo un par de pendientes y una fila en cola esperando un consejo. No puedo negarme a los consejos, soy dulce con los amigos. De esta tierra es lo que más me gusta. Los amigos y las amigas por supuesto. Ah, y no puedo dejar de hablar de los perros. Qué animales maravillosos son. Qué lealtad, qué ternura, cuánta grandeza en esos peludos de ojos grandes o chicos. Victor, es el nombre humano que posee el que dice ser mío. Yo soy más suya que el mío. El perro es tan hermoso que me hace olvidar mis soledades. Con  un movimiento de cola me recuerda que estar vivo y no jugar es sacrilegio. Y cuando lloro por algun tonto motivo el lo anula sin necesidad de la consabida sonrisa.

Y pensar que soy quien lo deja solo. Y mucho rato. Cuanto debo trabajar, cuando hay que salir a mercar, cuando tantas cosas... y sin embargo, él me espera y al llegar mi entrada celebra como si fuera gran cosa. Así es él. Maravilloso.

Y me desvié otra vez, buscando hablar de Soledades y Brasas llegó un can al rescate y su ternura es lo que esta entrada amasa.

lunes, 27 de diciembre de 2010

Y se cayeron las máscaras

Para esta foto presté mi pelo natural. Alejo Molina lo pintó de blanco y luego de azul. Después llegaron los rizos y cuando estuve lista para el drama posé como el diablo del lente sugería o mandaba. Y debo decir, que lo disfruté cantidades. La actuación es una profesión noble. Digan lo que digan, le permite al actor ser otro. Y esa libertad sin consecuencias diferentes a un salario un aplauso o un cliente enojado, no pueden ser tan malas después de todo.
Una payasa dramática, eso soy. A eso me parezco. No importa cuanto esta mujer huya del drama, el drama tiene el ingrediente mágico capaz de cautivarla. Como Andrés y Alejo. Alejo mordiendo una flor, y Andrés haciendo un nudo cuyo origen de pita sostiene en la boca. Maravillosa actuación de Alado
Ahora se han caido las máscaras porque vivo con lente sin posar para sus ojos. Finalmente aprendí que la vida no es ningún drama, es la vida y carece de género como yo, la payasa endiablada que leía el tarot así fuera con ángeles llenos de alas.

Sin rimel somos ángeles, somos plancton entre petroleo, somos efímeros y no nos interesa estar distantes.

martes, 21 de diciembre de 2010

Momentos conmigo

Es curioso volver atrás y encontrarme conmigo misma. Hace meses que no hacía un viaje al pasado tan exhaustivo como este fin de semana.
La soledad me dio nostalgia: encontré muchos detalles que había olvidado. Con leerte tu recuerdo está vigente. Y ahora que lo medito no le he cambiado el nombre a mis almohadas, siguen siendo José y...
La tuya no sé qué nombre tiene ahora, posiblemente el de tu novia Natalia. La que por cierto, tuve la oportunidad de conocer, y si quieren saber la verdad: me pareció una niña encantadora. No por eso he dejado de pensar en ti. Aunque resulte absurdo cada vez que alguien te menciona o veo tus obras en vitrina, no dejo de preguntarme el qué me dara el día que realmente vuelva a verte -si es que ese día llega- Posiblemente nada. Sin embargo la curiosidad es bruma.

lunes, 20 de diciembre de 2010

En Navidad se trabaja con Natilla

Adiós al síndrome navideño y a todo aquello que nos inicita a estar mejor afuera. La verdad sea repetida: nada es más delicioso que el trabajo. Y cuando viene dado en altas dosis de amor, más. La familia y el trabajo parecen dos elementos irreconciliables pero no lo son, una buena empresa de familia es como IBM, donde el padre le deja su legado al hijo de la manera más dulce que hay:  a través de la enseñanza. Del ábaco al compultador hay tan sólo añitos de diferencia mientras del computador al mouse se tardaron no sé cuánto. He sido buena hasta en cálculo pero es lo que menos me gusta porque me estresa la presión, eso de saber que queda poco es como querer servir más pan y saber que así ofrezcas, si no hay, no hay.
Es Navidad y las mejores epocas decembrinas las pasé al lado de familiares y amigos. Familiares que hoy no están, algunos, y amigos que ya se fueron, también. Aquello del sindrome debe ser por ello. Por los que se fueron, porque siempre es mejor irse que quedarse, al menos eso dicen porque a mi francamente quedarme me encanta y viajar en compañía me hace feliz.
Un abrazo para mis amigos y parientes por estas festividades.

Claudia

viernes, 17 de diciembre de 2010

Donde el dolor comenzó el mismo dolor termina

En una casa bajo un árbol cualquiera. En el mismo salón donde otrora se celebraba una boda. Allí, aquí... Sucede un principio y un final que como la mayoría no es ni triste ni feliz. Es un Corten para que los film continúen para que las buenas historias vuelvan a ser contadas y una ingenua se ofrezca para lo insospechado por ignorante o en exceso confiada.
Así sucede... Así es mi vida... Nunca se que vueltas dará pero es seguro que girara, en eso se resume su destino.

martes, 14 de diciembre de 2010

viernes, 10 de diciembre de 2010

Cronica de un tatuaje perdido

Lost and found this particular tattoo was.
A Lady, the unknown owner. Her black pearl was waiting and without pain they said: is not possible.
She suggested Roxicaina con Epinefrenins Solution but, Mr. Luis Carlos alias Chucky. Tattoo artist didn't knew the formula she was suggesting.
The result was an unconcluse Tattoo with my essential for a first and unique time.
Yes, I am the lady that doesn't own a tattoo, it is viceversa: the tattoo owns my south.

jueves, 9 de diciembre de 2010

FELIZ CUMPLEAÑOS A MAXI

El lector y cuñado más hermoso del MUNDO.
Es una lástima que no pueda a ir a Hispania Antioquia creyendo que estás allí con Moni para abrazarlos a Ambos.
Los amo!
Los extraño!
Y no veo la hora de verlos... ya casi :)

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Antes creía en las promesas que hacia prendiendo velas

Hoy creo en el agua y en la tierra. En la ciencia. En la Alquimia de mis Suenos.
Ayer creía en fantasmas: hoy creo en recuerdos.
Ayer me la jugaba toda por un amigo, hoy siento que no tengo ni uno solo.
Y eso que soy de las que cree en la amistad entre un hombre y una mujer y en la U salía sin salir con 4 amigos. Todos juntos, plan cocada.
Ya no creo posible ser amigo mío. Soy una mujer verdaderamente insoportable.
Por eso creo en la magia y en los sueños y en las amigas mujeres, trufas como yo, que no quieren abandonarme.

Creo en el rio y hoy como Diciembre: anhelo el mar.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Weightless by Erika Janunger

Un abrazo a mi amigo Gabriel

Los muertos nunca mueren. La muerte es una ilusión más de esta rica vida. Y por ende, mi entrada del blog es un abrazo a un amigo fallecido recientemente -según dicen- en avioneta.
Gabriel tenía más alas que un niño, un escritorio más pulcro que su mente, más sabiduría que canas y más amor para dar que cualquier otra cosa. Bueno, también enseñanza. A mí de él me tocó lo bueno: la parte de la enseñanza. Fue mi jefe, fue mi amigo, fue mi ejemplo, mi espalda, el testigo. Fue él el maestro del Funnel, el BSC y mil cosas que no vale la pena mencionar porque pertenecen o son propiedad intelectual de la empresa que tuvo la fortuna de tenerlo.
Gerente General fue por corto tiempo. Y no se quemó. Yo allá me que quemé en dos años pero porque no era lo mío y él era tan sabio que lo sabía. Cuando renuncié me dijo: Me alegra, usted nunca fue feliz aquí.
Y sus palabras entonces me cayerón como un baldado de agua fría. No las entendí. No comprendí que quiso decirme. Hoy sí.
Hoy lo abrazo con todo mi dulce amor porque es lo único que para él tengo. Y eso sí, procuro arreglar el escritorio como él, y ser una mujer de negocios como él habría querido. Ahora que puedo, y lo soy de medio tiempo. Te quiero Amigo Gabriel. Y a estas... por qué será que los dos únicos amigos que se me han muerto en la vida: ¿se llamaban Gabriel?

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Gracias a Eafit y al Primer Concurso de Fotografía y Narrativa

del Centro Cultural Biblioteca Luis Echavarría Villegas
Universidad Eafit 
2010

Gracias por la Convocatoria, por el Estímulo y por darme una sorpresa navideña tan dulce como la natilla.

Les cuento que el maridaje entre el trabajo de Jose Luis y el mío, encontró eco con una propuesta blanca: De Roca y Sal. Me encantaría anticiparles el cuento y la fotografía pero es menester de Eafit en su visionario trabajo de libro virtual que saldrá en enero.

Quiero resaltar eso sí, la alegría que me da, saber que en la ciudad cada vez son más e innovadores los concursos de narrativa. En Eafit concursaron también poesía y epístola y me confieso una sorprendida de los seguidores del método epistolar como recurso.

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Los jurados calificadores describieron la propuesta artística"De roca y sal" de la siguiente manera:

"De roca y sal" urde con habilidad una trama redonda y hábilmente contada, que animan en enigma y la ambiguedad de la realidad, lo cual le permite al autor presentar, a través de una secuencia de acontecimientos densa y sólida, caracteres que poseen un notable espesor psicológico. Además de los aspectos narrativos, destacan en el texto el uso poético del lenguaje, los múltiples sentidos de las situaciones presentadas, la confrontación temática de diferentes lenguajes artísticos y el aprovechamiento simbólico de las posibilidades ofrecidas a la palabra por la imagen fotográfica.

Añadiría la experiencia:  la imagen la tomó Jose entre el 2003 y el 2004. Yo lo acompañé uno de los días de fotografía en pleno cementerio de Manga que así fuera en Cartagena, no dejaba de ser menos fantasmal.
Fue él quién me convenció de participar en la convocatoria y el texto lo escribí el día D 11/10/2010 Siento que el día fue el de la fuerza y no yo precisamente.

Ah, y la delicia de escuchar a Martha Senn leyéndolo. Creo que no me atreveré a leerlo sin ella. Le da un tono... absolutamente exquisito a todo lo que cae en sus manos para ser convertido en palabra. Tengo de testigo a  un gran amigo: Jorge Tabares quien, con su presencia, me regaló sin saberlo la sensación de casa que no habría sido igual sin él en aquel recinto.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Inicio de Ciento Uno


“El ojo que ves, no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve.”
Antonio Machado





I. INSOMNIO

No puedo dormir; ya son las tres de la mañana y no puedo dormir. Antonio se acostó temprano, a eso de las ocho y ahora, a las cuatro de la mañana, aún no se ha podido dormir. Trata de olvidarlo pero el reloj no deja de recordárselo -minuto a minuto- sobre la consola. ¿Qué pasa? Es su fantasma otra vez. No tiene mayores preocupaciones, al menos eso cree; su trabajo va bien, su hija está bien y su mujer, bueno, su mujer duerme a su lado. ¿Entonces? ¿Por qué será que su cerebro no se apaga? Su única y gran preocupación es esta, no poder conciliar el sueño.

Me levanto; voy al baño. Regreso a la cama y no paro de dar vueltas; me acuesto boca arriba, de lado, en posición fetal, boca abajo, en todas las posiciones imaginables, y en ninguna me siento cómodo. Cierro los ojos, los abro, busco sombras en el techo, en las paredes, me volteo otra vez –suspira– pienso en todo lo que debo hacer hoy: en las cuentas por pagar, el trabajo en la fábrica, comprar la leche para Paula, ir a visitar a mi mamá… Y trato de pensar en algo lindo, una playa quizás, un lugar lejano y tranquilo donde el sol me acaricie, haya brisa y siempre esté el mar. Pienso en esto y trato de relajar mis músculos, mis piernas cansadas, lo intento pero no es posible. Antonio está tenso, preocupado, se siente extraño, tiene taquicardia, se siente ajeno al cuerpo que le pertenece. Está cansado y no llega el sueño y su espera lo pone aún más intranquilo.

Transcurren los minutos en una sucesión de segundos interminables que le recuerdan lo mismo: no puede dormir. Mira el reloj y son las 4:04 a.m. Cierra los ojos y siente que pasa mucho, mucho tiempo... cuando los abre son las 4:06 a.m. No puede ser. Se levanta y va a la cocina por un poco de leche caliente, su tía dice que ayuda. Se la toma, se quema. Ay, quema. Regresa al cuarto. Su mujer duerme profundamente. ¿Ovejas? Sí, ovejas… se le ocurre que puede comenzar a contar una, dos, tres, cuatro, saltando la cerca. Alto, una se detiene: no puede saltar. Mira la cerca, su rebaño al frente y la fila de  hermanas detrás. Beee... Beee... la cerca se pierde más allá de lo que su vista le permite alcanzar. La oveja lo piensa, medita, es un cuello de botella. Debe hacer algo; se decide, se agacha y pasa por debajo. 102, 103, 104… Antonio bosteza; “por fin volvió el sueño”. No, qué va, es puro cuento. Fue un instante, sus párpados han olvidado cómo se induce el sueño. Decide entonces seguir a la oveja rara –no es negra–, es una oveja común en un prado cualquiera sin pastor. Un momento: el pastor es él, y el lobo, bueno, el lobo es su mujer. Todos parecen tranquilos menos Antonio, que está angustiado porque no ve ovejos… ¿Existen acaso los ovejos? ¿O son ovejas macho? Qué preguntas las que se hace; ¿te las has hecho tú? ¿Sabes por casualidad lo que le ocurre a un hombre como él que no puede dormir? ¡Qué va!, qué vas a saber tú de eso. No hay nadie, somos millones de habitantes en el mundo y la mitad a esta hora duerme; la mitad menos uno. Seguro hay más pero el insomnio de otros no me preocupa, sólo el mío es insoportable. ¿Será que estoy en el hemisferio equivocado? Quizás es mejor si viajo. ¿Y si voy siempre al hemisferio de los despiertos y me paro en Greenwich y según el sueño elijo el hemisferio?

Tal vez sea su ausencia, el no escuchar una palabra suya durante días, su silencio, lo que lo ha inundado de melancolía. Los recuerdos son pasajes que se borran con el tiempo, pasajes que la mente aviva en busca de alegría cuando en realidad no traen más que la pena de saber que esos días ya no existen. Los recuerdos de Mara son momentos que Antonio sueña no haber perdido, momentos que espera volver a vivir; de la misma manera como aún la espera, ha dispuesto todo para su regreso, hasta el refresco de avena que en su casa nadie toma acompaña a los de mora en la despensa, y como no puede salir a su encuentro y buscarla en el bar, Antonio se pregunta: “¿Qué es lo que sigo esperando?”. Las noches transcurren en silencio y su regreso parece cada vez más un sueño, razón por la cual él decide regresar en el tiempo para sentirla a su lado aunque sea por un momento tan angustioso como puede ser la evidencia de que es sólo un producto de su pensamiento. Está loco, tal vez porque desea hacer eterno ese penoso momento de tal modo que la sentará a su lado, le hablará despacio, comprará más refrescos de avena para ella aunque no haya más espacio en la despensa, pondrá su plato en la mesa aunque su mujer se disguste, lo pondrá frente al suyo hasta que su mujer se vaya y acepte su derrota. Ella es la reina. Antonio le prenderá velas de día y de noche, como a los santos, hasta que un fuego arrase con todo y la incendie, y Antonio no pueda más y se siente a llorar. No, nunca podrán decir que él está loco, si la sintió a su lado durante un momento así no fuera eterno. Antonio no soportaría dos ausencias.

Se movió el lobo. Cuidado ovejas que seguro nos quiere comer, a mí primero que a ustedes y no tengo fuerzas para defenderme. Se movió otra vez y me mandó la mano, ay no, ese si no parece dormir nunca, jamás ha padecido insomnio pero se hace el huevón o el dormido. ¿Qué hago? Se levantó el lobo. Siempre se levanta a las cinco, le da una vuelta, lo mira con esos ojos grandes antes de comenzar un día más de labores y oficios. El lobo sí sabe lo que es dormir. “Oveja... oveja: sí, tú, la 101; acompáñame que hoy será un día duro”. Tiene razón, hazle caso, ve y sálvalo de ese lobo que sólo se come a las que saltan la verja.
Ahora es un lobo, pero cómo extraña su recuerdo: ¡Susana era tan distinta! Antonio insiste en conservarla como era aunque de la mujer que amó en ella no quede ni la sombra; la mujer que amó, no la mujer que quiere, aquella que lo impactó por su inteligencia y lo cautivó con detalles, esa mujer de mirada profunda y manos inquietas, la amiga que ahora busca y a veces no encuentra; la amiga que lo hiere con palabras, pretendiendo que reaccione y se alivie, esa amiga que ya no sabe si aún lo quiere. ¿Por qué insiste en conservarla como era en lugar de abrir los ojos y aceptarla como es?... eso implicaría olvidar lo que alguna vez fue. Antonio tendría entonces que llorar con ganas, juntar sus fuerzas, tomar la decisión de dejarla, destruir el cuerpo del recuerdo y evitarla en su camino. Frecuentar otros lugares, transitar otras calles hasta sentirse listo y hacer la prueba, simular un encuentro, verla de nuevo. Sería grandioso, pero ahora Antonio siente tanto que no vale la pena ni hacer el intento. Antonio es adicto a ambas. A Susana por su aroma, como Grenouille a otros perfumes, a sus ojos buscándolo cada mañana al despertar, a sus abrazos y a los besos que le niega, adicto a sus labios pronunciando su nombre, obsesionado con quererla hasta sufrirla. Sólo quiere volver a amarla, borrar la huella de La Mara. Quiere volver a sentirse subyugado y amar a Susana aunque a veces no sienta deseos de verla –y ella tampoco–, dejar que el tiempo corra en medio de una adicción sin límites, con una buena dosis de pasión y otro tanto de cariño aunque ella sea agua y él fuego, dos principios elementales que no pueden fundirse.

Antonio se pierde en sus divagaciones cuando sale el sol, el reloj le recuerda la pesadilla diurna de Gregorio Samsa cuando debe ir a trabajar, pero no puede: hoy se siente débil, aunque, como a todos, le toca resignarse. Se levanta, desayuna sin hambre, se toma la pepa a regañadientes, se lava los dientes por aquello del sabor a metal en la boca y sale hacia su trabajo.

Llega con la puntualidad obsesiva que lo caracteriza, ni un minuto antes ni uno después, marca la hora en su tarjeta y se dirige al telar. Al inmenso telar de colores donde debe buscar un imperfecto, una mínima variación o diferencia en los hilos de la urdimbre. Con una sola basta. Si encuentra una, salva el día sin contratiempos; pero si no, Antonio está en problemas: podría ser destituido con la misma facilidad con la que fue contratado, lo cual sería grave porque además de la paternidad también tiene que costear sus estudios. En la fábrica, su empleo se basa en la agudeza visual. ¿Mas con este sueño y cansancio quién busca? ¿Podrías tú? Recuerda a su oveja, la 101, y le pide ayuda, la invita a ser parte de su oficio; entonces llega de repente, lo mira como si fuera un inquisidor y le da la espalda para marcharse. ¿Qué hizo? Mira el telar: claro, cómo le iba a ayudar si la oveja, su 101, está empelota después de la esquilada. Es su lana lo que ahora debe mirar. “Atención: hay un punto negro en la bobina principal”. Paran el telar y bajan la tela del carretel. “Muy bien” –le dice el supervisor–, “se ganó el día; vaya a su casa a descansar”.

Antonio regresa antes que el lobo, al menos eso cree hasta que ve la mesa dispuesta, con el jugo servido. Jugo porque el lobo no lo deja tomar gaseosa, con todo lo que le gusta; dice que las bebidas oscuras ahuyentan el sueño cuando el que se espanta es él, con estas ganas del flamante líquido negro y del café que también le tienen prohibido.

Añora los años anteriores, aquellos en los que la depre no existía, la vida en casa de sus padres. Su perro, cómo era de bueno tener a Rufo; él no era como el lobo, el lobo odia a los perros. Rufo era su ángel guardián, sus ojos grandes y dulces de labrador estaban siempre presentes para seguirlo, jamás para hacerle un reproche. Si tenía insomnio, Antonio simplemente se iba para la sala de estar a ver la televisión y comer crispetas con coca-cola en compañía de Rufo. Amanecían uno al lado del otro y siempre en la madrugada llegaba un poco de sueño, apenas una siesta pero suficiente para no sentir que la noche pasó de largo y tener fuerzas para ir al colegio y estudiar. Era otro tiempo.

Ahora, Antonio suspira resignado frente al frasco de pastillas. El arcoiris de pastillas que debe tomar cada noche y que sin embargo evita. Con ella, el lobo, claro que se las toma. Ella supervisa que las trague y le hace abrir la boca en busca de evidencias. Pero él finge que se las toma y las bota. Todas menos una. La azul. La pastilla azul es para dormir, al menos es lo que le dicen pero ya no está muy seguro, porque lleva tres noches sin dormir, no una ni dos sino tres noches y ve a la oveja, la 101, y siente que la muerte lo incita; susurra: si duermes... mueres. ¿Y así quién puede dormir?


Cuando el río suena

Lo mejor es bailar. Pensar en las piedras es desbordar. Preocuparse por las casas, es verse obligado a aprender a nadar. El río y uno son dos solitarios en concreto que a veces se atraen por la amable lluvia con el único propósito de presentarlos.
-Mucho gusto. Rio El Salado.
-Mucho susto. Claudia Restrepo.
-¿Dijo usted gusto o susto? Vea que no entiendo eso del susto. A mi me interesa es saber de ustedes, de cómo viven, qué meriendan, a qué hora y como hacen para dormir. Yo nunca duermo, debe usted saber.
-¿Nunca duerme?
- ¿Quién podría con tanto movimiento? Podría usted? Sí es así enséñeme y me hace un favor.
- Le ha preguntado usted a la menos indicada, fíjese que tampoco duermo así haya una calma exacerbada. Mis motivos para no dormir son otros, pero créame, comprendo su angustia. Entonces... usted dice que viene a las veredas porque  no puede dormir. ¿No le parece que desbocarse hasta inundarnos es demasiado?
-Inundar. ¿Y eso qué es?
-Parece querido río que usted yo vivimos en mundos paralelos a los que se les dificulta eso de ser vecinos.
-¿Qué es un mundo?
-Ahhhhh, un mundo es como una esfera, como una manzana si a visto los árboles de manzanas.
- ¿y así es un mundo? ¿tan pequeño?
- O tan grande que nos alberga a usted a mi, a la tribu y no se queja. Todos vamos en el mismo bus pero no con la misma corriente.
-Y cómo hago para llegar al centro y hablar con el Señor Mundo?
-No lo sé. El día que lo sepa, venga por mí y vamos juntos.


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Y desde entonces hasta lo que conocemos como siempre. El ombligo del mundo ha sido surcado por barcos en ríos, por canoas en mares, por aguas en las aguas y nadie entiende su lenguaje de agua mezclada con viento y sal. Nadie comprende porque nadie en realidad se esfuerza por comprender. Todos llegan con demandas, nadie le hace ofertas. Hay quienes preguntan por los muertos y el agua de las aguas se exaspera. Ella no tiene nada que ver con eso. El cómo morir no dictamina el a dónde se va una vez estamos muertos.
Ahora mismo, puedo estar muerta y escribiendo o viva e insomne como el río Medellín que se salió de sus zapatos: anoche.

martes, 23 de noviembre de 2010

Las musas siempre están vivas y coleando

        Por no decir culiando. Me perdonan la desfachatez pero es cierto, a un hombre lo inspira la mujer que posee o anhela poseer, a una mujer la inspira el instante mismo en que piensa en el hombre que puede llegar a poseerla. Hay un abismo entre ambas afirmaciones, de allí el abismo que existe entre la literatura masculina y la femenina. Los hombres se van por los bordes con rodeos y misterio mientras las mujeres nos jugamos el centro sin ninguna certeza sobre el cetro. Doncellas de la palabra buscamos desesperadamente a ese lector masculino que nos huye más que el conejo de Alicia. Ese conejo, al menos se detiene para  un té.

         El lector real elude cualqueir conversación sobre lo escrito. Prefiere ignorarnos a decir que sintió algo importante en la lectura de ese texto que parimos como a un hijo: con tanto dolor, con tanto amor.

         Mañana tengo conversatorio en la librería Sim Salabin y no deja de ponerme nerviosa el hecho de que más que un conversatorio es una confrontación. Un yo escribí en contraposición de un tú quisiste decir que... donde jurado que hay veces que uno no quiso decir lo que otro interpretó.
         Supongo es el juego de la lectoescritura. El primer lector fui yo misma. No hay frase de mi novela que no me sepa con cierto grado de memoria,  y ocurre así porque en la vivencia misma está el secreto de mi intimidad como escritora, que es la que regalo a ese lector desprevenido que a duras penas ha explorado su propia intimidad.
En ningún momento siento que mi pluma haya sido débil y mucho menos el final, tan medido, tan calculado para que fuera real. Hace poco el editor me preguntaba por la ficción y la realidad: yo no puedo hablar de ninguna sin mencionar a la otra. Yo creo en la ficción como creo en la realidad y, para serles franca, a veces amo más la ficción realizada que la realidad vuelta ficción. Si no vean  una de las fotos tomadas en mis ratos de ocio, en mis ratos de trabajo, en mi trabajo ocioso en mi ocioso trabajo: ¿dónde está la realidad y dónde nace la ficción?

Quién lo sepa lo escribe y sale a bailar un rato con la autora.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Una pesadez de kilómetros a la redonda

Y yo inmóvil, sin la suerte de encontrarme al borde del camino. Soy un cruce de caminos. Una encrucijada y hasta una paradoja tal vez ¿Qué le vamos a hacer si en mí no existe olvido? Tengo el terrible defecto del recuerdo del eterno presente: el vestuario, los inquilinos de mesas vecinas, el calor o frío que hacia aquel día y sobre todo: la palabra escrita. Es un vicio inconciente tal vez, eso de saberse uno de memoria cada frase que escribió bien o mal escrita. Cada verso con su cicatriz, cada anhelo flotando como un sueño. Todo me habita aunque no todo esté en mí. Mi papelera de reciclaje vive más llena que mis archivos reales. Tal vez sea porque me siento más muerta que viva, a ratos. Cuando la desolación quiere hacer de las suyas en mi, cuando me quedo sin sol /(mi regente); y  mis pies arden de frío y mis manos parecen tempanos de navidad.
Y ya es Navidad, los preámbulos comenzaron y yo quisera creer que este año será diferente. Sentir que el eter no inundará nuestra casa y que mi padre será mucho más que un titere de un cruel titiretero que gusta del ron o la cerveza.  Quisiera creer también que soy amada, pero esa esperanza la perdí un día cualquiera de este año en curso. Y no importa que tatno haga él por reivindicarse, el otro, el gemelo es el que me preocupa. Los Geminianos pueden ser una mierda. De tal modo que si uno me ama, es factible que el otro me odie. Por puro reflejo y dualidad. Y yo no estoy pa´odios, yo nací para Amar. Y no como dice la canción, como dice mi verdad. Nacer para amar en un mundo como el actual es una tarea titánica  y aunque he tenido amigos y amigas acompañantes, han sido temporales y me han dejado sola como aquel sol que me habita. No sé en que época del año viene el sol y se acerca más a los países que estamos cerca al ecuador,  pero lo necesito pronto para no morir de mis frios y mis fantasmas.

martes, 16 de noviembre de 2010

Mal Clima Buen Tiempo

Una cosa es el clima y otra es el tiempo, aunque digamos mal tiempo haciendo referencia al clima. Entonces... Como es la relación entre ambos?

A mi me gusta creer que mi clima y mi tiempo coinciden. Quizás no sean lo mismo pero si parecen las variables de una misma identidad. Las identidades son hermosas. Su perfecta correspondencia matemática en el colegio venia dada en términos de seno, coseno, tangente y cotangente, y además en angulos: asombroso.

Ojalá pudiéramos predecir el clima como predecimos el tiempo. En cuestiones exactas. Para que no hubiera vidas humanas en peligro, y no ocurriera lo de ahora con las lluvias en Antioquia.
A mi me encanta el sol y desearía tener una navidad cálida para que las familias se diviertan sanamente y momentos como el de Armero, por otro lado, no se repitan entre lava y fuego.
Me gusta la primavera... Y Medellin haciendo gala de su nombre estacionario.

domingo, 14 de noviembre de 2010

¿Cuándo es el momento justo para decir NO MÁS, NO VOY MÁS?

La esclavitud para mí, son las cadenas que construimos en torno a los empleos, las pasiones y en especial: las relaciones y los afectos. Es así como te despiertas una mañana de domingo, acongojado y triste. Tienes techo y te sientes a la interperie. Tienes comida y aunque deberías estar hambriento, no es el hambre lo que te mueve a levantarte. Tienes sed. Mucha Sed. La gaseosa que adoras, está vestida de fiesta para ti, en la nevera esperándote, tú pasas, la miras, la tomas pero eres incapaz de beberla. "Tiene mucho gas" es lo que piensas. Un pensamiento que ni siquiera es tuyo, es una crítica suya para doblegarte en una adicción tan simple. Amas la gaseosa. Ves el yogur, la leche, el tang y nada, ninguno te apetece. Ves la jarra de plata con el agua helada y tampoco. Terminas sirviéndote agua de la llave en un pocillo con oreja. Lo bebes como si se tratara de una aromática de frutas con efecto tranquilizante. Sí, es cierto, hace rato que a su lado no logras dormir bien ni estar tranquilo. Te asusta como ronca, te molestan sus pezuñas, te da malgenio, su simplicidad. Quieres huir, correr, saltar, liberarte, quieres romper pero algo tuyo lo ama más que a ti. Entonces  la batalla es despiadada: el niño o yo. Y tú no quieres el yo pero tampoco quieres lastimar al niño. Por ende terminas lastimándote tú. Sangras y nadie lo nota. Lloras y hay quienes te preguntan ¿por qué ries? no te confiesas actor pero parece que lo haces bastante bien. De lunes a sábado. La excepción es el domingo. No puedes mentirte a ti mismo un domingo. No puedes decir te amo sabiendo que ya queda muy poco de cariño, no quieres confrontaciones por eso te la pasas lleno de tribulaciones. El espejo del baño es el que sabe. El confesor. Frente a quien lloras. El sabe que no eres feliz y tu sigues pretendiendo que no pase nada. Pasa. Sucede. Y el tiempo corre mientras tanto y tus años parecen añadirle peso a tu penumbra.
Y lo has planteado varias veces, de eso no hay ni un céntimo de duda: Quiero Separarme. Y se hacen los sordos para no dejarte ser libre. Las cadenas cada vez pesan más y a tu tristeza ya nadie le para bolas. Has amagado tanto con irte o dejarlo que ya no quieren creer en ti o pensar que tienes las agallas para lograrlo.
Te hace falta el aire es cierto. Eso sí se nota porque cada rato te pones morado y aducis que es por el frío cuando que va, es el otro que te tiene asfixiado. Su presencia es un tóxico monoxido que ni se aleja ni se queda. Simplemente está por ratos haciendo feliz al niño y recordándote a ti... silencios y soledades.
Un barranquillero se posa en tu balcón: la Soledad, como suelen llamarlo y tu darías todo por colarte a su plumaje y ser otro, aunque sea un ave.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Besos Usados

Canta un poeta con su guitarra, por lo visto: decepcionado. En qué universo de la ilusión vive que pretende a su musa con El Primer Beso. Todas las Musas son Usadas. No se dejan mantener de nadie por lo que no llegan a convertirse en mosas.
Les gusta el "Musismo" que no es más que un deporte agricultor de sembrar ideas y regalarlas.

Pronto será la opera prima de mi primo Juan Pablo Bustamante Restrepo. Se titula: Lecciones para un beso. Una comedia romántica para hombres...
¿Será entonces el beso en cuestión de una musa, una mosa o una muchacha?
                                                                                                    Los invito a estar pendientes del premier.

Dulces éxitos para el corazón que me enseño del doble abrazo en correspondencia.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Construcción de un Personae

La Torre es una mujer jugando ajedrez sin saber cómo moverse. El caballo es un orgulloso que detesta la L. El Alfil se siente cortante. Y el Rey... siempre tiene miedo. Por eso necesita peones y reinas. Sí, reinas en plural porque hace rato con una sola no le basta para evitar el Jaque Mate.
Así es la construcción y destrucción de la persona. Ambas coexisten simultáneamente y así como no se puede elegir sin renunciar, la persona en cuestión no puede caminar sin caerse.

En un mundo cargado de tintes triunfalistas, una simple derrota afectiva o laboral parece ser el "acabose" Un destino inevitable del cual se suele creer: no hay salida. Así, como el jaque mate, y claro que hay salida: Volver a comenzar una partida. Nadie es mejor por haber tenido una buena racha y nadie es malo por haber perdido su racha seguida. 

Entonces señores, ustedes, los reyes... apuesto que perdieron su reina.
Y ustedes señoras... qué hacen encaramadas en una torre: apuesto que olvidaron que un día se sintieron princesas.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Inventarios

Había olvidado lo divertido que es hacer un inventario. Y no estoy hablado de uno poético que incluya mirada oceánica, hablo de uno real, de contar cajas como si fueran regalos. Toda la tarde la invertí en ello y los mejores momentos de mi tránsito por la universidad me tocaron la puerta. Época de práctica profesional y yo nueva en un cubículo trabajando para mi papá. Creo que ha sido el mejor jefe que he tenido en mi vida. Desde entonces se esmeró por pulir mi carácter y encauzar mi talento. Mi primer trabajo, también fue con él, me pagó si no estoy mal cincuenta mil pesos por varias semanas organizando el archivo de la compañía. Y fue lo máximo. Al fin y al cabo, mientras yo esté metida entre papeles, soy feliz. Los únicos papeles que me ponen nerviosa son los billetes. No me gusta entonces la contabilidad ni nada que me exija untarme del papel verde, aunque cuál verde, eso es un modismo gringo y yo no soy ni mona ni gringa. Y hasta donde recuerdo el único billete verde colombiano era el de $200, y me acuerdo de él porque mi hermana le decía así cada que el Ratón Pérez le ponía su trueque por un diente.

Buen día el de hoy. Gracias doy.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

A propósito de La locura de nuestro tiempo de Mario Mendoza

Creí que había perdido este ensayo sobre la obra del escritor bogotano Mario Mendoza. La encontré en una memoria portátil y bueno, dado que el medio para el cual fue escrita no la publicó, la subo cariñosamente al blog.


MARIO MENDOZA y La Locura de Nuestro Tiempo
Por Claudia P. Restrepo R.

Después de su regreso de la Semana Negra de Gijón, el escritor bogotano Mario Mendoza estuvo presente en dos escenarios de la Feria del Libro de Bogotá: el lanzamiento de su último libro La Locura de Nuestro Tiempo y el conversatorio con Jorge Franco.

El libro, que ya había sido lanzado el pasado 19 de Mayo en la Librería Nóbel con un pequeño grupo de seguidores y amigos, sorprende por su versatilidad y por ser la primera vez en 25 años que el escritor se expone más allá de sus personajes. La obra habla, entre otras cosas, de la soledad de la escritura y de ese viaje inagotable que emprende el autor en su caminar por la vida dejando testimonio de sus percepciones, lecturas, amistades e impresiones. Como todas las novelas de Mario tiene una profundidad avasallante. La liviandad que logra darle a los relatos hace que uno como lector a veces se pierda en las anécdotas sólo para darse cuenta de las conexiones que existen entre la historia y la realidad propia.

Es un giro arriesgado pero certero porque Mendoza se atreve a tocar las fibras más sensibles de un mundo en crisis; desde la depresión y las enfermedades psiquiátricas hasta el Amok, ese comportamiento humano inexplicable donde un sujeto común arremete contra la comunidad, cualquier día, como un asesino desquiciado.

El autor no se conforma con ser un espectador más de noticias, se apropia de las realidades más dolorosas para establecer desde ahí un llamado de atención. Un llamado sin tintes moralistas ni necesidad de protagonismo que con una voz firme y constante logra despertar la consciencia individual y colectiva. La sociedad le preocupa, el planeta le preocupa y su escritura lo ocupa desde mucho antes del computador, con aquella máquina de escribir llamada Aurelia donde más tarde narraría historias del lejano oriente desde un kibutz.

La locura de nuestro tiempo es una colección de relatos sobre diferentes momentos de su vida donde el narrador en primera persona le confiere esa fuerza e intimidad que poseen también novelas suyas como Buda Blues y Los Hombres Invisibles. El valor de la amistad en estas tres obras resplandece sobre lo demás. Mendoza, logra bajar a los infiernos mismos de la existencia para demostrar que ahí, en ese punto preciso, es exactamente donde la naturaleza humana adquiere sentido y  la vida cobra un significado.

El personaje de Campo Elías Delgado, regresa en uno de los relatos, no como en Satanás sino como el compañero visto a través de los ojos de un Mario estudiante que de la noche a la mañana se convirtió en “el amigo del asesino” sin saber cómo defenderse de una afirmación que aunque era verdad no era del todo cierta.
“Me di cuenta enseguida de que estaba hablando con un marginal, con un hombre de esos que se quedan lejos de los otros, en la periferia de una sociedad, más allá de los límites que nos rodean. Sin embargo no era para preocuparse ni para darle tanta importancia al asunto, pues tipos así abundaban en las carreras de Filosofía y Letras, los veía uno por todas partes, en la cafetería, en la biblioteca, entrando a clase con sus miradas perdidas y sus ojeras que delataban noches de insomnio. Yo mismo era considerado, por otros compañeros, un estudiante que se quedaba al margen del grupo en general.”

Las mujeres  de Mendoza
Nombres como Julieta, Jarxiner, Cristina, Isabel, Bárbara y María son algunos de los encargados de dar vida a los personajes femeninos de sus novelas. Mujeres que sobresalen por su temple, su voluptuosidad, su efecto magnético sobre los hombres que frecuentan o por la entrega a sus sentimientos y sabiduría.
“Si te has llevado a ti mismo, que es la carga más difícil de llevar, ¿por qué no has sido capaz de llevarme a mí?” diría una mujer ofrecida en contrabando, en La Travesía del Vidente.
El amor y la pasión las envuelven a todas, de modo que el lector se ve en la encrucijada de perdonar sus defectos, acciones, homicidios o carencias en la crudeza de la atmósfera que las rodea; u odiarlas por simple resistencia. Pero es capaz incluso de despertar la ternura y devolvernos al útero para agradecer a nuestras madres su legado.


El cuarto íntimo y el escritor
En una oportunidad le pregunté a Mario si todas las novelas llegaban igual, considerando mi poca experiencia. Y su respuesta fue: “Las novelas son como los amores, siempre parecidos y siempre distintos. Tienes que darle tiempo e irla conociendo poco a poco, ir acercándote, ir comprendiéndola.” En ese momento vi la madurez y la paciencia que debe tener un escritor para su oficio y  comprendí también que un trabajo honesto, verosímil y con efecto sólo puede provenir de autores como él que no abandonan su cuarto íntimo ni siquiera cuando el público está al frente y hace preguntas. 

martes, 9 de noviembre de 2010

¿Distante yo? pero cómo...

Mi madre me dice con frecuencia que los más adultos piensan que soy muy parca. Dice que yo prácticamente entro sin saludar e ignoro la presencia de los visitantes. Y yo le digo ¿si?, demás que estaba elevada mamá.
Y mis elevaciones si las reconozco. Son instantes de construcción onírica sobre personajes que aún no han nacido. Algo complejo de explicar para quién no sea escritor y por ende no viva acompañado de presencias.
Rara vez estoy sola. Un hombre o una mujer me cuidan la espalda. Aquellos que necesitan nacer a través de mí, en un cuento o un personaje de novela. Son personajes sí, pero no menos vivos que los vivientes. Tienen todo tipo de artimañas para obligarme a concentrarme, me tienen horario de trabajo y ellos son en realidad "los jefes" de mi experiencia como escritora. Es imposible predecir con certeza cuánto tardan en llegar a mí. La matriz es mi imaginación y el patrón de la creatividad es un viejito caprichoso que se sienta donde yo menos pueda verlo.
Aunque hay algo ya repetitivo y claro: me inspira el movimiento. Cuando logro sustraerme del trancón, de cuatro a seis se suben a mi carro. No escucho voces pero las pienso. Me imagino entonces que Jorge es de apellido Barriga y es un voyerista innato que viene a descubrirlo tarde, con los años. O pienso en María Salomé, en su pinta hippiechic y en lo que ha de causar el jardín que lleva puesto. Y es entonces cuando el empleado público: Genaro, aparece de lo más lindo, a decirme algo.
Y así se van construyendo los cuentos que a la larga son narraciones de eventos que necesitaban el bicolor para suceder.
Ahora mismo estoy en transición de personajes. Antonio aún no quiere bajarse del carro y ya le he dicho de todas las formas que no puedo hacer más por él. Lo invito a los conversatorios y me dice que aún no se ha recuperado por completo, que sea amable y no lo haga quedar mal. No quiere establecer contacto visual. Está bien Antonio, está bien. Pero trata de ir, así sea de incógnito. Por su expresión creo que la idea lo seduce y para no ponerlo en apuros le prometo que ni siquiera voy a buscarlo.
Y la extrovertida Clara, la que apenas comienza, dice que ella va a dónde sea con quién sea necesario. Es la amplitud que otorga el anonimato. Entonces sonrío y sé que irá conmigo esta tarde a Comfenalco.
Mientras tanto trabajo estudiando marcapasos. Debo llamar a Felix, un amigo que tuvo intervención quirúrgica cardiovascular hace poco... entonces sí, soy distante, algo más me llama.
Ojo con el clima. Viene lluvia.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Algo muy sutil está pasando

Lo sé. Puedo sentirlo. No sé bien de qué se trata ni cuánto durará. Sé que transcurre mientras escribo. Mis odios y rencores me han abandonado. La levedad de mi ser me desconcierta. Yo, que había hecho un gran esfuerzo en reunir anécdotas que anularan mi ser, me sorprendo con acontecimientos que no sólo quieren mis servicios sino que también me premian por ello. Repito: algo extraño está sucediéndome. 
Y es así como de repente mi casa es visitada por mariposas monarca y verdes grillos gigantes durante la noche. También un par de abejas rastreras has sido sorprendidas en servicio y sin ningún remordimiento les he mandado zapato con la fuerza necesaria para cortarles el paso y el aire.
El No No No que estaba acostumbrada a recibir como respuesta cambio a unos sí lo más de complacientes. Y ojalá pudiera decir que es mi percepción pero en ella no confío porque me mantiene más dormida que despierta. Es entonces cuando pienso que nací para soñar y en un punto muy temprano de mi niñez me volé para arrastrarme. -jamás gatié- Fue más adelante que comencé a caminar y todas esas cosas que suelen hacer las niñas. Mi preferida era hablar durante la noche hasta que papá fuera hasta el cuarto a sacarme de la cuna. ¿Será que salí de una cuna adulta?
No lo sé. Tengo dificultades para encontrar lo genuino. Por otro lado esa costumbre de hacer lo contrario a lo que me ha sido encomendado. Los designios de mi corazón tienen la tendencia a estar yuxtapuestos de manera urgente, casi impositiva.
Es lunes y para mí se siente como un día que  no ha sucedido nunca. Todo es nuevo. Las sonrisas, esa complicidad de papá. Es como si por fin hubiese llegado a un lugar que me había estado esperando y paradojicamente ese lugar es un despacho junto a su oficina. Aislado porque hoy no había líneas de teléfono. Ring... contesto desde otra ubicación y es él. Ultimamente ha estado tan bien, tan contento, tan entusiasta, que si ésta es su fantasía y yo hago parte de su equilibrio, estoy dispuesta a quedarme por un tiempo... igual que las mariposas que de noche me visitan.

El tiempo parece estar contrayendose. En lugar de expandirse se contrae, lo suficiente para que la tetera pite y el universo se sostenga.

u1 y u2 siguen allá afuera en el firmamento. En un Sagitario que adoro mirar. La astrología vuelve a solicitar mis servicios a través de mis amigos. Pareciera un destino ineludible eso de leer para otros lo que ellos podrían leerse si se miran atentamente al espejo. Hay tanto que ver que es cierto, uno sí puede perderse en algunos pasajes. Por eso es mejor mirar de a dos o de a tres. En un equipo compacto.

Y hablando de espejos, ya voy a mirarme un rato, a dejar que el color caiga sobre mí. Es oscura la tonalidad que busco para mi cabello y vamos a ver qué termina siendo eso del color en mí, porque a ratos me gustaría incendiar mi pelo, aunque dure menos y es claro que mona no soy entonces la oxigenta tiene que permanecer a varios metros de distancia de como me quiero ver.

Sutil y Delicada. Como lo que está sucediendo sin suceder.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Media mirada

Media mirada basta para ser descubierto.
Media más para sorprenderse coqueteando y un millar de ojos cerrados para negarlo.

¿Quién puede asegurar que sucedió? Nadie.
No hubo conexión.

Y es ahora que mis ojos se duermen cuando siento que sin cesar lo buscan y ha aparecido exiliarse del territorio de los sueños: no importa qué tan abajo bucee, ya no lo encuentro.

Me despierto pesada y tranquila sabiendo que no lo vi y siento que quizás él está más vivo y yo en algún punto he comenzado a morir.

Su media mirada fue suficiente para motivar mi búsqueda.
Ahora quiero la mirada completa sobre mí, aunque sea una vez más.
Quiero su mirada en la mía para remar como lo hacían en los primeros tiempos. No importa si está oscuro, él y su luz también me bastan.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Seduce un silencio vagabundo

Llueve a cántaros en Medellin, un diluvio inesperado nos obliga a replegarnos. Es viernes y Venus por estos días: esta retrogradando.
El corazón rebobina en verde y los amores no resueltos con esa frecuencia, saltan a la espera de ser mirados o recordados. Algunas estéticas también agonizan, la señora Belleza se encuentra perdida. Y se dice que un silencio vagabundo es el responsable de mantenerla alejada.

Los desfiles de moda se ven a gatas peinando tristes felinas que al menos por hoy quisieran obviar el maquillaje y salir carilimpias. Algunas parecen escuchar el llamado de ese vagabundo silencio y se desesperan por los tacones que no las dejan correr tras él. Una con suerte logra escabullirse para seguir al verde errante que no está dispuesto a dejarse atrapar. Otra se limita a observar y cree que llueve Venus pero no le esta permitido mojarse.
Y como soóo cree que la lluvia es agua, no tiene deidad su belleza, y le importa un pito que el silencio se quiera vagabundear. Allá el con quién se mezcla. A ella le gusta conversar y cualquier silencioso le resulta aburrido.
Entonces...¿Qué hará el vagabundo para seducirla?
Tendría que plantarse en un hombre de la talla y peso de la susodicha mujer, tendría que
acercarse, hacer algún truco ilusionista y partir. ¿Y si los trucos no le interesan? Al menos
debe intentarlo o morir.
Si un silencio vagabundo falleciera una cantata se ofrecería en su nombre y la dama terminaría asistiendo al concierto de aquello que quiso evadir y que ahora, como música, la abraza sin pudores ni presentaciones baratas.

Un hombre personifica el silencio porque sí, no tiene la gracia de la sirenita, ni es temporal su vagabundear. Es verde en los ojos y azul en el cuerpo, el amarillo lo tiene para después.
Seduce su lengua en otro quehacer.

(La mujer es Violeta)

sábado, 30 de octubre de 2010

Agua y Lucerna. Arca y Biodome

Siempre me ha gustado ver el agua caer. Donde quiera que este fenomeno ocurra, regala un sonido imposible de imitar. Un compas apacible y temible, simultaneamente. Las cataratas son un fenomeno  incomparable belleza y  portento. Poseen a su vez, un  efecto hipnótico sobre el viajero desprevenido. Cuando el agua cae dejan de acontecer los segundos y comienzan a suceder gotas a raduales. 

Y entre Niagara Falls y las Cataratas de Rhin, no sabría con quién quedarme a vivir. Tal vez los límites geografícos y los vecinos terminarían cediendo protagonismo a la belleza misma. No sé. Amo a Canadá, soy indiferente frente a los Estados Unidos. No me gusta lo clonado y en las carreteras gringas uno siente que pasa la misma señal 80 veces, los mismos sitios cada dos millas y así... En Canadá ocurre lo contrario, Toronto es fascinante como su Bloor and Young, es una ciudad arterial a mi modo de ver. Todo allí, parece haber sido tocado por un dios de nieve que resplandece. El Biodome en Montreal es mi sitio favorito para acampar aunque allá no dejan acampar. Lo digo es por los diversos habitats que abriga. Esa torre tiene todas las zonas climáticas de la tierra con especies hermosas y singificativas de cada una. Es como una especie de Arca de Noe, anclada a un continente, al norte de uno mismo con recorrido o sin él uno puede convertirse en mariposa o jugar con la nutria que construye su canal.



Y el Rhin, me trae otro recuerdo amigo, un viaje en compañía de mi hermana Carolina y mi primo Eduardo Vicente. Una excursión maratónica en pleno año 2000. Las cataratas allí tenían mucha florescencia por la época que las visitamos y a unos pasos, quizás kilometros, encontramos la estatua del león en lo que alguna vez fue un lago perteneciente al mar de Tetis. Suiza: Bandera Blanca, hermandad felina. Aquella estatua no caía como el agua ni ardía como el fuego, simplemente yacía. "Es un monumento al honor de los soldados suizos que murieron defendiendo a la familia de Luis XVI durante la Segunda Guerra Mundial." -nos diría Almudena-  Y ver el leon de piedra o la piedra de leon me arrebató el aire por el deseo de conferirle vida.

viernes, 29 de octubre de 2010

TODO POR UNA BUENA SIESTA

DORMIR SOBRE HUELLAS
ES DESPERTAR CON CERTEZAS

PASO A PASITO
PARA UN OLFATO
DE OLAFO
-o de su Vikinga-

Donde un anuncio saltón predice:
 CANTALETA
NO ENTRA EN SUEÑOS
RETROCEDA
CUIDADO CON EL PERRO




lunes, 18 de octubre de 2010

El Poder puede obstruir el amor

Hay quienes afirman que cuando no se está cerca de quien se ama, se corre el riesgo de enamorarse de quien se tiene cerca. De tal suerte que la estudiante cae rendida en los brazos del profe o el romance en la oficina cobra fuerza. A mi me cuesta caer en esta afirmación. El poder obstruye el amor. La autoridad también puede ser un obstáculo para una relación. La desigualdad de la figura puede terminar con las mejores intenciones. La pasión es mas efímera y a la admiración inicial... la suceden una sumatoria de pequeñas tragedias. Es entonces recomendable la distancia, como venga: renuncia tácita o expresa, para que la novedad no muera.

Quienes son capaces de estas relaciones epopéyicas tienen sangre de acero para resistir las largas reuniones con colegas, sin mirarse, sin tocarse. Se dilatan sin hablarse, se posponen y se vale. A tesos ellos capaces de inventar un lenguaje paralelo. Asistir a convenciones y hacerlo cada uno por su lado.
¿Cómo hacen para no rendirse sabiendo que la pasión duerme en la habitación de al lado? Debe ser que el poder no los contamina después de todo. Cada quien hace lo suyo sin pensar en lo del otro. Es entonces, mayor la atracción a las posibles diferencias. Y si es así, entonces lo que obstruye no es el poder, ni la autoridad de por medio, es: el conocimiento.

Enamorarse de quien se tiene cerca... ¿no será peor hacerlo de quien está lejos? aquel que nunca está lo suficientemente cerca para volver el amor concreto?

Salud por los amores lúcidos.
Fotografía cortesía de Jose Luis Ruiz http://www.joseluisruiz.com/

sábado, 16 de octubre de 2010

Un sueño en un sueño de una imagen mal recordada

¿Puedes decir cómo llegaste aquí?

Dom puede ayudarte a saberlo. Ariadne dibujará tu laberinto. Mal te estará persiguiendo.
Todo junto. Todo revuelto. Como en Matrix una película sobre el tiempo en el tiempo.
Sagan, Einstein y los físicos llegaron a la pantalla y es difícil saber si con exacto éxito; es decir, si es correcto el cálculo de los tiempos. (5 minutos son diez días...)

Me gustó mucho más El Origen, ahora que la vi por segunda vez. En la primera uno no alcanza a entender del todo, hay cosas que se pierden e interpretaciones que pueden ser desacertadas. En la segunda no, uno ya sabe la linea de tiempo y puede comprender qué es en realidad lo que está sucediendo.
Lo mejor es quizás que el origen es el comienzo, el final, el centro. Por donde uno empiece tiene que rebobinar y poner forward para comprender el Sentido completo.

La vida, el juego y la muerte. Las tres cosas entrelezadas son un imán para espectadores atentos.

Aunque no los mencionan así, la película también hace referencia a los sueños lúcidos: estar conscientes del dónde y cuándo. Doblegar la propia psiquis es unir el subconsciente a la vigilia y estar despiertos mientras dormimos.

Lúcidos.

viernes, 15 de octubre de 2010

En Memoria de un 13 de Septiembre

Y sucede entonces
 que mi palabra: es mi sustento
 por primera vez y con efecto.
Amo el árbol que me da sombra
 la silla que me sostiene
y la tierra mezclada con raíces
 que por efecto de lluvia
 quiere viajar conmigo
como pantano en mis zapatos.

Amo todo lo que me rodea
sin rodearme.

El verde y el lago
la tarima y los patos.

Disfruto ser yo
sin tener que explicarlo.

Amo ser yo
y sentir que no vuelo
pero que lo que vuela
me abraza.

Soy tan feliz
que  no me contengo
y aún necesito
la lágrima.

Amo el jardín y los parques
la botánica y el cielo
lo celeste y mis sueños.
Aquí, están todos reunidos
como en una caricia
y un te quiero.

Ahora lo sé
mi corazón
jamás ha tenido dueños
han habido inquilinos
con suerte aventureros
pero jamás dueños.

Lo sé ahora que un hombre lo ocupa
y es otro a quien él anhela.
Lo sé ahora que mi anhelo
es una Quimera.

En ninguno el amor
sólo en la sombra
en la mía
ésta que llevo
y que amo
ésta que no me puedo quitar de encima.

Cuántos hombres pasen o han pasado
es tan efímero
como los que nunca vinieron y se esperaron.

Y que conste que beso
y no me arrepiento
y qu conste que dejo
y en mi dejar lo sueño.

¿Quién es él?
a quién le importa.
¿A qué se dedica?
a todo menos a ocuparme.
No me besa
con suerte me abraza
y sólo puedo asegurar
que no me ama.

Ese, precisamente ese
es mi capricho de tiempo sostenido.

Ese, exactamente ese
es mi país de nunca jamás.

Está tan lejos como este sol que me acaricia
está tan cerca como mi pluma en el agua.

Debo dejarlo pasar
para que lo que pudo ser
no me atormente.

jueves, 14 de octubre de 2010

Hombres Napoleónicos

La mujer que juzga a un hombre por su tamaño se niega el abrazo de un Napoleón: estratega y amante, belicoso y letal. Tal vez no sean los mejores en la pista de baile y por ende no pierdan su tiempo invitando a bailar pero... saben conversar. Es más, son excelentes para escuchar.
Caminan pesado para marcar su paso, tanto, que se anuncian cuando caminan. No necesitan ser estridentes. Se saben fuertes. El amor no les preocupa, Ares los ocupa. Entrega y Amistad son su legado.
Al exilio lo miran con cuidado, ni en los brazos de una Santa son felices.

A Elena le gustan los hombres así, colombianos en su mayoría; de franceses pocon pocon, aunque gustan del derecho y la igualité. Hombres colombianos, hermosos y afortunados. Se ganan el baloto todos los dias por el esmero con que practican su trabajo. Ella los ve, a veces, cultivando Flores para armar silletas.
Una sola vez, todos los agostos, en la Avenida Oriental se les puede apreciar en su marcial desfile donde polen dispersan como parte de su estrategia.

Napoleón existe en Antioquia hasta como nombre de postre: el de Hannas, es el campeón. Dulce jamas hostigantes. Postres y Hombres. Hoy se recomiendan ambos. Receta y poema.
La fuerza de una leona esta en su  melena
en la del macho que también la habita




miércoles, 13 de octubre de 2010

And one goddess is named: Marge

Well, Margarita is actually her name. She is my friend from workshop, from story first books, from life.
Why in english? Cause she loves english. I am the one that is always telling her: write in spanish.
She laughs and looks at me with some sort of compassion. Then she tries to write in spanish and when she does so... I love her stories.
I know what are teachers are always telling us: ¡Read the Masters, Read the Masters! And they are right, Masters are like Yoda. All wisdom and force in one tiny green old friend. And, when I start reading the Masters I have this voice, very close to me, telling: ¡Read your Friends, Read your Friends!
What happens next is that I read friends like her and I find her Goddess everywhere. No one knows about the moon like she does. So I need to take pencil and start writing down. Hecate, Artemis...
And the moon for me is the rabbit, I may go to Mexico and make my steps on the Moon´s Pyramid just to remember her writing.
She is more citizen of the world than anyone I could know or remember.
And now she is in sort of meditation process to start the Nano. Hundreds of writers of the world meet there to write a novel during November.
Crazy. One novel in one Month. How they do it? I don´t know. 50.000 words she said. And I opened my mouth like: WHAT?
Again, she laughed at me.
I think I make her laugh a lot. Good.
Laugh and Salt.
What do we, witches need more?

martes, 12 de octubre de 2010

POSPONER
NO ES RENUNCIAR

DISTANCIA
NO ES OLViDO

Contradictoria

Victoria es contradictoria.
Gloria anhela ser Victoria porque las contradicciones se ubican, se apuntan, se revelan y en algún punto se hacen Claras. Pero ser Clara no es para Gloria, ella quiere aunque sea una vez: la Victoria.
La Gloria esta en todas partes, diría la voz de un místico que ella prefiere no ver ni oír ni saber. Ella quiere ser: encontrada. Aunque no falte él que le diga loca por querer ser otra.
-Es mejor que me diga loca porque quiere decir que me esta viendo, aunque sea en Victoria, contradicha y exhausta.
-Pero no te entiendo mujer: ¿Quién eres? ¿Quién quieres ser?
-Yo soy la que soy, y eso es lo de menos. Lo de más es que me vea, que me quiera.
-Pero es imposible mujer si usas tres nombres a la vez.
-¿Cuales tres? ¿Si yo nunca dije querer ser Clara?

Una mujer a "medio arrendar"

-Usted me la entregó a medio arrendar.
-Antes mucha gracia que logré entregársela.

No les quedó más que reírse. Al primero por la osadía de la comparación y al segundo por la ironía de su entrega. Ya estaba perdiendo las esperanzas de casarla cuando ella lo sorprendió con la noticia: Papi, en tres meses. El había tenido que buscar un calmante antes de darle gracias a Dios por lo imposible. Tres meses. De sus hijas fue la que menos tiempo necesitó para coordinar una boda. En realidad el tiempo se lo puso ella "bien abrochado" para no contemplar ideas de fuga y terminar dejando a los invitados con los regalos comprados y los lisos hechos -porque los crespos no estaban de moda- Ceremonia civil. No había contemplaciones de ninguna parte para que fuera católica, sin embargo ningún familiar católico se sintió ofendido. Que la niña sentara cabeza era lo importante, el cómo era lo de menos.
No hubo pedida de mano oficial. Tampoco anillo que la respaldara. Simplemente un: ¿entonces cuándo? que dado el escenario del Jardín  Botánico, dio la impresión de ser hasta romántico. El jardín y la plaza de Azaleias donde dos años más tarde ella sería tan feliz. El rumor corrió tan rápido que a la mañana siguiente las tías ya estaban preguntando qué regalo especial les hacía falta. Ella dejó que cada uno comprase lo que quisiera. Hizo las listas de novia sola porque el novio no tenía tiempo para eso y diseñó una recepción sobria con rosas rojas y una fotografía artística tomada por el novio como recordartorio.
El día de la boda, a ella lo único que le preocupaba era llegar puntual. A la hora exacta. Y al padre no le preocupaba nada, tanto que fue alargando las cervezas previas y al final la iba retrasando. Se casó de vestido corto, contrario a todos los pronósticos que pudieran haberse hecho sobre ella. No tanto por la gala del evento sino por sus piernas que en años de juventud habían sido su mayor complejo: flacas... como las de su padre. Pero al novio eso le gustaba bastante y con eso era suficiente para mandar al traste los complejos.
Zapatos rojos: su único capricho. Desde que comenzó a planear, sabía que tenía que hacerlo con piso rojo. Para que nunca falte la pasión y pueda crecer el amor.

Ella tenía más de una convivencia encima y sabía que no sería fácil pero como siempre había sido terca, se prestó para el ejercicio. "Nena, vivir contigo es bueno, convéncete de eso" le había dicho en otros tiempos, El Negro. ¿Y cómo es eso? le había preguntado. "No jodes ni por la crema de dientes mal tapada o estripada al comienzo? ¿y es que hay mujeres que joden por eso? ni te las imaginas. Era cierto. De modo que un ex le había dado la confianza necesaria para no creerse tan terrible y aceptar sin miedo.

Y más se demoró en dar el sí que en estar diciendo: Mi Marido. Y no es que las posesiones fueran su fuerte. Tal vez los títulos la seducían un poco. En la misma fiesta alguiento preguntó por el novio y ella quiso ayudar a buscarlo preguntando por su marido en voz alta.

Ahora bien, eso de "medio arrendar" era de suponerse; en realidad el medio le queda grande. No es mujer de riendas porque sentir esa fricción la desboca. Le gusta el galope, la trocha, el paso fino y el no tan fino también. Lo que más la aburre es el establo. Esos cuatro metros cuadrados son una celda, por eso ella prefiere pastar abierta. Silla y Montura, ¿cuál de las dos será mayor tortura? ambas tallan por ende ninguna le gusta. Si la han de montar que sea a pelo.
-Llévame a ver el horizonte y con gusto voy contigo.

Y al horizonte la han llevado, haciendo que perdone hasta la silla. Que no ose el caballero de ponerle freno porque la libertad que encarna odia esos amuletos.
El anillo se pasea entre manos cuando está rabiosa y termina descansando en la mesa de noche cuando algo la pone furiosa. Él hace poco aprendió a leerle ese lenguaje porque ella misma fue quien se lo dijo, entonces, para saber dónde está la rienda, él busca el anillo. Hoy por ejemplo, está en su sitio.

lunes, 11 de octubre de 2010

Depeche Mode - It's No Good

Querer sin ningún esfuerzo

Sucede de Octubre en cuando que una mujer se sorprende amando: sin ningún esfuerzo.
Tal vez se deba al equinoccio de otoño o a la tregua divina de amar sin guerra. El primero existe, la segunda debería existir.
Quizás sea cierto que los hombres piensan en el amor de vez en cuando mientras la mujeres podemos pensarlo todo el día. ¿Saber esto nos haría cambiar el todo por un rato? Sería acechar a la naturaleza. La obsesión es una virtud femenina degradada a lo extremo.
Adela H. la hija de Victor Hugo llega a mi  memoria para advertirme que tenga cuidado, que sí es posible morir de amor, o enloquecer como ella lo hizo. Pueden ser pobres vidas las que aman con esfuerzo, pero son también pobres las que se abandonan por exceso.
¿Is this love, is this love what I am feeling?
uuuuuuuuuu I feel love

Valentina Lisitsa plays Rachmaninoff Concerto #2

domingo, 10 de octubre de 2010

"No hay mayor crueldad que aquella con que una mujer trata al hombre que la ama y a quien ella ha dejado de amar"
William Somerset

Tuvo que escribirlo un Will.
The moon and the sixpence es uno de esos libros que acaban con uno. Como lectora ya sé que el libro no acabará nunca.
No he leído un solo capítulo que no me sorprenda por su sagacidad. Creo que necesitaré comprarlo para poder subrayar -que conste que no tengo la costumbre- Me ha dejado perpleja la manera como el autor describe los personajes, sus necesidades y las frivolidades propias de las mujeres.

La ausencia de remordimiento en Strickland es seductora. ¿O será porque se trata de un artista? ¿Cómo saberlo con certeza? La descripción fisica del sujeto es intimidante, tanto como lo son sus respuestas, su ausencia de miseria, su deteminación por pintar con un propósito diferente a ser reconocido o sobrevivir gracias a su arte.

Recrear las vueltas de la vida es un artificio literario dificil de aplicar; sin embargo William supo como sostenerse en la intrincada tarea. Quizas la miseria humana resida en la comparación, aún no podria decirlo con certeza. El pasado siempre será un punto de referencia que sin importar que tan malo fue, nos da la tranquilidad de saber que lo superamos de una u otra manera, de allí nuestro afán de mantener las variables porque cualquier cambio le abre las puertas a lo incierto donde no somos nadie diferente a quien hemos logrado reunir dentro de nosotros. Y donde no saber qué esperar de nosotros mismos es entrar en contacto con nuestras mas odiadas bajezas y simplezas.

De tal modo que la mujer que creía ser alguien y despierta sola sintiendose nadie, cae en el agujero de su amargura, con un retorno imposible sin aquel que ella se juro amar. Y si, esta entrada es ambigua porque la primera descripción no coincide con la referente para el final: Mrs Stroeve y Mrs Strickland sólo tienen en común(hasta ahora) ser inglesas y haberse enamorado del mismo hombre en diferentes momentos de su peculiar vida.

"Al escritor le interesa mucho más conocer que juzgar" Me pregunto si lo mismo aplica para la escritora.
El Arcano del Juicio (XX) está representada por un angel, sin embargo la mujer abajo a su izquierda se ve  más cerca que el hombre y el niño. Por la forma como extiende sus brazos, pareciera que ella quisiera recibir más melodías justas de aquella trompeta que los demás. ¿O será que el Arcano Justicia (VIII) la embarró en algún momento y tuvo que saltar XII arcanos para estar sin venda pero desnuda?

Háblame del deseo

Háblame del deseo
cuéntame cómo es
que tú lo sientes.

Descríbeme qué piensas
cuándo lo piensas
y con qué frecuencia.

Háblame del deseo
de tu deseo.
Cuántame
si es un deseo anónimo
o tiene nombre,
quizás varios.

Háblame de tu deseo
de qué zapatos lleva puestos
-si los lleva-
de si es Rojo
o lo sueñas en Blanco y Negro.

Háblame de tu deseo
de la boca que gustas
de si los labios son gruesos
si la silueta es delgada
con senos pequeños...
y si los ojos: son negros.

Háblame
de tu deseo
para contarte del mio
aunque a estas alturas
ya debes suponer
que estas en lo cierto
                             eres el amo y señor
                                                        del más perverso.

2006
"Lo Nuestro"

sábado, 9 de octubre de 2010

Literatura y Política

Mario Vargas Llosa fue hasta candidato presidencial. Es imposible separar al escritor del ciudadano pero vale la pena reflexionar sobre el activismo político en la literatura. Aclaro que no es por Vargas Llosa, es en general. Muchos escritores son criticados por sus preferencias politicas y más aún por las amistades que tejen en torno a esas preferencias y me parecen inapropiadas tales críticas. Como ciudadano, el escritor es tan libre como todos los demás de reflexionar sobre lo que es mejor para su país y hablar sobre ello. Como autor, siento que si se queda ejerciendo estas reflexiones en su literatura, corre el riesgo de volverse dictador de su propia doctrina del deber ser.

Un escritor con poder político puede llegar a ser un peligro. Lo digo porque el dominio del lenguaje no es garantia de buen juicio y la práctica del poder es una intrincada ciudadela que necesita mucho más que buena voluntad y visión o actitud de cambio. En la historia han habido escritores que han sido hasta espias de sus gobiernos y no sabría precisar si los motivos de entonces justifican esas encrucijadas.

Vargas Llosa se reiteró peruano despues de recibir el premio y esto deja es otra discusión pendiente: ¿De dónde salio que los premios son para los paises cuando es un hombre solitario y terco el que ha tejido su obra con el sudor de su vida?
Ese nacionalismo existe porque se trata de un ganador. No se dice lo mismo cuando es un extraditado el personaje de los titulares de prensa. La verguenza hace que uno niegue hasta a los parientes mientras el orgullo se las da de incluyente.

Hoy se deberia estar hablando ya de ciudadano del mundo porque eso es, en muchas ocasiones, un escritor. Es un ser que ha vivido y viajado nutriendo su experiencia del contacto global. Es el contraste muchas veces el que lo motiva a buscar respuestas de lo que no funciona en su querido origen.  El transporte por ejemplo, es algo que descresta en los paises del primer mundo y algo de lo que nosotros, todavia tenemos mucho que aprender.

"El Nóbel se otorga por regiones" me decía alguien ayer. Y el por regiones, me hizo buscar las estadisticas. En los ultimos 15 el Nobel ha sido recibido en repetidas ocasiones por autores de paises europeos. No es el país, es el autor. Fue mi conclusion. Porque si fuera por regiones y paises caeríamos en una democracia literaria o una dedocracia artística y no creo que eso exista. El Nóbel es un reconocimiento a la obra de una vida, y no puede demeritarse ni lo uno ni lo otro.
Si a mí me preguntaran que es mejor, si un autor o su obra yo diria que ambos. Conocer a un autor vivo es tan hermoso como leer con detenimiento su obra. Esa humildad que muchos manifiestan en aras de que su obra sea lo que trascienda, es increible. Creo que podrían hacerse bellas historias con fragmentos de la vida de los escritores. Ellos encarnan su búsqueda. Aquella voz viva tiene el tono de triunfos y derrotas.
Lo que vemos de un escritor por su obra es apenas el reflejo de lo que el quiso que fuera. De modo que la politica es sólo parte de las reflexiones del escritor, no su única intención.

jueves, 7 de octubre de 2010

Sentimentalista sentenciada

Comencé a leer The Moon and the sixpence, traducida como Soberbia, del autor William Somerset Maugham. Me atrapó desde el comienzo: "Confieso que la primera vez que vi a Charles Strickland no encontré en él nada que no fuese vulgar." 
Entonces desde la primera linea había que leer más. Saber que SM se inspiró en Gaughin y llegar incluso hasta, que Vargas Llosa también tuvo la misma fuente de inspiración cuando escribió El Camino al Paraíso. Hoy precisamente este Mario goza de haber recibido el premio Nóbel.

La intertextualidad de las Obras Maestras es tan asombrosa como indimidante. Ahí es que uno se da cuenta que francamente tiene una vida entera por leer y que se debe fijar muy bien antes de escribir. Personalmente me encantaría saber cómo se formaban los grandes maestros de la literatura universal. Y me gustaría saberlo porque hoy en día la formación´está tan especializada que si uno no sigue el patrón regular, corre muchos riesgos y cada vez son menos las certezas. Ahora todo es cuestión de método y hasta los escritores tienes sus patrones. Secretos por supuesto, en su mayoría.
Yo no creo que existan fórmulas ni atajos. Como diría Andrés: Un atajo es el camino más largo entre dos puntos.  Creo que existen focalizaciones y puntos de referencia.

Propongo esta breve ilustración sobre lo que podemos ser o somos en el camino literario:
Escritor/Lector: ambos son la misma persona. Lector/Escritor: es un crítico en potencia o potencializado.
Autor/Lector: artista.  Lector/Autor: artista oculto. Autor/Escritor: paradoja, el éxito de la frustración o la frustración del éxito.

Y como casi siempre me desvío de la idea original para volver a su supuesto: Sentimentalista sentenciada.
En el mismo libro del que comencé hablando encontré  una nota del traductor acerca de un poeta llamado George Grabbe. Poeta realista que describio la vida con todos sus vicios y  bajezas, sin remontarse jamás a sentimentalismos abstractos.
El sentimentalismo con el adjetivo abstracto me puso a patinar. Busqué en Internet y vi que era mucho más que eso, se trataba de una corriente o movimiento que es de suponer es opuesto a lo que Grabbe hacía.
El problema no era grabbe era la palabra sentimentalismo sumada a abstracto. ¿Acaso no todos los sentimentalismos son abstractos? fue mi pregunta. ¿Existen sentimentalismos concretos?
Parece que no. Mi esposo fue bastante ilustrativo cuando me respondió así:
-Tú por ejemplo tienes ambos.
PLOP

Desde anoche no he parado de darle vueltas al asunto con argumentos concretos como definiciones del diccionario.
"Sentimental: 1. Relativo al sentimiento. 2. Que contiene elementos que emocionan o conmueven, o que expresa sentimientos dulces, especialmente de amor y ternura etc: novela sentimental.  * adj. y s.m. y f. Se dice de la persona que suele actuar llevado por sentimientos y por impulsos afectivos. "

El abstracto viene después, Kadinsky le hace gala pero no sé él está o no relacionado. Me preocupa más la relación directa que estableció mi esposo en relación al término. Creo que tendría que darle la razón porque conozco de dónde provienen mis impulsos personales pero es diferente con el arte. Cualquier producción literaria o no, pasa de manera inequívoca por el filtro de la razón. Quizás uno pueda escribir con sentimentalismo pero uno edita con racionalismo. La sentencia me parece aproximada pero inexacta.

La actualidad es mucho más que una sola corriente. Es un torrente de influencias globalizadas que permean al lector de impresiones, percepciones, accidentes y/o provocaciones. De  modo que me molesta la palabra sentimentalismo desde que alguien me enseñara a adjetivarla con "bobalicón" -palabra que parece no existir más alla de nuestras conversaciones-

Si parezco sentimentalista tendré que cargar con ese malestar y tratar de no considerarme bobalicona. Por eso a veces es mejor guardarse las preguntas y dejar que el yo vaya dosificando las respuestas.

martes, 5 de octubre de 2010

Y si en verdad te necesito

¿Quién dijo que era malo necesitar? ¿Quién fue el necesitado que negó su mundo?
Necesito de ti. Vamos hay que decirlo, una vez siquiera y con todo un pulmón(el derecho):
Necesito de ti.
Con suerte ese "ti" escucha y no retrocede ni se acobarda por dos palabras que lo hacen sentir imprescindible.
-¿Necesitas de mí? ¿Cómo?
-Necesito que estés.
-Ah, estar... parece sencillo.
-No lo es.
-Entonces ¿qué debo hacer?
-Lo mismo que haces ahora.
-Pero si no estoy haciendo nada.
-Estas aquí... y porque así lo quieres existo para ti.
-¿Me necesitas para existir? Eso suena demasiado incluso para mí.
-Te necesito... Nunca dije para qué.

-¿Te vas?
-Ya es momento.
-¿Y qué hago con tu necesidad de mi?
-Lo mismo que vas a hacer con la tuya de mí.
-Pero si yo nunca dije necesitarte
-Tampoco dijiste no necesitar mi necesidad de ti.

Calcar su silencio fue repetirlo entre semanas

Es cierto, no debió mirarlo tanto. De ese ejercicio no logró hacer su estampa.
  Se quedó con el recuerdo de una mañana en que cuatro frases y una leve oposición, abrieron un abismo entre el te imaginé y el sucediste.
  Calcar silencios es como pintar mortajas. Los cadáveres no hablan, los muertos están cansados de resucitar. Para qué tantas vidas si repetimos lo mismo: construir distancia.
  Una nota blanca insiste en ser protagonista entre partituras, así sea la gran colada. Una corchea negra se ve forzada a esperar y una melodía se calla.
  La memoria de un café a solas con un universo detrás comienza a desvanecerse en los ruidos comunes que claman por ser escuchados desde el mas acá.

No calques silencios
no mires si amas
toca...

que tu tacto respete
y tu deseo se abra
que vivan corcheas y
también aquellas blancas.

Nada muere...
                       Hasta él ama.


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